Embarazo con heparina

Embarazo con heparina
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La heparina es un medicamento, más concretamente un anticoagulante, que se utiliza sobre todo para evitar la formación de coágulos en la sangre, así como para impedir el crecimiento de los que ya se habían formado en los vasos sanguíneos. Se inyecta mediante vía intravenosa o subcutánea profunda.

Embarazo con ansiedad

Embarazo con ansiedad

Quitarle importancia a la ansiedad que muchas mujeres sufren durante el embarazo no sirve de nada. Es más, lo único que va a hacer es perjudicar a la madre en cuestión y al feto. De hecho, existen algunos estudios en los que se asocia de manera significativa la ansiedad materna con problemas emocionales y de conducta en la infancia.

Las mujeres embarazadas tienen seis veces más posibilidades de sufrir una trombosis o coágulo ya que los cambios hormonales aumentan el volumen de sangre hasta en un 50%, lo que hace que aumenten los factores de coagulación de la sangre. Además, el flujo de sangre en las piernas se hace más lento al final del embarazo debido a que los vasos sanguíneos están más comprimidos a causa del crecimiento del útero. Aunque puede llegar a ser muy grave, normalmente se detecta a tiempo y se trata sin problemas. El tratamiento más común para esta patología son las inyecciones de heparina de bajo peso molecular. 

Este medicamento suele ser recomendado por los ginecólogos a las mujeres que tienen ciertas características como la trombofilia para evitar la pérdida del embarazo. Se trata de un fármaco que es seguro durante la gestación, tanto para la madre como el bebé. Inhibe la acción de varios factores de la coagulación, además de tener cierta acción sobre las plaquetas y el sistema fibrinolítico.

La correcta circulación sanguínea en el embarazo es algo vital, ya que el bebé la necesita tanto para recibir el oxígeno como para alimentarse. Si la sangre de la placenta no circula con normalidad pueden originarse trombos, lo que hará que el bebé no pueda nutrirse como es debido. Es por esto que la heparina, en determinadas situaciones, sea vital para la gestación.

La inyección se realiza en el abdomen, y esto en las mujeres embarazadas puede resultar algo incómodo o suscitar dudas respecto a su seguridad. Pero esta punción es totalmente segura, no hay riesgo de atravesar la pared placentaria y mucho menos de dañar al feto. Asimismo, se puede realizar en los brazos o las piernas como alternativa.

Un exceso de coagulación puede originar hipertensión en el embarazo, retrasos en el crecimiento fetal, preeclampsia o incluso un aborto espontáneo.

¿Cuándo es necesaria la heparina en el embarazo?

- En las gestantes en las que tras un estudio hematológico se ha detectado que su sangre se coagula más de lo habitual.

- En las mujeres embarazadas que presenten cuadros de deshidratación, que pueden ser originados por vómitos muy intensos.

- Embarazadas que han estado en reposo durante mucho tiempo, ya sea por incapacidad o por llevar una vida muy sedentaria.

- Si la mujer embarazada tiene el síndrome de hiperestimulación ovárica.

- Para evitar los abortos de repetición.

- Si la mujer embarazada sufre de obesidad.

- Si la embarazada tiene más de cuatro hijos.

- Si se sufre hipertensión grave.

- Cuando se haya tenido con anterioridad algún episodio relacionado con trombos en la sangre, ya que durante el embarazo el riesgo de volver a sufrirlos se incrementa.

Los días siguientes al parto son los de mayor riesgo tromboembólico, por lo que, si se comienza el tratamiento durante la gestación, se debe prolongar durante la cuarentena.

El tratamiento con heparina no suele tener efectos secundarios más allá de la aparición de hematomas en la zona de la punción, aunque un tratamiento prolongado puede provocar dificultades en la absorción de calcio en los huesos de la madre. En el caso de que esto ocurra, los médicos recetan suplementos de calcio para cubrir las deficiencias.

A la hora del parto, un tratamiento con heparina no tiene por qué implicar un parto sin anestesia, a no ser que se decida así, lo que sí es cierto es que para poder administrar la anestesia con seguridad es necesario que hayan pasado unas 12 o 14 horas (dependiendo de la dosis de heparina que esté siendo administrada) desde la última inyección. Debido a esto hay mujeres que prefieren planificar el parto para poder calcular con qué anterioridad deben dejar la heparina y asegurarse la posibilidad de anestesia, aunque esto no es algo obligatorio para todos los embarazos con heparina, hay quienes esperan a que el parto se inicie de manera espontánea y natural, aun sabiendo que esto puede hacer que no tengan suficiente margen para poder administrar la anestesia con seguridad.

Otro de los motivos por el que se decide programar una inducción al parto, más allá del uso de la epidural, es la propia patología que hizo necesaria la heparina. Algunas trombofilias tienen mayor riesgo de complicaciones, tanto maternas como fetales, en la recta final del embarazo, y por esto se les recomienda finalizar la gestación antes de las cuarenta semanas.


Fuentes:

- Uso de heparina en el embarazo. ¿Cada vez más frecuente?. Por Dr. Francisco Zorrilla. 22-03-2017. http://www.consultatuginecologo.com/heparina-en-el-embarazo-cada-vez-mas-frecuente/

- Heparinas y embarazo. Por Thrombosis Care. https://www.trombosisvenosa.es/public/situaciones-especiales/heparinas-y-embarazo

Redacción: Cristina Rodríguez

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