Diarreas en las últimas semanas de embarazo

Diarreas en las últimas semanas de embarazo
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A pesar de que estar embarazada es una experiencia única, en ocasiones puede resultar complicado ya que desafortunadamente podemos experimentar algunos síntomas muy incómodos como son los episodios de diarrea, una de las peores molestias que podemos sentir en las últimas semanas de embarazo.

La diarrea es la alteración intestinal caracterizada por la fluidez, la frecuencia, y a menudo el volumen de las deposiciones. Normalmente consideramos que estamos pasando por un periodo de diarrea cuando realizamos más de tres o cuatro deposiciones diarias. La diarrea no es una enfermedad sino un síntoma de una patología, una mala digestión o una descompensación en nuestro cuerpo, aunque siempre se presenta de la misma manera: deposiciones diarias líquidas o acuosas.


Cuando esta se produce lo primero que debemos tener en cuenta es que estamos perdiendo una gran cantidad de líquidos por lo que tendremos que mantenernos siempre bien hidratadas. La hidratación, la ingesta adecuada de líquidos, es fundamental en todas las etapas de la vida para que nuestro organismo funcione adecuadamente y por eso durante el embarazo ésta cobra especial importancia. Durante todo el proceso de gestación los cambios que se producen en nuestro cuerpo son muchos y los requerimientos de agua se van incrementando.


Recordemos que la cantidad de líquido que se requiere debe ser suficiente para la formación de líquido amniótico, para favorecer el crecimiento y el desarrollo del feto y para enfrentar el elevado consumo energético que se necesita durante la gestación. Lo aconsejable es consumir durante todo el proceso del embarazo entre 2 y 2,5 litros de líquidos diarios, aunque esto también depende mucho de la persona ya que si por ejemplo realizamos actividad física necesitaremos una mayor ingesta de líquidos.

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La hidratación, como vemos, es muy importante durante todo el proceso y de vital importancia tanto para nosotras como para nuestro bebé en desarrollo. Además, ésta disminuye las probabilidades de experimentar episodios de diarrea durante el embarazo, aunque no resulte ser, como decíamos anteriormente, algo infrecuente. Recordemos además que el principal peligro que afrontamos como embarazadas afectadas por la diarrea es la deshidratación. Cuando ésta se produce la sangre no circula de manera eficiente hacia los órganos internos y la placenta, lo que supone un peligro para el feto y provoca partos de bebés prematuros. En los casos más graves podría ser necesaria la hospitalización y recibiríamos fluidos por vía intravenosa. Por norma general el médico nos recetará antidiarreicos, unos medicamentos completamente seguros para las embarazadas. 


A pesar de que es cierto también que algunos de los motivos que pueden provocarnos la diarrea no son diferentes a los que la provocan en el resto de las personas, como una ingestión de comida que nuestro intestino no consigue digerir o la existencia de algún virus o bacteria que nos provoca gastroenteritis, en ocasiones sí que existen otros motivos que solamente tienen que ver con el embarazo y la etapa final de éste.


Cuando estamos embarazadas otra de las cosas que debemos tener en cuenta son los cambios hormonales que pueden afectar al intestino, aunque en la mayoría de las mujeres la descomposición de las hormonas suele provocar estreñimiento y no diarrea. Y además hay que tener en cuenta también que cuando las diarreas se sufren al final del embarazo, como nos ocurre a muchas de nosotras, es debido a las sustancias químicas conocidas con el nombre de prostaglandinas liberadas momentos antes del parto, y que pueden a su vez tener ese efecto en nosotras.


Por último, en relación con la diarrea, todos los síntomas que pasamos con frecuencia como son los dolores de estómago y los calambres abdominales no deben preocuparnos, pues estos pueden ser tratados con cuidados paliativos y de hecho éstos son la forma que tiene nuestro cuerpo de prepararse para el nacimiento de nuestro bebé.


No obstante, y sea por el motivo que sea, la mayoría de las diarreas suelen ser de carácter leve y durar entre uno y tres días, aunque siempre debemos tener en cuenta el peligro que ésta puede suponer para el feto en determinadas ocasiones, por lo que lo más recomendable sería acudir a nuestro médico para que sea él quien nos indique la gravedad de ésta. En caso de ser leve, simplemente nos recetará algunos días de reposo y dieta blanda. Además, el médico debe comprobar que no existe peligro para el feto.


Y a pesar de que sabemos que es algo habitual sufrir diarreas en las últimas semanas de embarazo también sabemos que es muy incómodo, por lo que para evitar que aparezcan o para intentar en la medida de lo posible reducir las molestias que nos están ocasionando vamos a tener en cuenta algunos consejos.


Cómo prevenir la diarrea en el embarazo


Se presente o no e independientemente de cuándo lo haga exactamente, lo que debemos tener claro es que durante todo el periodo de embarazo debemos cuidar nuestra alimentación manteniendo una dieta equilibrada y cuidando, sobre todo, una serie de normas que son básicas para toda mujer embarazada.


Debemos lavar con cuidado la fruta y la verdura que vayamos a ingerir; evitar los atracones y, en el caso de realizar comidas fuera, preocuparnos por la higiene del lugar; consumir solamente agua embotellada si vamos a viajar e intentar no probar muchos condimentos a los que no estemos acostumbradas. También tendremos que vigilar todos y cada uno de los medicamentos que vayamos a consumir. Si por ejemplo estamos recibiendo tratamiento consultaremos siempre todos los posibles efectos secundarios que éstos podrían conllevar.


Finalmente, no abusaremos tampoco de los laxantes si sufrimos estreñimiento ya que éstos pueden producir el efecto contrario, es decir, acabar en diarrea; y beberemos líquidos en abundancia con el fin de mantener una hidratación completamente adecuada.


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