Estoy embarazada y tengo ansiedad

Estoy embarazada y tengo ansiedad
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¿Qué te causa ansiedad? ¿Es un estado permanente o está ligado a algún acontecimiento concreto? ¿Crees que se debe al embarazo? ¿Te preocupa que la ansiedad pueda afectar al bebé? 

La ansiedad es una respuesta de anticipación involuntaria del organismo frente a estímulos que pueden ser externos o internos percibidos como amenazantes. Por lo tanto, la ansiedad es una emoción normal que podemos experimentar todos en determinados momentos y que incluso puede ser beneficiosa si nos ayuda a “escapar” de algún peligro; el problema es sentir constantemente ansiedad ya que este estado no es conveniente para nuestra salud y nos puede causar náuseas, mareos, palpitaciones o taquicardias, nerviosismo, irritabilidad, angustia, problemas de sueño, sudoración, etc.


La ansiedad en un momento puntual, causada por algún problema o situación estresante, no tiene por qué ser mala para el bebé, pero la ansiedad crónica sí puede afectar negativamente al bebé en desarrollo ya que la ansiedad o el estrés crónico elevan los niveles de las hormonas adrenalina y cortisol, que se liberan cuando hace falta luchar o huir. Pero unos niveles de cortisol permanentemente elevados provocan cansancio, problemas para dormir y depresión; también afectan a los sistemas endocrino e inmune y agotan las reservas nutricionales, causando debilidad muscular y falta de energía.

Estoy embarazada y muy nerviosa ¿eso es malo?

Estoy embarazada y muy nerviosa ¿eso es malo?

Hasta ahora muchos de nosotros ya sabíamos que, si la mujer embarazada bebe alcohol o fuma, puede afectar negativamente a la salud del bebé que lleva en su vientre. Pero hoy en día, gracias a las últimas investigaciones, se sabe que la forma en que el bebé se desarrolla en la matriz depende mucho no solo de lo que su madre consuma, sino también del estado emocional que presenta durante el embarazo. Si te sientes desbordada o pasas un mal momento personal te preocupará sobremanera cómo puede afectar tu situación nerviosa y tu ansiedad al pequeño que tienes en tu interior. Lo peor es que además esto intensifica el estrés.
 


En cuanto al feto, el exceso de cortisol puede afectar al desarrollo del cerebro fetal y la manera en que los circuitos cerebrales se conectan, determinando la manera en que el niño reaccionará ante el estrés al crecer. Es decir, si los niveles de cortisol durante el embarazo son muy altos, el cerebro se programa para tolerarlos, lo que a la larga hará que la tolerancia del niño al estrés sea demasiado alta, lo que puede ser muy perjudicial sino le hace reaccionar ante situaciones peligrosas. 


La ansiedad y el estrés en la madre también aumenta el riesgo de que el niño desarrolle problemas mentales y de conducta como el Déficit de Atención con Hiperactividad. Por último, según un estudio realizado en la Universidad de Columbia (EE UU), los cambios en el ritmo cardiaco y la presión sanguínea de la mujer embarazada relacionados con la ansiedad crónica alteran el ritmo cardiaco del feto.


 Y, en las últimas semanas de embarazo, la ansiedad puede aumentar los niveles de la hormona liberadora de corticotropina (CRH), pudiendo causar un parto prematuro.


¿Por qué tengo ansiedad?


Si estás embarazada y sufres ansiedad debes averiguar la causa para poder acabar con ese sentimiento ya que, como hemos visto, no es conveniente que todo tu embarazo esté marcado por la ansiedad. Es posible que sufras este problema de forma habitual y que la ansiedad te acompañe desde hace años. En este caso, no debes dejarlo más y tienes que acudir a un psicólogo que te ayude a lidiar con este problema.


Pero es posible que la ansiedad esté causada justamente por el embarazo. Durante la gestación es normal sentir cierto nivel de nervios, ansiedad, miedo e inquietud, pero estas emociones negativas no deben condicionar tu vida. Si estás preocupada por el embarazo y la maternidad, es importante que consultes a tu médico todas las dudas, acudas a todas las revisiones para comprobar que todo transcurre sin problemas, sigas los consejos que tu obstetra te da y confíes en que todo irá bien. No permitas que el miedo se apodere de ti.


¿Qué hacer si sufro ansiedad?


Sea cual sea la causa de tu ansiedad, debes acabar con ella ya, no solo por el embarazo y el feto, sino por tu salud mental. Además de acudir a un psicólogo, puedes seguir estos consejos que te ayudará a reducir tus niveles de ansiedad:


1- Cambia tu mentalidad. Intenta centrarte en lo que te está pasando y no pienses en lo que podría pasar. Si tu embarazo va bien, concéntrate en esa idea y no pienses en que algo vaya a ir mal. Intenta ser menos negativa y potencia el optimismo. Levántate por la mañana con una sonrisa y piensa “Hoy va a ser un gran día”. Así, podrás ir desterrando esos malos pensamientos que te causan ansiedad.


2- Descansa. Intenta dormir y descansar lo más posible ya que la falta de sueño nos hace sentirnos peor, ser más negativos y sufrir más ansiedad y estrés.


3- Lleva una dieta equilibrada. Es importante que evites la deshidratación, que afecta al estado de ánimo, e incluyas en tu dieta ciertos nutrientes que mejoran nuestro humor, como carbohidratos, que aumentan los niveles de serotonina en el cerebro; proteínas, que ayudan a producir dopamina, una sustancia química que alivia la irritabilidad y mejora el estado de ánimo; o tiamina, que ayuda a estabilizar el estado de ánimo.


4- Recurre a plantas medicinales para reducir la ansiedad como la manzanilla, la valeriana, la pasiflora o la tila, y evita los alimentos que producen ansiedad como el café, el té o los refrescos.


5- Practica técnicas de relajación. Las técnicas de relajación son, sin duda, la mejor manera de controlar los ataques de ansiedad y reducir los niveles de la misma. Respiraciones profundas, meditación, yoga o cualquier otra técnica que te ayude a relajar tu mente y sentirte más tranquila.


6- Prioriza. Aunque no es necesario que dejes tu vida ni te pases los 9 meses encerrada en casa, es importante que aprendas a priorizar y le des al embarazo toda la importancia que merece. Cuídate mucho en estos meses y no hagas más tareas de las que puedes abarcar. Prioriza las tareas diarias y organiza tu agenda semanal para evitar el estrés y las prisas y tener tiempo para descansar y para ti misma. Aléjate de la tensión y de todo aquello que te ponga nerviosa y vive estos meses con tranquilidad y calma. 


Fuente: 

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

Redacción: Irene García

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