Parto con anemia

Parto con anemia
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Durante el embarazo es normal que la mujer desarrolle anemia debido al incremento del volumen de sangre para satisfacer las necesidades del feto. Por eso, no es raro que muchas lleguen al parto con anemia, condición que se puede ver agravada tras este por la pérdida de sangre ocasionada durante el mismo.

Según un estudio realizado en nueve hospitales públicos de Argentina, el 40% de las embarazadas llega al parto con anemia ferropénica o por falta de hierro, lo cual puede aumentar los riesgos para la salud de la madre y hacer que el bebé nazca con un peso más bajo.

El estudio, realizado por la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FASGO), recogía datos de más de 2.000 parturientas y, como veíamos, reflejó datos preocupantes ya que el 39,5% de las mamás tenía 11 gramos o menos de hemoglobina por decilitro de sangre; es decir, estaban anémicas. En el 17,6% de los casos, esta proteína no llegaba a 10 g/dl. Y el 5,8% registraba valores inferiores a 9 g/dl, lo que significa una anemia grave. Fuera del embarazo, el valor límite es de 12 g/dl.

La anemia ferropénica implica que el aporte de hierro es insuficiente por lo que la médula no es capaz de producir el número adecuado de glóbulos rojos o los que fabrican tienen una menor cantidad de hemoglobina de la necesaria. La hemoglobina es la encargada de transportar el oxígeno a todo el cuerpo, incluido al feto a través de la placenta, por lo que la anemia durante el embarazo puede tener graves consecuencias si no se trata a tiempo: restricción del crecimiento fetal, aumento del riesgo de prematurez, prolongación del período expulsivo, lo que puede implicar complicaciones en el parto y, en anemias severas, aumento del riesgo de mortalidad posparto.

Asimismo, hay que tener en cuenta que durante el parto la mujer puede llegar a perder hasta medio litro de sangre, lo que incrementa la anemia. También la lactancia puede disminuir el hierro en sangre, por lo que es normal que la mamá se encuentre cansada y apática en el posparto, síntomas de la anemia.

Y, aunque estos datos no pueden extrapolarse a todos los países, es cierto que la anemia es muy común en el embarazo, por eso se suelen administrar suplementos a todas las gestantes.

Y es que en estos meses el cuerpo necesita una mayor cantidad de hierro, y cuando no la consigue, se produce la anemia. Por lo tanto, es una enfermedad muy común entre las embarazadas que produce taquicardia, palidez, sudoración y disnea de esfuerzo (dificultad para respirar). Un análisis de sangre revela esta condición, por eso se hacen tres a lo largo del embarazo controlando, entre otros aspectos, la hemoglobina en sangre. Se considera anemia a unos valores de hemoglobina inferiores a 11 g/dl en el primer y tercer trimestre y menos de 10,5 g/dl en el segundo trimestre. Y anemia severa menos de 6 g/dl.

En el embarazo aumentan los requerimientos de hierro, que llegan a unos 1.000 miligramos: 300 para el feto y la placenta, 500 para el aumento del volumen total de glóbulos rojos y 200 que se eliminan con materia fecal, orina y piel. Por lo tanto, hace falta tomar entre 6 y 7 miligramos por día, lo cual es casi imposible de conseguir solo a través de la dieta.

Anemia en el parto

Gracias a los controles y revisiones médicas que se realizan en el embarazo lo normal es que la mujer tome suplementos de hierro si muestra anemia y llegue al parto con un nivel normal de hierro en sangre. De hecho, la anemia ferropénica en el parto ocurra en los países de bajos ingresos y es una condición muy grave ya que está directamente relacionada con la mortalidad materna.

Como veíamos, el tratamiento general para la anemia ferropénica incluye comprimidos de hierro y, en los casos graves, una solución inyectada por vía intravenosa o restaurar los eritrocitos mediante la transfusión de sangre de un donante o el estímulo de la formación de eritrocitos con eritropoyetina.

Para evitar complicaciones en el parto y el posparto debido a la anemia, es fundamental que la embarazada acuda a sus revisiones médicas y se realice los análisis de sangre pertinentes parta que la anemia pueda ser detectada y tratada cuanto antes, evitando las graves consecuencias antes descritas. 

 

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Fuente:

Markova V, Norgaard A, Jørgensen K, Langhoff-Roos J, “Tratamiento para las pacientes con anemia ferropénica después del parto”, https://www.cochrane.org/es/CD010861/tratamiento-para-las-pacientes-con-anemia-ferropenica-despues-del-parto,, publicado 13 de agosto de 2015.

 

Fecha de actualización: 02-12-2019

Redacción: Irene García

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