Causas del hematoma coriónico en el embarazo

Causas del hematoma coriónico en el embarazo
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También llamado decolamiento de corión, es la acumulación de sangre entre el corión y la pared uterina que puede causar sangrados en el primer trimestre de embarazo y aumenta el riesgo de un aborto espontáneo. Se recomienda reposo hasta que el hematoma se reabsorba.

El corion es una envoltura externa que recubre el embrión y que colabora en la formación de la placenta. Es una membrana concéntrica al amnios, envolviéndolo, así como a las demás membranas fetales.


Durante el desarrollo del embrión en las primeras semanas de embarazo, hay veces que se produce una acumulación de sangre entre el corión y la pared uterina, causando lo que se conoce como hematoma coriónico o decolamiento de corión.


Sucede en un 3% de todos los embarazos y es una de las causas de sangrado en estas primeras semanas, aunque no siempre produce este síntoma.


Los hematomas se clasifican en diversos grupos según dónde estén situados:


1- Hematomas subcoriónicos, el más común, situados están entre el corion y el endometrio.


2- Hematoma retroplacentar, situado detrás de la placenta, sin tocar el saco gestacional.


3- Hematoma subamniotico o hematoma preplacentar, situado en el amnios y corion. Son raros.


Muchas mujeres que tienen un hematoma subcoriónico no presentan síntomas y se descubre el problema en una ecografía rutinaria. Sin embargo, también puede causar sangrado vaginal, dolor abdominal y amenaza de aborto.


El hematoma es pequeño si está por debajo del 20% del tamaño del saco y grande si está por encima del 50%. Según su tamaño sus síntomas serán más o menos visibles y graves.


¿Se puede tratar?


La mayoría de hematomas coriónicos se reducen naturalmente y se reabsorben, sin causar complicaciones graves al embarazo. No obstante, depende de su tamaño y localización. Así, los hematomas pequeños sin síntomas tienen un pronóstico muy bueno y, a medida que el embarazo avanza y la circulación sanguínea se estabiliza, desparecen.


Pero los hematomas grandes situados en sitios comprometidos pueden dar lugar a un desprendimiento de placenta o rotura prematura de la bolsa, dando lugar a un parto prematuro o un aborto espontáneo.


No existe un tratamiento concreto para este tipo de problemas, aunque sí se recomienda reposo hasta que el hematoma desaparece, abstenerse de mantener relaciones sexuales y, en algunos casos, la administración de progesterona mediante óvulos para evitar que se produzca la pérdida del embrión. 


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