¿Puede una embarazada usar crema anticelulítica?

¿Puede una embarazada usar crema anticelulítica?
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La celulitis o piel de naranja es un problema muy habitual en las mujeres (casi el 90% tiene celulitis en alguna zona el cuerpo) y, durante la gestación, el riesgo de sufrir este antiestético problema cutáneo aumenta debido al incremento hormonal, que afecta directamente a la acumulación de grasa en ciertas zonas del cuerpo como los muslos, los glúteos o las caderas. Y, si bien es cierto que hay productos que no puedes usar en estos meses, hay otros naturales que son perfectamente seguros para el feto.

La celulitis es una enfermedad metabólica que provoca que la piel se muestre abultada de forma irregular en ciertas zonas corporales donde se acumula la grasa, como los muslos o las nalgas. Suele aparecer ante los cambios hormonales de la pubertad o el embarazo, y es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres.

La aparición de este problema está condicionada por las hormonas, diferentes en hombres y mujeres, que hacen que los lóbulos del tejido graso en la hipodermis de la mujer sean de mayor tamaño y están sujetos a la dermis por trabéculas fibrosas muy delgadas, lo que hace que tengan más facilidad para protuberar hacia el exterior y que las fibras tiren de la piel hacia dentro, produciendo esa piel de naranja u hoyos.


Asimismo, existen otros factores que incrementan el riesgo de sufrir este problema, como la ingesta de ciertos fármacos, la herencia genética, el estrés, padecer problemas circulatorios como insuficiencia venosa o linfática, dormir mal, hacer nada o poco ejercicio y seguir una mala alimentación, ya que las dietas desequilibradas o ricas en grasa provocan la acumulación de toxinas en el organismo.


Por lo tanto, la mejor manera de combatir y evitar la celulitis es seguir estos consejos:


1- Beber al menos 2 litros de agua al día.

2- Comer alimentos sin grasa, cocinados a la plancha, al horno, cocido…

3- Evitar el consumo de hidratos de carbono de absorción rápida como los azúcares.

4- Realizar unos 30 minutos de ejercicio diarios, especialmente actividades como andar, correr, bailar, montar em bici, nadar…

5- Consumir muchas verduras, hortalizas, cítricos, etc.

6- Comer alimentos que contengan potasio para proteger la piel seca.

7- Consumir infusiones que aumenten el metabolismo y ayuden a la eliminación de toxinas como la salvia, el té verde, la menta, el hinojo…

8- Evitar el estrés y la ansiedad.

9- No abusar del café, ya que es estimulante y potencia la liberación de adrenalina, que induce al ahorro energético y la acumulación de grasa.

10- Usar cremas anticelulíticas.


¿Qué hacer en el embarazo?


Como hemos dicho, los cambios hormonales del embarazo hacen más fácil que puedas desarrollar celulitis en ciertas zonas como las caderas, los muslos o las nalgas. Además, en el embarazo, sobre todo en las últimas semanas, se acumula más grasa en el organismo para contar con las reservas necesarias de ciertos nutrientes como el DHA (ácido docosahexaenoico, un tipo de omega 3), muy importante para el desarrollo cerebral y de la vista del recién nacido y, también, componente fundamental en la producción de leche materna. Por lo tanto, tenemos que ver la celulitis en estos meses como algo “bueno”, ya que favorece la salud de nuestro bebé y la lactancia materna.


Asimismo, durante la gestación se empieza a producir más prolactina, la hormona encargada de fabricar la leche materna, que también estimula la formación de células grasas y favorece la retención de líquidos en los tejidos grasos, por lo que es normal que surja esta celulitis.


Además de seguir los consejos antes indicados (dieta sana, nada de grasas, mucha agua, ejercicio diario…), durante estos meses también puedes usar cremas anticelulíticas, es decir, cremas que ayudan a evitar o combatir la celulitis. Sin embargo, debes evitar todas aquellas cremas que contengan cafeína, un ingrediente muy habitual en la mayoría, puesto que el cuerpo de la madre absorbe la cafeína a través de la piel, pasando al torrente sanguíneo y, de ahí, al bebé, pudiendo causarle daños. Por eso, evita cremas que tengan cafeína en su composición y opta por aceites o cremas naturales como el aceite de abedul, el aceite de jojoba, el aceite de germen de trigo, etc. Productos naturales sin conservantes ni ingredientes potencialmente dañinos.


También puedes usar otras soluciones naturales como mezclar en una batidora media tacita de vinagre de manzana, medio vaso de zumo de uva y dos vasos de zumo de manzana y beber un vaso de esta mezcla todos los días.


El té verde también es efectivo, pero no debes consumirlo a diario porque reduce la absorción del hierro y el ácido fólico. Tómate una taza a la semana.


Otra opción es usar granos de café molidos para masajearte la zona durante 15 minutos. Te ayudará a drenar la grasa y evitar que se acumule.


Fuente:

Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Redacción: Irene García

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