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¿Sabías que el tamaño del estómago de un bebé al nacer es como una cereza?

¿Sabías que el tamaño del estómago de un bebé al nacer es como una cereza?

Muchos padres se agobian cuando su hijo nace al ver que apenas traga unas gotas de calostro en cada toma, pero no debes preocuparte, piensa que, cuando nace, su estómago mide lo mismo que una cereza, aunque enseguida comienza a crecer.

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La capacidad del estómago de un bebé que acaba de nacer oscila entre 5 y 7 mililitros, aproximadamente el tamaño de una cereza. Sin embargo, en dos semanas esa capacidad se multiplicará por más de veinte veces hasta alcanzar entre 80 y 150 mililitros: el tamaño de un huevo XL.

Esta diferencia puede hacer que muchos padres se agobien pensando en las cantidades correctas de alimentación para el pequeño, pero la naturaleza es sabia y, si le estás dando el pecho, este regulará la cantidad necesaria en función de su capacidad y de sus necesidades ya que no todos los niños son igual de comilones.

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Así, en los primeros 2 o 3 días las mamas solo producen calostro, un líquido espeso y amarillento que contiene todos los nutrientes que el bebé necesita para alimentarse y protegerse frente a infecciones. Además, el calostro “es muy fácil de digerir para el bebé y tiene un efecto laxante que ayuda a que expulse más fácilmente y con más frecuencia las gruesas heces del meconio”, añade Montse Robles, asesora de lactancia y responsable de divulgación de Medela.

La cantidad de calostro que las mamas producen en cada toma oscila entre 2 y 20 ml por toma, pero seguro que ahora que sabes lo que mide el estómago de tu pequeño, no te parece poco.

“No es recomendable dar a un recién nacido más leche materna en cada toma para reducir su número y tratar de aumentar la capacidad del estómago. Suministrar tomas pequeñas y frecuentes permite establecer un patrón de alimentación saludable. Forzar al bebé a que tome más leche puede provocar una sobrealimentación, lo que podría derivar en hábitos alimenticios poco saludables que, a largo plazo, podrían traducirse en obesidad infantil”, explica Robles.

Por eso, es importante alimentar al recién nacido a demanda y cada vez que quiera, lo que en estos primeros días suele ser cada dos horas o menos, ya que en cada toma ingiere muy poca cantidad de líquido. Esta succión continuada, además, favorecerá la subida de la leche en torno a las 48 horas tras el parto.

En estos primeros días, por tanto, es normal que el pequeño pierda algo de peso y salga del hospital pesando menos que al nacer. “Diversos estudios sitúan la media de esta pérdida entre un 5% y un 7%”, explica Robles. Pero eso no debe preocuparnos ya que es normal y, en cuanto el niño empiece a tomar leche madura y su estómago crezca, comenzará a coger peso.

Así, al tercer día de vida del bebé, su estómago tiene una capacidad de entre 22 ml y 27 ml y su tamaño se asemeja al de una nuez. En este momento estará ingiriendo entre 100 y 700 ml cada 24 horas (un dato muy variable según el niño). A partir de este momento lo normal es que el pequeño empiece a ganar peso, lo que se podrá comprobar en la primera revisión con el pediatra en torno a los 10 días de vida.

A la semana de nacer, el estómago del bebé y la producción de leche de la madre han ido evolucionando en paralelo. Su estómago es similar a un albaricoque y su capacidad ha aumentado hasta situarse entre 45 y 60 ml. El suministro de leche materna se adapta a las demandas y produce más cantidad en función de la succión del niño y de sus necesidades. Por eso, la mejor manera de producir más leche es poner al niño más a menudo al pecho.

Después, entre la primera semana y los diez primeros días desde el parto, la producción de leche se estabiliza. Unas dos semanas después de haber nacido el estómago del pequeño mide como un huevo XL y tiene una capacidad de entre 80 y 100 ml. Por eso es capaz de ingerir entre 400 ml y 1 litro de leche cada 24 horas. En esta fase, el bebé ya debería haber recuperado su peso al nacer.

“Entre las dos y las cuatro primeras semanas a partir del parto, el suministro de leche de la madre se estabiliza y se mantiene si las tomas son frecuentes” hasta que el bebé comience con la alimentación complementaria, añade Robles.


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La cantidad de leche para un bebé recién nacido debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.

Glosario

Meconio

Definición:

Sustancia viscosa y espesa de color verde oscuro a negro compuesta por células muertas y secreciones del estómago y del hígado que reviste el recién nacido. Su formación comienza en el periodo fetal, son las primeras heces. Puede tradar hasta 48 horas en ser expulsado por el bebé. Después las deposiciones serán más sólidas y de color amarillo. Si el bebé no realiza deposiciones tras ese periodo, debe acudir al médico urgentemente para que el niño sea valorado.

Síntomas:

Las parturientas al romper agua, a veces, observan la presencia de meconio en el líquido amniótico. Éste es síntoma de que existirán dificultades en el parto.

Fecha de actualización: 26-10-2020

Redacción: Irene García

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