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Mancha roja en el ojo del bebé

Mancha roja en el ojo del bebé

¿Has notado que a tu bebé le ha salido una manchita roja en el ojo? Los primeros días con tu pequeño en casa suelen ser algo difíciles de llevar, sobre todo si eres mamá primeriza, pues te fijas por completo en él y ante el mínimo cambio en alguna parte de su rostro o piel es normal que te asustes.

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Sí, le ha aparecido una pequeña mancha en el ojo, pero, tranquila, pues en sus primeros días suele ser algo habitual. En la conjuntiva, es decir, en la membrana mucosa que cubre la cara posterior de los párpados y la parte anterior del globo del ojo, existe una cantidad infinita de pequeños vasos sanguíneos que pueden llegar a romperse, y esta es, sin duda, una de las causas de la aparición de esta manchita en el ojo de tu bebé. Pero ¿por qué se produce? Normalmente, suele ser debido a la comprensión a la que se ha enfrentado cuando sale del canal del parto.


Durante todo el embarazo el cuerpo de la mamá se ha ido adaptando y dando espacio para que salga el bebé, pero aun así sigue tratándose de un espacio muy estrecho que suele tender a la aparición de pequeñas hemorragias, e incluso puede llegar a hincharse el rostro de tu bebé. No obstante, debes guardar la calma ya que por norma general estos desaparecen entre la primera y la segunda semana de vida del pequeño.


Sin embargo, es importante saber diferenciar estas pequeñas hemorragias de los angiomas. La realidad es que ningún padre ni tampoco ninguna madre quiere que sus hijos tengan algún pequeño defecto al nacer, pero es algo que no se puede evitar, y es lo que sucede, por ejemplo, cuando los bebés nacen con alguna lesión visible o esta aparece poco después del nacimiento. Es el caso de los angiomas. El angioma o hemangioma es una lesión rojiza constituida por diferentes vasos sanguíneos de pequeño tamaño en forma agrupada. A pesar de que la incidencia de los angiomas sea completamente desconocida, las diferentes observaciones nos indican que los angiomas pueden encontrarse hasta en un 8% de los niños durante su primer año de vida, pero que dicho porcentaje se reduce al 1% cuando los niños cumplen los dos años.

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Por norma general, las lesiones vasculares son un motivo frecuente de consulta en la edad pediátrica. Sin embargo, su correcto diagnóstico y manejo se ve dificultado debido a la multitud de clasificaciones y por la confusión terminológica existente. La clasificación más aceptada hasta el momento es la propuesta que hicieron John Mulliken y Julia Glowacki, quienes, en 1982, distinguieron hemangiomas (que constituyen tumores benignos del endotelio vascular) de malformaciones vasculares (lesiones con un recambio celular endotelial normal, que representan verdaderos errores de la morfogénesis) en su trabajo “Hemangiomas y malformaciones vasculares en la infancia: clasificación basada en las características endoteliales” poniendo fin a décadas de confusión terminológica, y ha sido publicado en anales de pediatría, el órgano de expresión científica de la AEP que constituye el vehículo a través del cual se comunican los distintos asociados.


¿Dónde y cómo se localizan?


Los hemangiomas son, como decíamos, tumores relativamente frecuentes en la infancia que pueden localizarse en cualquier zona del cuerpo. Las localizaciones más frecuentes son los ojos, la nariz, la boca, los genitales y el ano. Pueden estar presentes en el momento del nacimiento o aparecer en las primeras semanas de vida; y también pueden presentarse en la forma superficial, que suele ser la más frecuente, y en la forma profunda, conocida como angioma cavernoso.


El angioma cavernoso es un grupo de vasos sanguíneos anormales que se encuentran en el cerebro, la medula espinal y, con menos frecuencia, en otras partes del cuerpo. Este tipo de angioma es profundo y provoca elevaciones en la piel. Los hemangiomas o angiomas cavernosos pueden ser de dos tipos: congénitos y evolutivos de la infancia.


- Congénitos: los presentan ya algunos bebés al nacer y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, a veces en la piel y otras veces en otros órganos. Poseen mucha variedad en el tamaño, la localización y la evolución.


- Evolutivos de la infancia: angiomas con relieve que al nacer son muy pequeños e inapreciables, pero que a medida que pasan los meses, van creciendo y se van haciendo cada vez más evidentes. Muchas veces aparecen como un bulto en la piel.


Durante los primeros meses de vida puede presentar un crecimiento moderado, que en algunas ocasiones puede ser rápido. Tras este período de crecimiento se sucede un período de estabilización y posteriormente se produce una regresión espontánea. La regresión de estas lesiones suele ser bastante lenta, puede requerir incluso algunos años. Después de la regresión la lesión no se nota o prácticamente no se nota nada.


Y no, no existe relación entre el tamaño del angioma y las posibilidades de regresión. Las estadísticas muestran que aproximadamente en 50% de los angiomas han regresado a los cinco años de vida del niño, y el 70% a la edad de siete. Y de aquellos angiomas que no regresan completamente solamente el 6% pueden presentar algún problema cosmético que requiera tratamiento.


¿Por qué aparecen?


La causa de la aparición de estos angiomas es desconocida, pero lo cierto es que, según algún estudio realizado, puede ser debido a un defecto en el desarrollo, probablemente hereditario, de los vasos sanguíneos. No obstante, cabe destacar que según el informe publicado por la Asociación Española de Pediatría (AEP) “en la infancia, aunque la mayoría de las lesiones vasculares no tengan mayor relevancia que el aspecto estético, pues la regresión de los hemangiomas es la norma, en una cuarta parte de los casos serán precisas medidas terapéuticas activas”.


Para la AEP “el enfoque y tratamiento de estas patologías, en particular aquellos casos correspondientes a síndromes complejos, debe ser multidisciplinario, siendo recomendable la existencia de centros de referencia para ellas, contribuyendo de ese modo al desarrollo de nuevos tratamientos y a la investigación básica acerca de la patogénesis de las lesiones vasculares”.

 

 


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Fuentes:

"Tumores vasculares en la infancia", Anales de Pediatría; https://www.analesdepediatria.org/es-tumores-vasculares-infancia-articulo-S1695403309006031

"Angiomas", Asociación Española de Pediatría, https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/angiomas.pdf

Fecha de actualización: 13-09-2018

Redacción: Ana Ruiz

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