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Bebés prematuros que sobreviven

Bebés prematuros que sobreviven

Los bebés prematuros son todos aquellos que nacen antes de la semana 37 de gestación y se dice que son prematuros porque han nacido antes de estar totalmente formados y desarrollados, lo cual puede afectar a su salud y su supervivencia. Sin embargo, aunque es cierto que la tasa de prematuros ha aumentado en los últimos años, también lo ha hecho la supervivencia de estos pequeños que nacen antes de tiempo, por lo que la gran mayoría logra salir adelante.

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Aunque a todos los bebés nacidos antes de la semana 37 se los considera prematuros, lo cierto es que hay muchas diferencias entre unos y otros según el peso y la edad gestacional al nacer. Por eso, dentro de los prematuros se hace una clasificación que tiene en cuenta esto:

 

- Prematuros extremos: nacidos antes de las 28 semanas de gestación

 

- Muy prematuros: entre las 28 y las 32 semanas

 

- Prematuros moderados: entre las 32 y las 35 semanas

 

- Prematuros leves, casi a término: entre las 35 y las 37 semanas

 

Además, hay que tener en cuenta que el límite de viabilidad están en torno a las 22 semanas de gestación, antes de ese momento es casi imposible que el bebé sobreviva fuera del útero. Y que cada día que el bebé pasa dentro aumentan un poco sus posibilidades de sobrevivir y salir adelante sin secuelas graves. Asimismo, es importante la salud del bebé antes de nacer y si ha sido posible administrarle corticoides para ayudar a los pulmones a madurar ya que esto aumenta mucho las posibilidades de supervivencia.

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En cuanto a la tasa de supervivencia, en bebés prematuros de más de 28 semanas en países como España, con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, se encuentra en el 95%. Mientras que en menores de 28 semanas ronda el 65%, aunque varía mucho de una semana a otra. Según un estudio realizado en 2014, las tasas específicas para cada semana serían:

 

- 22 semanas: 12,5%

- 23 semanas: 13,1%

- 24 semanas: 36,9%

- 25 semanas: 55,7%

- 26 semanas: 71,9%

- 27 semanas: 80%

 

Como se puede ver, aumenta cada semana considerablemente y en bebés de más de 25 semanas es de más del 50%.

 

Principales problemas de los bebés prematuros

 

Pero aunque la supervivencia es, por supuesto, el principal problema de los bebés que nacen antes de tiempo, sobre todo si hablamos de prematuros extremos, no es el único ya que el hecho de nacer antes de sus órganos hayan madurado totalmente los pone en riesgo de sufrir otros muchos problemas a corto y largo plazo.

 

A corto plazo tienen que enfrentarse en sus primeros días a estabilizar sus funciones y ser capaces de respirar, regular su temperatura y comer fuera del útero. Muchos bebés necesitan pasar varias semanas o meses en una incubadora, un ambiente que recrea el útero materno para que la temperatura sea constante y puedan estar intubados y recibir oxígeno de manera artificial. También suelen tener problemas para succionar y tiene que ser alimentados por vía o con aparatos especiales.

 

Por otra parte, su sistema inmunológico aún inmaduro hace que sean más propensos a contraer infecciones graves que pueden poner en peligro su vida, como neumonía o bronquiolitis, y pueden desarrollar enfermedades ligadas a los prematuros como la retinopatía de la premadurez (desarrollo anormal en los vasos sanguíneos de la retina que puede provocar problemas de visión en el futuro); enterocolitis necrotizante (cuando el revestimiento de la pared intestinal se muere); ictericia (acumulación de la bilirrubina en la sangre); o anemia (falta de producción de glóbulos rojos).

 

Todas estas enfermedades tienen tratamiento y, si se detectan pronto y se tratan de manera eficaz pueden curarse con éxito, pero para que eso sea posible es necesario que los bebés prematuros nazcan en hospitales con unidades especiales para el cuidado de los prematuros que cuente con los medios y profesionales especializados que permitan a estos niños salir adelante sin apenas secuelas.

 

Y es que los problemas de salud no son los únicos que pueden desarrollar ya que la prematuridad también puede afectar a su desarrollo mental y provocar problemas de aprendizaje en el colegio y de conducta.

 

Para evitar estas consecuencias negativas de un parto prematuro es fundamental controlar bien el embarazo y que la mamá siga todos los controles rutinarios y se haga todas las pruebas necesarias para que se detecte cuanto antes cualquier problema que puede dar lugar a un parto prematuro como preeclampsia, infecciones, anomalías en el feto, enfermedades en la madre… y, de esta forma, se puede hacer un control aún más exhaustivo y, en caso de que se considere necesario, dar a la madre la medicación necesaria para detener el parto o para madurar los pulmones del bebé y aumentar sus posibilidades de supervivencia fuera del útero.

 

Además, hay que seguir una serie de recomendaciones y cuidados para favorecer la salud y supervivencia del prematuro, como el contacto piel con piel con los papás siempre que sea posible y durante todo el tiempo que permanezca en el hospital, la alimentación mediante lactancia materna y el control del niño durante sus primeros años de vida para poder detectar cuanto antes cualquier problema o retraso en el desarrollo.

 

A pesar de todo, la buena noticia es que la mayoría de los bebés prematuros sale adelante, por lo que si tu bebé nace antes de tiempo, no debes preocuparte, confía en los profesionales médicos, sigue sus indicaciones y verás cómo todo va bien.


Fuente:

Nacimientos prematuros (OMS), https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/preterm-birth

Fecha de actualización: 02-12-2019

Redacción: Irene García

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