Terapia psicológica para bebés especiales

Terapia psicológica para bebés especiales
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Cuando hablamos de “bebés especiales” podemos referirnos a bebés de alta demanda que requieren una mayor atención de sus padres, a bebés prematuros, a bebés con ciertos problemas o déficits, etc. Dependiendo de las características que hacen especial a nuestro bebé, harán falta una serie de cuidados u otros.

Decir “bebés especiales” es una forma sutil de hablar de que el bebé presenta algunas peculiaridades que le hacen ser diferente de los demás, lo cual no necesariamente tiene que ser malo, aunque implica que necesitará una atención y unos cuidados especiales debido a sus características. Es un eufemismo que se emplea para denominar a algunos bebés:


- Prematuros: los bebés nacidos antes de la semana 37 son especiales porque llegan a este mundo sin estar totalmente formados, lo que puede hacer que requieran unos cuidados y atenciones especiales para salir a delante y evitar secuelas a largo plazo. En este caso, tanto los cuidados como las posibles complicaciones derivadas de la prematuridad dependerán mucho de la semana gestacional y el peso del bebé al nacer, puesto que no es lo mismo nacer con 25 semanas y 500 gramos de peso, que con 33 semanas y 2,2 kilos. Cuanto más prematuro sea el bebé, más especial será y más cuidados necesitará.


- Enfermos: existen muchas enfermedades y malformaciones congénitas, es decir, con las que el bebé nace debido a problemas en el embarazo y el parto o a anomalías genéticas y cromosómicas. Desde enfermedades raras hasta cardiopatías o alteraciones metabólicas, es importante detectar estas enfermedades cuanto antes para ofrecer al bebé el tratamiento indicado en cada caso ya que un diagnóstico temprano puede ser determinante para asegurar su supervivencia y evitar complicaciones y secuelas muy graves. Todos los niños con este tipo de problemas serán especiales, pero también habrá muchas diferencias entre unos y otros según el tipo y la gravedad de la patología que presente.

Terapia psicológica para niños adoptados

Terapia psicológica para niños adoptados

Para los niños adoptados puede ser complicado aceptar que sus padres biológicos no quisieron o no pudieron cuidar de él y lo dieron en adopción para que formara parte de otra familia. Eso puede hacer que desarrollen ciertos problemas o conductas agresivas, sobre todo al llegar a la adolescencia, por lo que pueden necesitar terapia psicológica.


- Bebés de alta demanda: el término de “bebé de alta demanda” lo acuñó el pediatra norteamericano William Sears refiriéndose a aquellos bebés intensos y muy demandantes, que necesitan contacto físico (sobre todo de su madre) constante. Estos bebés son muy absorbentes, reclaman más atención de la habitual, son hiperactivos, demandantes, duermen poco, siempre parecen insatisfechos, son hipersensibles, son muy observadores, lloran con mucha frecuencia y muy alto… lo que hace complicado su cuidado, sobre todo al principio.


- Bebés con necesidades especiales: en este apartado englobaríamos a todos aquellos bebés que, sin encajar en ninguno de los apartados anteriores, también necesitan una atención y un cuidado especial bien porque tienen alguna discapacidad o incapacidad física o mental o algún problema emocional.


Terapia psicológica para bebés especiales


Como hemos visto, existen muchos tipos de bebés especiales y cada uno de ellos puede ser totalmente diferente a los demás y presentar unos rasgos y peculiaridades diferentes, por lo que no se puede hablar de una terapia psicológica común para todos ellos. Ni siquiera se puede decir que todos necesitarán recibir ayuda psicológica, ya que no sería cierto. Muchos pueden tener una perfecta salud mental y adaptación al entorno, sin presentar ningún problema que requiera la intervención psicológica.


En cuanto a los que sí necesiten ayuda, esta dependerá de los problemas y dificultades que tenga que atravesar el bebé a lo largo de su vida a causa de sus particularidades. En primer lugar, es posible que quienes necesiten ayuda sean los padres, puesto que puede ser complicado aceptar que nuestro hijo es especial y tiene problemas que requieren una ayuda extra.


Después, a medida que el bebé crezca, el pediatra y los padres irán evaluando su comportamiento y sus problemas para valorar si es necesario o no acudir a terapia. La terapia psicológica no suele empezarse antes de los 5 o 6 años, ya que es necesario que el niño sea capaz de entender y expresar sus emociones para poder ayudarle. No obstante, cada caso es un mundo.


De igual modo, existen muchos tipos de terapia diferentes que pueden ser útiles para este tipo de niños, como la Terapia Cognitivo Conductual, que intenta modificar las creencias, pensamientos y hábitos disfuncionales con una serie de técnicas cognitivas y conductuales; la Terapia Dialéctica Conductual, que ayuda en casos de Trastorno Límite de la Personalidad; la Terapia Sistémica, que se emplea sobre todo para los problemas familiares; la Psicoterapia, que trabaja analizando los propios pensamientos y problemas para buscar su origen; la Terapia Ocupacional, que ayuda a personas con problemas para adaptarse a las normas sociales a vivir en sociedad con autonomía y tener un trabajo; etc.


Como ves, son muchas las variantes que podemos encontrar en lo relativo a las terapias psicológicas, y la elegida para tu bebé especial, cuando crezca, dependerá de las características y problemas emocionales, sociales o de comportamiento que presente. Mientras llega el momento, lo mejor que puedes hacer por él es darle todo el amor del mundo, comprenderle y ponerte en sus zapatos y estimularle para que alcance el máximo potencia posible.


Fuente:

“Desarrollo y factores sociofamiliares de los nacidos con <1500 gramos en España”, Concepción Gómez y Javier Sánchez Carrión.

Redacción: Irene García

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