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¿Cuándo surge la conciencia en los bebés humanos?

¿Cuándo surge la conciencia en los bebés humanos?

¿La conciencia de los humanos aparece en el útero, en el nacimiento o durante la primera infancia? ¿Cómo saber si un bebé es realmente consciente de lo que pasa a su alrededor? No hay duda de que el bebé está despierto. Sus ojos están muy abiertos, hace muecas y, lo más importante, llora. Pero todo eso no es lo mismo que ser consciente de que sientes dolor, ves un objeto de color rojo o hueles la leche de mamá. ¿Cuándo somos conscientes de lo que experimentamos?

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Índice

 

¿Los bebés no tienen conciencia?

Es bien sabido que los bebés no tienen conciencia de su propio estado, emociones y motivaciones. Incluso los niños mayores que pueden hablar tienen una visión muy limitada de sus propias acciones. Cualquiera que haya criado a un niño está familiarizado con la expresión “de bobo” de la cara de su hijo adolescente cuando le pregunta por qué hizo algo particularmente peligroso. Un encogimiento de hombros y un “No sé, parecía una buena idea en ese momento" es lo máximo que escuchará.

Aunque un recién nacido carece de autoconciencia, los bebés sí pueden procesar estímulos visuales complejos y atender a los sonidos y las formas de su mundo, siendo especialmente atraídos por las caras humanas. La agudeza visual del bebé le permite ver solo imágenes borrosas, pero el circuito básico talamo-cortical necesario para soportar visiones simples visuales y otras percepciones conscientes está ya creado, solo necesita desarrollarse un poco más. Y las capacidades lingüísticas de los bebés dependen del entorno en el que crecen. La exposición a los sonidos del habla materna en el útero permite que el feto capte regularidades estadísticas para que el recién nacido pueda distinguir la voz de su madre e incluso su lenguaje de los demás. Un comportamiento más complejo es la imitación: si papá saca la lengua y la mueve, el bebé imita su gesto combinando información visual con retroalimentación propioceptiva de sus propios movimientos. Por lo tanto, es probable que el bebé tenga un nivel básico de conciencia irreflexiva orientada al presente.

 

El camino hacia la conciencia

Pero ¿cuándo comienza el viaje mágico de la conciencia? La conciencia requiere una sofisticada red de componentes altamente interconectados. Su sustrato físico, el complejo talamo-cortical que proporciona a la conciencia su contenido altamente elaborado, comienza a estar en su lugar entre la semana 24 y la 28 de gestación. Aproximadamente dos meses después, la sincronía del ritmo electroencefalográfico (EEG) en ambos hemisferios corticales señala el inicio de la integración neuronal global. Por lo tanto, muchos de los elementos del circuito necesarios para la conciencia están en su lugar en el tercer trimestre de embarazo. En este momento, los bebés prematuros pueden sobrevivir fuera del útero bajo la debida atención médica. Y como es mucho más fácil observar e interactuar con un bebé prematuro que con un feto de la misma edad gestacional en el útero, el feto a menudo se considera como un bebé prematuro, como un recién nacido por nacer. Pero esta noción hace caso omiso del ambiente uterino único: suspendido en una cueva cálida y oscura, conectado a la placenta que bombea sangre, nutrientes y hormonas en su cuerpo y cerebro en crecimiento, el feto está dormido.

Los experimentos invasivos en cachorros de rata y cordero y los estudios observacionales que usan ultrasonidos y grabaciones eléctricas en humanos muestran que el feto del tercer trimestre casi siempre está en uno de los dos estados de sueño. Llamados sueño activo y sueño tranquilo, estos estados se pueden distinguir mediante electroencefalografía. Sus diferentes firmas de EEG van de la mano con distintos comportamientos: respirar, tragar, chupar y mover los ojos se hacen en el sueño activo, pero no hay movimientos corporales a gran escala; mientras que en el sueño tranquilo no hay movimientos oculares ni actividad muscular tónica. Estas etapas corresponden al sueño de movimiento rápido (REM) y al sueño de onda lenta  (NO REM) común a todos los mamíferos. Al final de la gestación, el feto se encuentra en uno de estos dos estados de sueño el 95 por ciento del tiempo, separados por breves transiciones.

Lo que es fascinante es el descubrimiento de que el feto es sedado activamente por la baja presión de oxígeno (equivalente a la del Everest), el ambiente uterino cálido y amortiguado y una variedad de sustancias inductoras del sueño y neuroinhibitorias producidas por la placenta y el feto en sí: adenosina; dos anestésicos esteroideos, alopregnanolona y pregnanolona; una hormona potente, prostaglandina D2; y otros. El papel de la placenta en el mantenimiento de la sedación se revela cuando el cordón umbilical se cierra mientras se mantiene al feto adecuadamente provisto de oxígeno. Con todas estas pruebas, los neonatólogos concluyen que el feto está dormido mientras su cerebro madura.

 

¿Sueño sin sueños?

Pero las complicaciones siguen. Cuando las personas se despiertan durante el sueño REM, a menudo informan de sueños vívidos con narrativas extensas. Aunque la consciencia durante los sueños no es la misma que durante la vigilia, la percepción más notable y la autorreflexión están ausentes, los sueños son conscientemente experimentados y sentidos. Entonces, ¿el feto sueña cuando está en el sueño REM? Esto no se sabe seguro pero, si así fuera, ¿con qué soñaría?

Después del nacimiento, el contenido del sueño se basa en recuerdos recientes y más remotos. Los estudios longitudinales de los sueños del psicólogo estadounidense David Foulkes sugieren que los sueños son un desarrollo cognitivo gradual estrechamente relacionado con la capacidad de imaginar las cosas visualmente y las habilidades visoespaciales. Por lo tanto, los sueños de los niños en edad preescolar son a menudo estáticos y sencillos, sin personajes que se muevan o actúen, sin apenas sentimientos ni recuerdos. ¿Qué sería soñar para un organismo que pasa su tiempo suspendido en una especie de tanque de aislamiento, sin recuerdos y sin forma de imaginar nada en absoluto? Se piensa que el feto no experimenta nada en el útero; que siente de la manera en que lo hacemos cuando estamos en un sueño profundo y sin sueños.

Sin embargo, los eventos dramáticos que suceden en el parto natural hacen que el cerebro se despierte bruscamente. El feto es forzado a abandonar su existencia paradisíaca en el útero protegido, acuoso y cálido para llegar a un mundo hostil y frío que asalta sus sentidos con sonidos, olores y vistas completamente extrañas, un evento altamente estresante.

Como Hugo Lagercrantz, un pediatra del Instituto Karolinska en Estocolmo, descubrió hace dos décadas, una oleada masiva de norepinefrina -más poderosa que durante cualquier salto en caída libre o expuesto que el feto pueda llevar a cabo en su vida adulta- así como la liberación de anestesia y la sedación que ocurre cuando el feto se desconecta de la placenta materna, despierta al bebé para que pueda manejar sus nuevas circunstancias. Se respira por primera vez, se despierta y comienza a experimentar la vida.

Y ahí comienza a desarrollarse su conciencia. 


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El color de los ojos funcionan genéticamente de manera igual que los del cabello. Los genes para los colores más oscuros son dominantes, lo que implica que los rasgos (o fenotipos) oscuros tienen prioridad sobre los rasgos codificados por genes de un color más claro.

Fuente:

The Newborn Brain: Neuroscience and Clinical Applications -On the emergence of consciousness- , Hugo Lagercrantz

 

Fecha de actualización: 05-04-2021

Redacción: Irene García

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