• Buscar
Publicidad

¿Cuándo un bebé empieza a entender?

¿Cuándo un bebé empieza a entender?

Aunque los bebés no son capaces de decir sus primeras palabras hasta los 10 u 11 meses, desde mucho antes son capaces de comprender y entender las emociones básicas como la tristeza o la alegría. Y ya con 6 o 7 meses reconocen su nombre y empiezan a entender las primeras palabras.

Publicidad

Índice

 

Desarrollo del entendimiento en los bebés

Los bebés son capaces de escuchar las voces de sus papás cuando están en el vientre materno y, desde ese momento, comienzan a captar la cadencia y el ritmo de las frases intentando entendernos, aunque no tienen aún el desarrollo mental ni las experiencias necesarias para entender lo que les decimos. Sin embargo, todos los estudios muestran que es muy importante hablarles cuando están en la tripa para fomentar las conexiones neuronales y su posterior desarrollo.

Después, una vez nacen, enseguida son capaces de captar las emociones básicas como la tristeza, la rabia o la alegría. Por eso, es importante las emociones que transmitimos estando con ellos ya que, si nos ponemos nerviosos, ellos también.

Y, gradualmente, su entendimiento va mejorando:

- 1 mes: en los pocos ratos que está despierto, observa todo a su alrededor para captar la mayor información posible. Todavía no tiene capacidad ni vivencias para entender lo que ocurre, pero lo va registrando todo. Lo que sí es capaz es de sentirse emocionalmente conectado con tu voz y saber cómo te sientes por tu tono, tu sonrisa o tus palabras. La forma en la que respondes a sus necesidades en estos primeros meses es fundamental para fomentar su confianza y su vínculo contigo. A medida que avanza su desarrollo, también mejora su memoria y su capacidad de atención se vuelve mayor.

- 2 a 3 meses: el bebé sigue mejorando en sus capacidades y habilidades. Pasa más tiempo despierto y observando su entorno y comienza a sonreír como respuesta a tus sonrisas, lo que implica que entiende lo que significa una sonrisa o que sonreír o reír es la forma de dar a entender que está feliz y alegre. También empieza a emitir sonidos y balbuceos para comunicarse contigo.

- 4 a 7 meses: reconoce su nombre cuando lo dices y te mira si lo llamas. También empieza a captar otras emociones en tu tono de voz y comprende si le regañas o se pone nervioso si le retas. Empieza a distinguir entre la gente que conoce y la que no y a llorar en presencia de desconocidos.

- 8 a 12 meses: a partir de esta edad empieza a entender palabras como “sí” y “no” y peticiones sencillas como “come”, “dame”, etc. A la vez que comprende órdenes y frases sencillas, es capaz de emitir sus primeras palabras. Generalmente, estas primeras palabras son “mamá”, “papá”, “agua”, “pan”, “nena”, “mío”… En esta edad también empieza a probar qué pasa cuando hace determinadas acciones, no porque quiera portarse mal o desobedecer, sino para comprender cómo funciona el mundo.

- 12 a 18 meses: su comprensión y su expresión oral avanzan día a día y ya puede seguir tus indicaciones y hacer varias acciones separadas como coger algo y guardarlo en otro sitio. También sabe las principales partes del cuerpo y las señala y puede empezar a expresa, hacia los 18 meses, sus primeras frases sencillas con dos palabras.

- 19 a 23 meses: empieza a entender conceptos más complejos y abstractos como el espacio o la dimensión y sabe diferenciar entre triángulos y cuadrados. Puede hacer puzles y realizar juegos mucho más complejos, además de tener una conversación contigo porque su vocabulario se amplía cada día. Comprende la acción causa-efecto de muchas acciones, lo que favorece su independencia. Ya puede comer solo, vestirse algunas prendas e incluso dejar de usar pañales.

- Más de 2 años: su comprensión es bastante buena y, a medida que se acerque a los 3 años, su lenguaje será cada vez más parecido al de un adulto, aunque puede tener problemas para pronunciar ciertos fonemas o tener un vocabulario todavía escaso. También le falta comprender conceptos abstractos complejos, algo que no conseguirá hasta los 7 u 8 años. Su comprensión de las emociones también mejora y puede desarrollar capacidades que antes no podía como la empatía. También comprende los aspectos más complicados de nuestras rutinas y los interioriza. Con la escolarización, mejorará su entendimiento sobre las normas sociales y las relaciones con los demás.
 

¿Cuándo debo preocuparme?

Estos avances en el desarrollo son generales, es decir, no todos los niños alcanzan los mismos hitos a la misma edad, por lo que no debes preocuparte si tu hijo, por ejemplo, no reconoce su nombre hasta los 8 meses. Cada niño tiene un desarrollo diferente y hay que respetarlo, aunque sí conviene estar atentos a diferentes señales que pueden indicar un retraso por si acaso.

Por ejemplo, si a los 18 meses tu bebé no dice ninguna palabra, ni siquiera “mamá” o “papá”; si con 2 años no puede seguir instrucciones sencillas, no hace contacto visual o no sabe señalar las partes de su cuerpo, o si con 3 años no entiende bien lo que dices, no es capaz de expresarse de ninguna forma, no camina o recto o pierde habilidades que ya había adquirido. En esos casos, habla con tu pediatra y consúltale siempre cualquier duda en las revisiones que se realizan de manera rutinaria a los niños durante sus dos primeros años de vida.
 

¿Puedo ayudarle a mejorar su entendimiento?

¡Por supuesto! Como decíamos, debes respetar su desarrollo y sus capacidades, pero sí es bueno que lo estimules desde bebé mediante una serie de actividades y juegos que no solo le ayudarán a mejorar su comprensión, sino que también mejorarán vuestro vínculo:

1- Háblale mucho desde que nazca (e incluso cuando esté en tu tripa). Puedes contarle lo que hacéis o explicarle cualquier cosa, siempre llamándole por su nombre y proporcionándole un vocabulario variado.

2- Cuéntale cuentos y cántale canciones, son formas divertidas y muy efectivas de mejorar su comprensión y desarrollar su lenguaje.

3- Juega con él a diversos juegos usando los objetos cotidianos que os rodean y enseñándole cómo funciona el mundo.

4- Cuando juegues con él, aprovecha para enseñarle los números, los colores o las letras.

5- Alaba sus progresos y muéstrate orgullosos de todos sus avances.

6- Muéstrate cariñoso con él y crea un hogar tranquilo y amoroso donde se sienta seguro y pueda desarrollarse. 


Fuentes:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Stoppard, Dra. Miriam (2006), Padres primerizos, Barcelona, Pearson.

Fecha de actualización: 04-05-2021

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×