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Mi bebé no agarra bien el pecho

Mi bebé no agarra bien el pecho

El hecho de que un bebé no se agarre bien del pecho puede ser un grave problema ya que no solo no se alimentará correctamente, con lo que no podrá crecer y engordar como debe, sino que también puede causarte problemas como grietas en los pezones o mastitis.

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¿Cómo saber si un bebé se agarra bien al pecho?

Cuando colocas a tu bebé al pecho, tienes que comprobar que cumple estas condiciones:

- Su boca debe estar bien abierta, cubriendo no solo el pezón, sino también gran parte de la aréola

- Las mejillas no deben estar hundidas, sino infladas

- La oreja, el hombro y la cadera del bebé deben formar una línea recta

- Su barbilla debe tocar el pecho

- Al acercarte, oirás cómo traga líquido

Mientras que si no se ha enganchado bien, escucharás una especie de chasquido al mamar, sus mejillas estarán hundidas y la boca no cubrirá todo el pezón ni un par de milímetros de la aréola.

Asimismo, si no se engancha bien notarás otros síntomas, como dolor en los senos, aparición de grietas en los pezones, irritabilidad en el bebé y llanto constante ya que, al no engancharse correctamente, no podrá producir ni tragar la leche suficiente y se quedará con hambre.

Por eso, otros síntomas que indican que el bebé no agarra bien el pecho son:

- Coge poco peso

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Una de las mayores preocupaciones de los padres (y de las principales consultas al pediatra) es la falta de apetito de sus hijos. Muchas veces, desesperados por la negativa del niño a comer día tras día, recurren a suplementos para el hambre; sin embargo, la reeducación de los hábitos alimenticios del pequeño es la mejor solución: una rutina adecuada, variedad en la dieta, no sucumbir a sus rabietas…

Y tambien:

- Llora al acabar la toma

- Pide comer con mucha frecuencia

- Está irritable y ansioso

- Mancha pocos pañales

¿Por qué no se agarra bien?

Son muchas las causas que pueden provocar que el bebé no se agarre bien al pecho:

1- Mala postura de la madre. Existen muchas posturas que puedes adoptar tú para dar el pecho a tu bebé, pero, elijas la que elijas, debes asegurarte de que la cabeza del bebé es la que va al pecho, y no al revés, y de que su boca está colocada correctamente para poder succionar con fuerza. Al dar el pecho, debes estar cómoda, pero siempre asegurando que el agarre es correcto.

2- Frenillo lingual corto o anquiloglosia. El frenillo lingual es el que se extiende desde la punta de la lengua hasta la base de la boca, uniendo ambas partes. Cuando este frenillo es muy corto, dificulta o impide el movimiento de la lengua, lo que puede dificultar la succión y, por lo tanto, evitar que el bebé se agarre correctamente. Para solucionarlo, a veces es necesario realizar una operación, aunque lo mejor es buscar técnicas y posturas diferentes para conseguir que el bebé se enganche correctamente. Si es tu caso, consulta a un asesor de lactancia.

3- Bebé prematuro. Los bebés nacidos antes de tiempo, sobre todo los nacidos entre la semana 24 y la 34, pueden tener problemas para succionar y agarrase correctamente al pecho debido a su falta de desarrollo y madurez. Por eso, en muchos casos es necesario alimentarlos en las primeras semanas por vía, sonda o mediante cucharas y vasos especiales para prematuros.

¿Qué problemas puede causar si no se agarra bien?

- Grietas y dolor en los pezones: cuando el bebé no se engancha bien, causa la aparición de grietas y dolor tanto al engancharse, como durante la toma y al acabar. Si tienes grietas que duran más allá de los primeros días y dolor, revisa la postura de enganche de tu pequeño.

- Obstrucción de los conductos: cuando el bebé no se agarra bien no succiona con fuerza, lo que puede hacer que se acumule leche en algunos conductos, causando la obstrucción de los mismos y, por lo tanto, dolor e ingurgitación en los senos.

- Mastitis: la mastitis es la inflamación del tejido mamario, que puede ir acompañada de infección o no. Esta inflamación provoca dolor, hinchazón, fiebre, escalofríos, calor y enrojecimiento en el pecho. Está causada por la obstrucción de los conductos y la entrada de bacterias en ellos.

- Poca producción de leche: cuando el bebé no se agarra bien, no succiona con fuerza y, por lo tanto, no es capaz de producir la leche que necesita, ya que la producción de leche depende de la demanda y de la succión del bebé.

- Bajo crecimiento del bebé: si el bebé no se agarra bien y no produce suficiente leche, no engorda como debería, por lo que su crecimiento puede estar por debajo de lo deseado.

Consejos para que se agarre correctamente

Para favorecer el correcto agarre del bebé, lo primero que se debe hacer es colocarle al pecho nada más nacer, aprovechando el reflejo de succión con el que nace. En ese primer momento el bebé está más despierto y atento debido a la adrenalina soltada en el parto, por lo que, si lo dejas sobre tu pecho, él solo se arrastrará hasta uno de los senos, atraído por el olor del calostro, y se colocará en el pezón para comenzar a succionar.

Además, debes controlar su postura al engancharse, teniendo en cuenta los consejos antes indicados. Si no abre la boca tanto como debería, puedes colocarle un poco de leche sobre la boca y dejarlo que repte solo hacia el pecho. De esta forma, se favorece el enganche natural.

Aunque  se debe intentar que el bebé se enganche solo, si no es capaz en los primeros días de hacerlo correctamente puedes ayudarle acercando su cara al pecho y sujetando con la otra mano tu pecho en la postura en C. Esto se hace agarrando el pecho con una mano y, con la otra, coloca cuatro dedos debajo del pecho y el pulgar en la parte superior para que el pezón quede de cara al bebé. Esta postura ayuda a comprimir el pecho y lograr que el bebé se enganche correctamente.


Fuente:

Guía de lactancia materna, Asociación Española de Pediatría. http://www.aeped.es/sites/default/files/7-guia_baleares_esp.pdf

Fecha de actualización: 15-01-2020

Redacción: Irene García

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