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Estoy amamantando y tengo diarrea

Estoy amamantando y tengo diarrea

En relación con la lactancia materna existen muchos mitos que es importante conocer. En el caso de, por ejemplo, el amamantamiento y la diarrea, no se debe suspender la alimentación. De hecho, son muy pocas las enfermedades que requieren tener que poner fin a la lactancia materna.

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Indice

 

Amamantar cuando se está enferma

Cuando tenemos fiebre, tos, vómitos o diarrea hemos de tener claro que ya le hemos pasado la infección a nuestro bebé porque seguramente habremos estado varios días con ella a pesar de no ser conscientes, por lo que seguiremos, sin ninguna duda, con la lactancia materna ya que esta es la mejor protección del bebé contra la infección. Además, si se da el caso y nuestro bebé enferma, lograremos que se recupere antes si seguimos alimentándolo con leche materna.  

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No obstante, también debemos ser conscientes de que puede ser que el bebé haya adquirido la infección y nos la haya transmitido a nosotras, aunque él no esté enfermo o no se muestren evidencias de ello porque se está alimentando de leche materna del seno.

En lo que respecta a las infecciones del pecho, a pesar de ser dolorosas tampoco son un motivo para suspenderla. Además, la infección se acabará antes si seguimos lactando, en este caso, de nuestro lado afectado.

La lactancia materna es la alimentación con leche del seno materno, es decir, el alimento natural producido por la madre para alimentar al recién nacido. Este es el tipo de lactancia recomendado como único alimento exclusivo para el lactante hasta los seis meses de edad, aunque con alimentación complementaria a partir de los seis hasta los dos años. Además, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) la lactancia materna se concibe como “una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños”.

Por tanto, no cabe duda entonces de que la lactancia materna es perfectamente compatible con, por ejemplo, una gastroenteritis, siempre y cuando nuestro estado clínico lo permita. Y esto se debe a que los medicamentos utilizados en las pocas afecciones diarreicas que precisan tratamiento farmacológico específico son compatibles con la lactancia. La leche materna contiene IgA y otros elementos defensivos frente a diversas enfermedades infecciosas. La IgA es uno de los principales anticuerpos del organismo en sangre, y dichos anticuerpos son las proteínas que fabrica nuestro sistema inmunitario para combatir los ataques de bacterias, virus y toxinas.

Con todo ello se deduce que existe un riesgo mayor de transmisión si interrumpimos la lactancia en el caso de estar afectadas por una diarrea o gastroenteritis. Además, numerosos estudios han demostrado todos los beneficios que la lactancia materna aporta para prevenir la morbilidad y mortalidad por gastroenteritis y otras infecciones tanto en las comunidades de países pobres y en desarrollo, como en los países industrializados.


¿Cuándo se debe suspender la lactancia materna?

A diferencia de lo que decíamos anteriormente, es cierto que existe algún caso en el que sí se debe poner fin a la lactancia materna, y es el del VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Lo más adecuado aquí es no alimentar al bebé con nuestra leche, sobre todo si no tenemos información suficiente en relación con este tema ya que cualquier mujer infectada por el virus de la inmunodeficiencia humana le puede transmitir el virus a su bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia, a pesar de que, como ya sabemos, la lactancia materna temprana y exclusiva sea uno de los factores más decisivos para mejorar la supervivencia de un niño.

No obstante, debemos saber que no todos los hijos de madres con VIH al nacer adquieren la infección. Se ha demostrado que los niveles del virus VIH presentes en la leche materna son más bajos que los que se encuentran en el plasma sanguíneo. Los bajos niveles del virus VIH quizás se deben a efectos de factores anti-VIH presentes en la leche como, por ejemplo, los niveles de Inmunoglobulina G (IgG) y los de Inmunoglobulina A (IgA). Esto explicaría entonces por qué no a todos los niños amamantados les será transmitido el virus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las autoridades sanitarias nacionales o subnacionales son quienes deben decidir lo que los servicios de salud deben aconsejar en primer lugar a las madres infectadas por el VIH: si dar el pecho y tomar antirretrovíricos o si evitar por completo la lactancia, y en relación con ello dichas autoridades recomiendan no poner fin a la lactancia materna ya que consideran que las madres infectadas por el VIH cuyos hijos no están infectados o tienen un estado serológico desconocido (estado en el cual un individuo tiene o no tiene anticuerpos detectables contra un antígeno específico) deben alimentar a sus hijos exclusivamente con lactancia materna durante los primeros seis meses de vida, introducir alimentos complementarios adecuados y continuar dando el pecho durante los primeros doce meses de vida.

Con ello se concluye, por tanto, que las autoridades sanitarias nacionales consideran que la lactancia materna solamente se ha de interrumpir cuando pueda ofrecerse una dieta nutricionalmente adecuada e inocua sin leche materna.

 

¿Qué beneficios puede tener amamantar a mi bebé?

La lactancia tiene numerosos beneficios tanto para la madre como para los niños.

Los beneficios que puede tener la lactancia para la madre:

- ayuda a la madre a recuperar su aspecto físico facilitando la pérdida de peso

- ayuda a que el útero recupere antes su tamaño normal

- tiene numerosas ventajas psicológicas (fortalece el vínculo con el bebé, da seguridad a la madre, etc.)

- previene el cáncer de mama

- reduce el riesgo de diabetes

- reduce el riesgo de cáncer de ovario

- es un sistema de control natural de natalidad

- prevención de hipertensión

- puede reducir las posibilidades de sufrir infarto de miocardio

- evita que la madre beba alcohol y fume

Los beneficios que puede tener la lactancia materna para el bebé:

- desarrollo del sistema inmunitario

- contiene las cantidades de azúcares, proteínas y grasas en las proporciones adecuadas

- casi no tiene sal, por eso no daña los riñones

- contiene enzimas que ayudan al proceso digestivo

- la alimentación se vuelve menos costosa, no necesita preparación y se puede ofrecer al instante

 


Fuentes:

OMS, https://www.who.int/topics/breastfeeding/es/

E-lactancia, "Diarrea materna" http://www.e-lactancia.org/breastfeeding/maternal-diarrhea/synonym/

"Mitos y realidades de la lactancia materna" https://www.unicef.org/Mitos_de_la_lactancia_materna.pdf

 

Fecha de actualización: 19-03-2020

Redacción: Irene García

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