¿Cómo enseñar al bebé a succionar?

¿Cómo enseñar al bebé a succionar?
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Todos los bebés nacen con una serie de reflejos primitivos que les permiten sobrevivir fuera del útero materno, como el reflejo de succión, que les ayuda a comer. No obstante, hay bebés a los que les cuesta más comenzar a succionar del pecho materno.

Cuando nace el bebé, una de las primeras pruebas que le hace el pediatra es comprobar sus reflejos primitivos, entre ellos el de succión. Este reflejo es muy fácil de comprobar, no hay más que meter un dedo en su boca y enseguida empezará a hacer movimientos complejos con la boca y la lengua para succionar.


Este reflejo se adquiere entre las semanas 32 y 34 de embarazo, por eso los bebés prematuros suelen tener más problemas para alimentarse en las primeras semanas de vida. Este instinto, al ser un reflejo primitivo involuntario, desaparece en unos meses y a los 6 meses el bebé ya es consciente de que está comiendo y abre la boca para alimentarse.


Por lo tanto, todos los bebés saben succionar de manera instintiva a no ser que sean prematuros o tengan algún problema de salud. Uno de los problemas más habituales para succionar es el frenillo lingual corto. Cuando el tejido que une la lengua con la parte inferior de la boca (el frenillo lingual) es demasiado corto, al niño le puede resultar más complicado la succión, a veces incluso imposible y hay que recurrir a una frenotomía, es decir, una operación que consiste en eliminar ese frenillo para que el bebé pueda sacar la lengua correctamente.

Enseñar al bebé a ponerse de pie

Enseñar al bebé a ponerse de pie

La mayoría de los padres se preocupa cuando sus hijos cumplen un año y aún no han comenzado a andar ni a ponerse de pie. Cada niño va a su ritmo y hay que esperar a que su sistema neurológico y su musculatura estén preparados. No obstante, puedes ayudar a estimular a tu hijo para que su aprendizaje sea más fácil y llevadero, pero siempre sin forzarle. 


No obstante, hay muchas veces que el bebé puede succionar sin problemas y no hace falta ningún tipo de tratamiento ni intervención.


Para saber si tu bebé tiene el frenillo corto o no, además de consultar a tu pediatra, fíjate en cómo está cuando mama ya que los bebés con este problema suelen cansarse mucho al comer, les tiembla la mandíbula del esfuerzo e interrumpen la toma muy a menudo. además, el pezón suele quedar deformado al sacarlo de la boca por la incorrecta presión del niño al succionar.


Otras veces al recién nacido le cuesta succionar pero no tiene frenillo lingual corto ni ningún otro problema, simplemente no encuentra la postura adecuada, lo que además puede causar grietas y dolor en el pecho. Para saber si tu bebé está succionando adecuadamente, fíjate en su cara mientras mama: tiene que tener la boca bien abierta, tapando toda la areola del pezón, y sus mejillas deben estar redondeadas y no hundidas.


Para comprobar si succiona bien o no, puedes colocar tu dedo índice en la boca del bebé con la yema hacia debajo de modo que lo invite a succionar. Si su lengua rodea todo el dedo y se visualiza la punta de la misma sobresaliendo por la encía inferior, está succionando perfectamente.


Otros consejos para favorecer la succión


- Es esencial aprovechar ese reflejo de succión de las primeras horas de vida para que el bebé empiece a mamar. Nada más nacer, debes colocártelo en el pecho y dejar que él mismo repte hasta tu pecho y empiece a mamar.


- Elige una postura en la que estés cómoda para dejar que el pequeño pueda mamar. Lo mejor es que estés semirrecostada en la cama y su tripita esté pegada a tu pecho y tu tripa.


- Ten paciencia ya que puede tardar. Como acabas de dar a luz y no puedes moverte, estate tranquila hasta que el pequeño empiece a mamar por sí solo. Si ves que pasa mucho tiempo, se pone nervioso y no puede, ayúdale.


- La mejor manera de potenciar la succión es el contacto piel con piel continuo en las primeras horas.


- Ponle un poco de calostro alrededor de la boca para potenciar sus reflejos de búsqueda y succión.


- Masajea su paladar introduciendo tu dedo meñique (bien limpio) en su boca y haciéndole un masaje en el paladar con él.


- No se debe ofrecer chupete ni biberón al bebé en las primeras semanas de vida, hasta que la lactancia materna esté bien establecida, ya que es más sencillo succionar de ambos objetos y eso puede confundirle y hacer que no quiera mamar del pecho.


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