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Frenillo lingual

 Frenillo lingual

El frenillo lingual es uno de los tres frenillos que se encuentran en la boca: labial superior, labial inferior y sublingual. 

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Indice

 

¿Qué es el frenillo lingual?

El frenillo lingual es un pliegue vertical de la mucosa oral que se extiende desde la punta de la lengua hasta la base de la boca, uniendo ambas partes.

La extensión de esta membrana varía en función de las personas, si bien, en algunas puede ser excesivamente corto, o poco flexible, lo que dificulta o impide el movimiento de la lengua. Esta alteración congénita se conoce con el nombre de anquiloglosia y se presenta en hasta un 10% de los bebés, con mayor incidencia en los varones.

Aunque no siempre tener un frenillo sublingual corto resulta un problema, en algunas situaciones sí supone una importante molestia.

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Consecuencias de un frenillo sublingual corto

La anquiloglosia puede perjudicar tanto a la madre como al bebé. Sus impactos más inmediatos son:

- Problemas con la lactancia. Un frenillo corto puede comprometer la lactancia. Ya que impide que la lengua se mueva eficazmente para succionar. Una técnica incorrecta de succión puede ocasionar grietas en el pecho de la madre, ingurgitaciones, obstrucciones, infecciones, etc. El bebé no logra extraer la leche, y se queda con hambre, pierde peso, se agita y llora muy a menudo. Estos problemas suelen conducir a un abandono precoz de la lactancia materna.

- Alteración del habla: Más adelante, si el problema no se ha tratado, el niño puede encontrar dificultades al tratar de pronunciar ciertos sonidos cuando está empezando a desarrollar el habla.

- Lesiones orales.

 

¿Cómo detectar esta dolencia?

En la mayoría de las ocasiones no es sencillo descubrir que el bebé tiene el frenillo corto, pues este no fácilmente apreciable. Estos son algunos de los signos que alertan de una posible anquiloglosia.

- Los bebés muy pequeños, al mamar, se muestran irritables, melindrosos, estresados, distraídos, etc., ya que no consiguen succionar bien. No engordan e incluso pueden llegar a perder peso al no poder extraer una cantidad suficiente de leche.

- No se prenden bien del pezón, no sellan la boca correctamente y la leche se derrama de la boca al mamar del pecho o de la tetina de un biberón.

- Las tomas suelen ser interminables y el niño queda insatisfecho.

- El bebé hace un chasquido característico durante la toma (como resultado de un mal agarre).

- La madre lactante puede tener problemas en los pechos (mastitis, ingurgitaciones, taponamiento de conductos, pezones agrietados…).

- La lengua no sobresale más allá de los dientes.

- Con la boca abierta, la lengua no toca el paladar.

- Al sacarla se percibe una muesca en la punta de la lengua (lengua con forma de corazón), que no es más que el frenillo tirando de la misma hacia atrás. 

 

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

Hace tiempo, ante esta afección, se llevaba a cabo un corte quirúrgico rutinario. Hoy, sin embargo, la cirugía raramente es necesaria y se aboga por medidas conservadoras, especialmente cuando el frenillo está en el límite de la normalidad. Tampoco es extraño que bebés con anquiloglosia no muestren ningún problema al mamar, engorden normalmente y la madre no sienta dolor. En estas situaciones no hay por qué intervenir. Muchos pediatras prefieren esperar su evolución y aplicar tratamientos alternativos. Aunque no se sabe a ciencia cierta, algunos expertos creen que el frenillo podría alargarse con el paso del tiempo o bien volverse más elástico con la práctica. El hecho es que no pocos bebés con frenillo sublingual corto consiguen mamar de manera eficaz, desarrollando su propia técnica sin lesionar ni perjudicar a su madre.

Por ello, en la actualidad, se opta por evaluar primero el nivel de incapacidad de la lengua e intervenir cuando el frenillo restrinja ciertas funciones, impida la correcta succión, provoque alteraciones en la deglución, de lugar a trastornos en la pronunciación, etc.

Si bien, la valoración ha de ser minuciosa pues no todos los problemas de pronunciación están relacionados con un frenillo corto. Se ha observado que en ocasiones, tras una frenotomía, el defecto no se resuelve, ya que este tiene otro origen (inmadurez, mal aprendizaje, etc.). Para superar estas limitaciones puede ser suficiente un tratamiento con el logopeda, sin necesidad de recurrir a la cirugía.

La frenotomía o frenectomía es una intervención relativamente sencilla, mediante la cual se secciona el tejido que impide el movimiento de la lengua. Existen diferentes técnicas que se emplearán dependiendo del tipo de anquiloglosia que se presente.

La operación dura poco tiempo y no necesita ingreso. Habitualmente una anestesia local sería suficiente, si bien en lactantes o niños muy pequeños se opta por la anestesia general para evitar que se muevan en exceso.


Fecha de actualización: 13-06-2020

Redacción: Irene García

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