Consejos para padres para estimular el lenguaje de sus hijos

Consejos para padres para estimular el lenguaje de sus hijos
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El lenguaje resulta algo fundamental en el desarrollo de cualquier niño, pero ellos no aprenden a comunicarse solos, aprenden a partir de la interacción con su mundo, y los padres ocupan la mayor parte de este, por lo que nuestra participación es muy importante.

Las primeras formas de comunicación del bebé son el llanto, la sonrisa o los gestos y, poco a poco, van formando sonidos con la boca, primero serán solo algunas sílabas, que después se convertirán en palabras completas, aunque no las pronuncie correctamente.

Lenguaje y emoción están muy unidos. Dar cariño y afecto al niño favorece el desarrollo de lenguaje. Es lo que hacemos y cómo lo hacemos lo que da a nuestro hijo la oportunidad de aprender. El grado en que se interactúa con él, el cariño y la afectividad, y todos los momentos cotidianos que compartimos con ellos, son la más valiosa fuente de estimulación y de aprendizaje.


La vida cotidiana y el día a día puede ofrecernos muchos recursos para estimular su lenguaje y su habla, que podemos utilizar para que el niño pueda aumentar su léxico, pueda expresar sus necesidades y sentimientos, y aprenda los hábitos de normas de comunicación.

Para estimular el lenguaje de tu hijo desde casa, te damos algunos consejos:

- El chupete y el biberón dificultan los movimientos de la lengua que son muy importantes para el habla, por lo que cuanto antes lo retiremos mucho mejor.

- Corregir las palabras mal pronunciadas por el niño. Cuando cometa errores debemos ofrecerle un buen modelo, es decir, si dice “tatatos” señalándose los pies responder “qué zapatos más bonitos”. De este modo le enseñamos la forma correcta de decirlo y ampliamos su estructura.

- Debemos evitar corregir al niño con frases como: “no, así no se dice”. Es suficiente con repetir la palabra correcta.

- Leer cuentos juntos que incrementen su lenguaje. Antes de dormir, por ejemplo, es un buen momento para hacerlo, ya que el niño procesará todos los nuevos conocimientos mientras duerme. Hablar de las imágenes que van surgiendo, y ponerles diferentes voces a los personajes haciendo más viva su historia y produciendo onomatopeyas, ayuda no solo a que pase un buen rato sino a que conozca más palabras y su uso, así como las diferentes entonaciones que pueden tener.

- El niño tiene que construir un lenguaje, por lo que para que se esfuerce hay evitar preguntas cuyas respuestas sean siempre “si” o “no”. En su lugar podemos hacer preguntas abiertas, como, por ejemplo, en lugar de “¿Quieres yogur de postre?” decir “¿Qué quieres de postre?”.

- No debemos contestar siempre por él. Es decir, cuando le pregunten qué edad tiene, o cuál es su nombre, debemos dejar que sea él quien responda, el niño necesita oportunidades y tiempo para expresarse por sí mismo.

- Es importante estimular la conducta de señalado. Al principio la podemos hacer con imágenes u objetos que le interesen, ayudando al niño a hacer el gesto si lo necesita. Podemos empezar sobre imágenes en cuentos o sobre objetos cercanos, para después ir aumentando la distancia. También se puede incentivar el señalado mediante la elección, ofreciendo dos objetos al niño (juguetes o comida) para que nos indique cuál es el que quiere mediante el señalado y la mirada.

- Compartir momentos de juego. Debemos intentar hablar de aquello que sepamos que le gusta y de las cosas que pasan a su alrededor. Proporcionar situaciones para que nos cuente lo que ha hecho y lo que piensa o siente, y así pueda expresarse.

- Hay que tener paciencia y ofrecer tiempo para responder. No todos los niños son iguales, por lo tanto, no todos tienen la misma facilidad para organizar sus ideas y exponer lo que quieren decir.

- Los niños aprenden mucho por imitación. Por ello, cuando hablemos con él, tenemos que hacerlo despacio, pronunciando correctamente, sin gritar. No debemos ignorarle cuando quiera hablar, ni escucharle sin hacerle caso.

- Aprovechar cualquier ocasión, ya sea al colocar los juguetes, colocar la ropa o vestirse, para nombrar los objetos y las acciones que se están haciendo.

- Premiar al niño cuando hable bien, corregirlo cuando cometa errores, pero no criticarlo, ridiculizarlo o compararlo con otros niños o hermanos.

- La forma que le damos a nuestro lenguaje es muy importante, no debemos hablarle de forma muy infantil, utilizando diminutivos todo el tiempo, ni tampoco muy superior a sus capacidades. Debemos utilizar el vocabulario apropiado y frases sencillas, cortas y claras.

- A la hora de introducirles nuevos alimentos, hay que procurar que estos supongan un poco de esfuerzo para masticar, es decir, evitar triturarlo todo y hacer papillas cada día. En su lugar se pueden ofrecer pequeños trozos de fruta o de pan para reforzar la tonicidad.

- Evita hablar al niño si tiene una fuente sonora próxima. Debemos intentar reducir los ruidos ambientales mientras se le hable. Un fondo ruidoso dificulta la comprensión.

- Exagera mucho tus propios gestos cuando hables (sorpresa, alegría, enfado...). Enséñale cómo no solo te expresas con palabras.

 

 


Fuentes:

- Pautas para padres. Estimulación del lenguaje. Por Asociación Alafina. http://www.alafina.es/wp-content/uploads/2013/06/pautaslogopedia.pdf

- Orientaciones para la estimulación del lenguaje en niños de educación infantil. Por CEIP Manuel Fraga Iribarne. http://www.edu.xunta.gal/centros/ceipmanuelfraga/system/files/PADRES.Pautas+para+ESTIMULACI%C3%93N+DEL+LENGUAJE+EN+NI%C3%91OS.pdf

Redacción: Cristina Rodríguez

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