¿Un bebé puede dormir con chupete?

¿Un bebé puede dormir con chupete?
comparte

El chupete, o pacifier como se le conoce en inglés, es un elemento muy útil para los primeros meses de vida del bebé, ya que succionar calma y tranquiliza a los bebés, por lo que el chupete les ayuda a conciliar el sueño y dejar de llorar. Por eso, no hay ningún problema en que un bebé duerma con chupete, pero es conveniente quitárselo antes de los 2 años para que no afecte a su desarrollo mandibular.

Los papás primerizos tienen muchas dudas sobre el cuidado de sus bebés y quieren hacerlo todo lo mejor posible, por lo que casi todo les plantea dudas, especialmente los temas relacionados con el sueño y la alimentación del bebé. Una de estas dudas está relacionada con la conveniencia o no del uso de chupete para dormir.

Para empezar, hay que saber que el chupete no es malo, sino todo lo contrario, puede ser un gran aliado siempre que su uso no sea excesivo y se retire a tiempo. En cuanto al momento para empezar a dárselo, muchos pediatras aconsejan no ofrecerlo en las 3 primeras semanas de vida para que no interfiera con la lactancia materna, aunque es cierto que muchos niños saben distinguir perfectamente desde el principio entre uno y otro y pueden mamar y tomar chupete sin problemas. No obstante, por si acaso, se recomienda esperar un poco antes de dárselo para calmarlo.

Muchos bebés cogen el chupete sin problemas, pero otros lo rechazan al principio. Si es el caso de tu bebé, puedes esperar unos días y volver a ofrecérselo más adelante o dejárselo cerca para que él lo agarre y juegue con él. Al final, la mayoría de los bebés coge el chupete, pero, si no lo hace, no tiene por qué ser nada malo.

¿Dormir con chupete sí o no?

El chupete puede ser muy beneficios para el sueño del bebé. Para empezar, como decíamos, succionar es una necesidad de los bebés que los ayuda a calmarse y tranquilizarse. Por eso el pecho no solo sirve de alimento al pequeño, sino también es una manera e reconfortarse y dormirse. Seguro que has observado que, la mayoría de las veces, tu bebé se queda dormido al pecho y busca este para dormir cuando le cuesta conciliar el sueño. Por eso, el chupete es una buena manera de que el bebé consiga el consuelo que busca sin necesidad de acudir a tu pecho, lo que te dará más libertad, sobre todo por la noche. Si el bebé solo se duerme en tu pecho, dependerá totalmente de ti, mientras que si el chupete le sirve, podrá dormirle otra persona y dejarte a ti descansar, algo fundamental en estos primeros meses de vida en los que los bebés se despiertan tan a menudo, y no siempre para comer.

Por otra parte, usar chupete evitará que se chupe el dedo, una costumbre que adquieren muchos bebés que no usan chupete y que, a la larga, puede ser mucho más complicada de quitar.

Y, además, son muchos los estudios que afirman que el uso del chupete ayuda a reducir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Diversos estudios afirman que la succión mejora el control del ritmo cardiaco y la presión sanguínea del recién nacido, lo que ayuda a evitar el SMSL. Uno de estos estudios,realizado por la American Academy of Pediatrics, indica que el chupete estimula el desarrollo de los caminos neuronales que controlan la potencia de las vías respiratorias superiores, pudiendo reducir hasta un 90% el riesgo de muerte súbita en los bebés. Esta insuficiencia respiratoria es la que explica la causa del síndrome de la muerte súbita.

Por último, el chupete ofrece otros beneficios al bebé que favorecen el sueño, como reducir los cólicos del lactante o ayudar a que le bebé duerma boca arriba como aconsejan los pediatras.

Por lo tanto, puedes ofrecer el chupete a tu bebé para dormir, pero debes quitárselo antes de los 2 años para evitar ciertos riesgos como estos:

Menor crecimiento maxilar: el uso continuado y excesivo del chupete pasados los 18 meses puede causar maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores.

Otitis media aguda: la succión frecuente del chupete aumenta la producción de saliva, importante medio de transmisión de microorganismos y, por lo tanto, de infecciones respiratorias y virales, como la otitis. Aquellos bebés que contraen con frecuencia otitis no deben usar chupete.

Candidiasis oral persistente: está provocada por un hongo del grupo cándida y puede contraerse, entre otros, al llevarse a la boca objetos contaminados como el chupete, por lo que debes mantener la higiene de este y, si bien no hace falta esterilizarlo todos los días, sí hay que lavarlo con agua y esterilizarlo una vez a la semana, además de cambiarlo cada 2 meses más o menos.

Mal aprendizaje del habla: el uso prolongado del chupete puede causar cambios en la forma de la boca que altere el habla, por eso se debe abandonar el chupete antes de que el bebé comience a hablar.

Por último, elige siempre un chupete adecuada a la edad y el tamaño de la boca del bebé y recuerda cambiarlo a menudo o si se rompe.
 

No te puedes perder ...

 


Te puede interesar:
La medidas de leche para un recién nacido debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.


Fuente: 

Asociación Española de Pediatría

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
*/?>