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Cómo cuidar a un bebé con tos

Cómo cuidar a un bebé con tos

La tos es un mecanismo de defensa del organismo para limpiar las vías respiratorias, por lo que es uno de los síntomas más habituales cuando hay una infección o enfermedad en ellas. Eso implica que tendrás que hacer frente muchas veces a las toses de tu hijo.

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Seguro que cuando eras pequeño no entendías por qué tus padres se ponían tan nerviosos cuando tosías, si al fin y al cabo era tú el que tenías que sufrir las continuas toses. Sin embargo, ahora que eres padre los entiendes ya que la tos continua de un hijo es algo que altera y pone muy nervioso. Te entrarán ganas de salir corriendo a la farmacia a comprarle un jarabe antitusivo, pero no siempre son efectivos e incluso pueden ser perjudiciales ya que existen muchos tipos de tos, y no para todas son efectivos:


1- Tos seca. Se produce cuando las vías respiratorias están inflamadas y es una tos muy molesta e ineficaz, por lo que sí puede tratarse con antitusivos, pero siempre consultando antes al pediatra.


2- Tos productiva o blanda. Es la tos que ayuda a expulsar la mucosidad del interior de las vías respiratorias, una tos útil que ayuda a curar, por lo que no se debe eliminar, aunque sí se puede aliviar de diversas formas que más adelante explicaremos.


Esta tos suele estar causada por enfermedades habituales como resfriados, gripe, sinusitis, alergias, neumonía, bronquitis o bronquiolitis.

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3- Tos laríngea o ronca. Es un tipo de tos que sucede en las cuerdas vocales. Es dolorosa y puede dificultar la respiración al inflamarse la laringe y limitar el paso del aire. Suele ir asociada a la laringitis o el crup, por lo que es menos habitual y suele darse solo de noche.


Como decíamos, la tos es un síntoma, no una enfermedad en sí misma, por eso debes estar atento a otros síntomas que tenga tu bebé para poder identificar la causa de la tos, como fiebre, expectoración purulenta o de sangre, vómitos, malestar general, etc.


Consejos para aliviar a un bebé con tos


- Ofrécele agua, líquidos o el pecho si todavía es lactante a menudo para humedecer las vías respiratorias y evitar la sequedad de las mimas.


- Los lavados nasales con suero ayudan a mover las flemas y mocos de las vías respiratorias altas, disminuyendo la tos.


- Existen algunos masajes que ayudan a reducir la tos. Por ejemplo, desliza los pulgares por ambos lados de la nariz de tu pequeño, desde la parte alta hasta los orificios nasales, presionando ligeramente, al tiempo que realizas pequeños circulitos. De esta manera abres sus fosas nasales. Otra opción es realizar pequeñas presiones en los esternones con los pulgares siguiendo la línea de las clavículas hasta los hombros. También puedes rodear con firmeza el pecho del bebé con una mano a cada lado, realizando un movimiento de vibración.


- Mantener un ambiente húmedo ayuda a evitar la sequedad de la garganta y mejora la tos. Para ello, puedes hacer varias cosas, como colocar un humidificador en su habitación durante un rato antes de irse a la cama. Colocar una cebolla cortada por la mitad en un plato en la mesilla de noche o cerca de donde el bebé duerme. O poner un cuenco con agua cerca del radiador.


- Si tiene más de 12 meses puedes echarle un poco de miel en la leche caliente. La miel suaviza la tos y la garganta, reforzando el sistema inmunitario. Eso sí, no se puede dar a menores de 12 meses ya que puede contener una bacteria llamada Clostridium botulinum que, en el sistema digestivo todavía inmaduro del bebé, puede causar botulismo.


También puedes hacer un jarabe natural de miel, limón y jengibre para aliviar la tos seca, la congestión y la secreción nasal. Vierte una taza de miel en un bote de cristal y añádele dos limones y la raíz de jengibre cortados en rodajas. Tras mezclar, deja reposar el producto unas 24 horas y luego dale una cucharada al niño dos o tres veces al día.


- Existen muchas plantas y remedios naturales que ayudan a aliviarla tos, aunque debes consultar antes a tu pediatra ya que no todas las hierbas son adecuadas para niños pequeños. Por ejemplo, son muy efectivos el té de tomillo o el jengibre.


- Darse un baño de agua caliente también contribuye a suavizar las vías respiratorias y mejorar la congestión nasal. Cierra bien la puerta para que se forme vaho y deja que el niño respire un rato ese ambiente. Eso sí, no es conveniente para niños asmáticos ya que puede empeorar su tos.


- Para la tos seca, también es muy efectivo hacer vahos de eucalipto y limón. Para ello, pon a hervir un litro de agua con varias hojas de eucalipto y el zumo de limón. Cuando llegue a ebullición, baja el fuego y pon a tu niño a inhalar los vapores cubriendo su cabeza con una toalla. ¡Cuidado no se queme! Es un remedio para niños mayores.


- Si está molesto al dormir, puedes acostarle con el tronco ligeramente elevado, para que la mucosidad no se acumule y respire mejor. Así toserá menos.


Fecha de actualización: 13-03-2018

Redacción: Irene García

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