¿Cómo conseguir que al bebé se le quite el hipo?

¿Cómo conseguir que al bebé se le quite el hipo?
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El hipo es uno de los trastornos más fastidiosos que sufren las personas, pero, además, si lo padece un recién nacido puede volverse muy molesto para él. La mayoría de las veces no es preocupante ya que es bastante común que lo experimenten, aun así ¿cómo se puede aliviar el hipo en los más pequeños?

El hipo es un movimiento espontáneo del diafragma, el músculo que se emplea para respirar, que se contrae de manera repentina durante la respiración. Este acto va seguido del cierre de las cuerdas vocales, lo que hace que se produzca un sonido bastante particular. Esta alteración suele durar unos pocos minutos, aunque hay personas que lo han sufrido durante días o semanas, pero no es lo común y suele significar que existen otras enfermedades o padecimientos detrás.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) explica que este reflejo no tiene ninguna función protectora como puede tener la tos o el vómito ni tampoco una función fisiológica. Además, hace una clasificación de los diferentes tipos de hipo:

1.            Agudo, aquel que dura menos de 48 horas, es el más común.

2.            Persistente, cuando su duración va de las 48 horas a 1 mes.

3.            Intratable, su duración se alarga más allá de los 2 meses.

Las causas del hipo en los bebés suelen estar relacionadas con el inadecuado control que tienen estos sobre sus músculos al respirar y suele darse desde los primeros meses de vida debido a la inmadurez de su sistema digestivo y nervioso. Incluso siendo aún un feto puede hipar desde el segundo mes de gestación dentro del útero materno. Muchos especialistas creen que este trastorno se produce en los pequeños como un mecanismo que desarrolla el propio organismo para preparar los músculos relacionados con la respiración.

Aunque la razón principal sea la inmadurez de su propio organismo existen otras posibles causas como una indigestión, tener dificultades al respirar o una postura inadecuada, entre otras, que provoquen la compresión del diafragma. Algunos de los posibles motivos y sus  sencillas soluciones son:

¿Cómo conseguir que tu bebé deje de chuparse el dedo?

¿Cómo conseguir que tu bebé deje de chuparse el dedo?

Para conseguir satisfactoriamente que tu hijo deje de chuparse el dedo antes de que sea demasiado tarde, ante todo, no debes alarmarte, pero sí fijarte en cuándo y por qué lo hace para ayudarle a evitarlo, además intenta no regañarle, ya que así sólo conseguirás que siga haciéndolo, pudiendo llevar a cabo las siguientes propuestas:

1.            Una postura incorrecta al comer puede hacer que entre aire en su boca mientras se alimenta y por consecuencia tenga hipo. Una posición semi-incorporada mientras se amamante o se le da el biberón sería lo ideal para evitar esto.


2.            La ansiedad que pueda tener el bebé al comer puede provocar que lo haga muy rápido y trague mucho aire. Esto puede evitarse haciendo pausas mientras se alimenta para que descanse y eructe e intentando no retrasar más de 20 minutos las tomas que le corresponden de leche para evitar que tenga tanta ansia.


3.            Ofrecerle alimento muy caliente, además de malestar, puede provocarle alteraciones en el diafragma. Es indispensable comprobar la temperatura de la comida antes de dársela.


4.            El uso de chupetes pueden provocar una entrada excesiva de aire al sistema digestivo, lo cual favorece el hipo. Además, en función de la forma que tenga, puede empeorar las características del mismo.


5.            Utilizar una tetina inadecuada en el biberón puede hacer que se atragante si tiene un agujero muy grande o que deba hacer más esfuerzo para alimentarse si la tiene muy pequeña. Existen tetinas antigases y antihipo que ayudan en estos casos.


6.            No hacer que eructe después de comer es un error. Es necesario ayudarle a expulsar los gases que acumula mientras se alimenta para evitar que esté incómodo y pueda tener hipo o reflujo.


7.            Si el bebé está muy inquieto y sufre una crisis de llanto va a dejar pasar una cantidad de aire extra que va a producir el indeseado hipo.

En los bebés el hipo no suele durar más de 10 o 15 minutos y, únicamente, sienten la sensación de incomodidad sin ningún tipo de dolor. Existen algunos trucos que pueden ayudar a que dure menos o, al menos, para que se les alivien un poco las molestias.

1.            Evitar los cambios de temperatura, mantener al bebé siempre abrigado y no exponerlo a lugares con corrientes de aire ya que puede provocar que sufra hipo.


2.            Ayudarle a eructar es indispensable tras las comidas e, incluso, durante las mismas. Cambiarle de posición e intentar que se relaje también son buenos métodos para aliviar el hipo.


3.            Darle un poco de agua o algún líquido suele ser uno de los trucos más efectivos en estos casos.

A partir de los 6 meses de edad los músculos y el organismo del bebé empieza a madurar y el hipo será cada vez menos frecuente a medida que siga creciendo y desarrollándose. Esta alteración no deja de ser un trastorno natural que no supone riesgo alguno más allá de lo molesto que puede llegar a ser. Aun así, es importante acudir al pediatra si se percibe que el hipo es muy constante y se alarga demasiado en el tiempo para prevenir.


Fuente:

Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG)

Redacción: Andrea Rivero

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