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¿Cuándo empezar con la alimentación sólida?

¿Cuándo empezar con la alimentación sólida?

A partir del 6º mes se recomienda introducir nuevos alimentos diferentes a la leche materna en la dieta del bebé ya que esta por sí sola ya no cubre todas sus necesidades nutricionales, por lo que llega el momento de comenzar con la alimentación complementaria.

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Índice

 

¿Por qué a partir de los 6 meses?

Se aconseja a esta edad porque es cuando se produce la maduración de órganos y sistemas, con una mejoría de la secreción gástrica y pancreática, así como la movilidad intestinal y la respuesta inmunológica. Desde los 5 meses, el bebé tiene capacidad de transportar y tragar alimentos semisólidos puestos en la parte inferior de la boca.

Además, desaparece el reflejo de extrusión. El niño controla la musculatura labial para cerrar la boca, tiene movimientos de lengua hacia atrás y adelante y mueve hacia dentro el labio inferior cuando se retira la cuchara. También se produce un aumento de la secreción de ácidos biliares y de la secreción pancreática, por tanto aumenta la capacidad de digestión y absorción de alimentos más complejos.

El bebé necesita ya un aporte extra de calorías, vitaminas y minerales en la forma de alimento sólido, ya que la leche sola no basta para completar su nutrición.

Sin embargo, antes de los 6 meses la leche materna, o de fórmula, cubre todas sus necesidades y no se ha comprobado que haya ningún beneficio extra de introducir antes alimentos diferentes, sobre todo si se sigue con la lactancia materna exclusiva. Por eso, antes de esta edad, la Organización Mundial de la Salud aconseja la leche materna exclusiva. Solo si el bebé está alimentado con leche de fórmula es posible que el pediatra aconseje introducir la alimentación complementaria desde los 5 meses. Si no, es mejor esperar a los 6 meses.
 

¿Cómo introducir nuevos alimentos en la dieta del bebé?

Para introducir los primeros alimentos, elige una toma en la que el bebé suela estar despierto y alerta. Sienta al bebé en tu regazo, o en su sillita, y empieza por ofrecerle pequeñas cantidades con la punta de una cuchara de plástico. Las primeras veces pueda que lo escupa y le chorree un poco, pero sigue insistiendo. También necesitarás cuencos de plástico, por si se cae mientras le das la comida, y un vaso o jarra para que beba líquido, puesto que el bebé también necesita ya beber agua.

Hasta hace unos años, lo primero que se les daba a los niños era las papillas de cereal sin gluten. Sobre los 6 meses se introducían las papillas de frutas y gradualmente se iban añadiendo alimentos como pollo, patatas,verduras, cereales con gluten, carne… todo ello en forma de purés hasta el final del primer año de vida.

Sin embargo, desde hace unos años han cambiado estas recomendaciones y la Asociación Española de Pediatría aboga por introducir casi cualquier alimento desde los 6 meses, siempre evitando aquellos que puedan ser peligrosos por riesgo de atragantamiento o muy fuertes para el sistema digestivo del bebé. Posponer la introducción de alimentos altamente alergénicos, como huevos y pescado, no ha demostrado prevenir la alergia a los alimentos. De hecho, la introducción temprana de ciertos alimentos, podría disminuir el riesgo de alergia a ese alimento. No obstante, si tienes antecedentes o familiares con alergia alimentaria es mejor que consultes a tu experto en pediatría antes de ofrecer este tipo de alimentos más alergénicos.

Además, no hace falta introducirlos triturados, se puede optar por la alimentación a trocitos, eligiendo siempre trozos de alimentos alargados y blandos que el bebé pueda coger con su manita e ir chupando o desmenuzando.

 La única regla importante es evitar alimentos peligrosos (frutos secos, zanahorias crudas, uvas…) y dejar pasar siempre al menos 3 días entre la introducción de un alimento y otro para comprobar que el bebé no sufre reacciones alérgicas.

Al principio es mejor ofrecer los alimentos de uno en uno, y luego ya haciendo combinaciones.

El hierro y el zinc son nutrientes esenciales partir de los 6 meses, por lo que debes primar alimentos que los contengan, como la carne, las legumbres, las frutas y verduras…
 

¿Qué alimentos no se deben ofrecer antes de los 12 meses?

- Leche de vaca: los bebés de menos de 12 meses no son capaces de digerirla completamente porque sus riñones no son capaces de filtrar todo el exceso de nutrientes que esta leche. Además, puede producir anemia porque disminuye la absorción del hierro.

- Miel: puede contener esporas de una bacteria llamada Clostridium botulinum que, en el sistema digestivo todavía inmaduro del bebé puede causar botulismo.

- Verduras con nitratos: las acelgas, la remolacha, el nabo y las espinacas acumulan mayor cantidad de nitratos. Si se toman antes de los 12 meses, no deben exceder el 20% del contenido total del plato, y desde el año hasta los tres años, no más de una ración al día.

- Pescados azules: en niños menores de 10 años, hay que evitar el consumo de pescado azul grande como el pez espada o emperador, cazón, tintorera y atún ya que tienen mayores cantidades de mercurio, perjudicial para el desarrollo del niño. Además, a causa de la presencia de cadmio, los niños deben evitar el consumo habitual de cabezas de gambas, langostinos y cigalas o el cuerpo de crustáceos parecidos al cangrejo.

 


Fuente:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta. 

Fecha de actualización: 09-04-2021

Redacción: Irene García

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