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Bebé rechaza la alimentación complementaria

Bebé rechaza la alimentación complementaria

En torno a los 6 meses se comienza con la alimentación complementaria del bebé, es decir, alimentos diferentes de la leche materna o de fórmula que completen la alimentación del bebé, puesto que la leche sola no es suficiente desde esta edad. Sin embargo, algunos bebés rechazan la alimentación complementaria y solo quieren tomar leche… ¿qué hacer en estos casos?

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Hasta los 6 meses, los bebés solo se alimentan de leche, preferiblemente materna, pero también de fórmula o mezclando ambos tipos de leche en lo que se conoce como lactancia mixta. Pero desde el medio año la leche sola, ni siquiera la materna, es suficiente para cubrir las necesidades alimenticias del bebé, por lo que es la hora de ir introduciendo otros alimentos. Además, en algún momento u otro el bebé debe ir acostumbrándose a comer otros alimentos para, con 2 años, comer como un adulto, y los 6 meses es la edad idónea para empezar ya que el niño cuenta con una serie de avances a esta edad:

- ha desaparecido el reflejo de extrusión y ya no escupe alimentos que no sean líquidos

- su aparato digestivo ha madurado lo suficiente como para digerir tras sustancias

- su sistema neurológico y motor le permiten mantenerse sentado y empezar a agarrar alimentos con las manos

Por todo ello, los 6 meses es la edad indicada por los pediatras para comenzar a ofrecerle otros alimentos. El problema es que algunos bebés no aceptan bien este cambio y rechazan la alimentación complementaria. Cierran la boca, lloran, giran la cabeza y se niegan a comer nada que no sea leche. Aunque resulte desesperante para sus padres, hay muchas cosas que se pueden hacer para solucionar este problema:

1- Cambiar el modo de introducción de los alimentos

Muchos padres optan por empezar a dar estos alimentos nuevos triturados, es decir, en forma de purés o papillas. Así, lo más habitual sigue siendo comenzar por las papillas de frutas y continuar por los purés de verduras con carne. Sin embargo, muchos bebés rechazan los triturados y la cuchara, por lo que cierran la boca y no hay manera de conseguir que la abrana, ni haciendo todos los juegos imaginables. Y, como nunca se debe forzar a comer a los bebés ni obligarles, lo que puedes hacer en este caso es probar a darle los alimentos directamente, en trocitos, pero sin triturar.

Este tipo de introducción de la alimentación, conocida como Baby Led Weaning, cada vez es más habitual y consiste en ofrecer al bebé una serie de alimentos blanditos, que no supongan riesgo de atragantamiento, y dejar que sea el pequeño el que los vaya cogiendo y probando con sus propias manos. En este caso debes tener cuidado de no dejar nunca solo al bebé con la comida y de ofrecerle solo alimentos fáciles de chupar y tragar, como pasta cocida, verdura cocida, fruta blanda, pescado cocido, etc. Es posible que esta forma de comer le guste mucho más, sobre todo al ver que es la manera en la que coméis vosotros, y no rechace la nueva alimentación.

Aunque también es posible que ocurra lo contrario, es decir, que te hayas decantado desde un primer momento por el Baby Led Weaning y tu hijo no lo acepte bien porque no está aún preparado para comer alimentos en trocitos. Si es así, y se niega a coger y probar cualquier alimento que le pones delante, puedes probar a ofrecerle un puré o una papilla. Cuece las verduras con un trozo de pollo, tritúralo y dáselo. Si le gusta y lo come con ganas, dale así por el momento los nuevos alimentos y deja para más adelante los trocitos. Puedes volver a probar, por ejemplo, con 8 meses.

Lo importante es encontrar la fórmula con la que el pequeño se encuentre a gusto y nunca forzarle a comer.

2- Cambiar los alimentos introducidos

También es posible que el problema no sea la forma de introducir los alimentos, sino los alimentos escogidos para empezar. Y es que muchos padres comienzan por las frutas, ya que su sabor dulce suele gustar a los bebés. Pero hay muchos que rechazan este tipo de sabores y se niegan tajantemente a comer frutas, sean las que sean y se las ofrezcas de la manera que sea. En este caso, lo mejor es no emperrarte y ofrecer al niño otros alimentos, ya que se ha demostrado que, desde los 6 meses, puede comer casi de todo.

Prueba a darle purés de verduras sola o de verduras con pollo. O cuece unos macarrones o una zanahoria y ofréceselo en trocitos. También puedes darle cereales en forma de papillas o de trocitos, pescado, huevo… Ve probando con diversos alimentos, dejando pasar siempre unos 3 días entre uno y otro por si sufre alguna reacción alérgica, hasta que descubras qué tipo de alimento le atrae más. En este momento, lo importante es que comience a comer otros alimentos, aunque solo acepte las verduras o el pollo. A medida que se acostumbre a comer alimentos distintos de la leche, podrás ir probando poco a poco con todo tipo de alimentos, variando en la presentación y la forma de cocinarlos, para que se vaya acostumbrando a todos los sabores y texturas. Verás cómo con calma y paciencia consigues que coma de todo, incluso las frutas que tanto rechazaba, en unos meses.

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Baby led weaning

Baby led weaning

Es la forma en inglés de designar el método de alimentación complementaria a demanda o, traducido literalmente, alimentación complementaria dirigida por el bebé. La baby led weaning es una manera de introducir los alimentos sólidos en el menú del lactante dejando que sea él solo el que se inicie y experimente con la comida.

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Fuentes:

Blog EnFamilia de la AEP: "Alimentación complementaria en el primer año del bebé", https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/alimentacion-complementaria-en-primer-ano-bebe

González, Carlos (2012), Mi niño no me come, Ed. Temas de hoy.

Fecha de actualización: 17-05-2019

Redacción: Irene García

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