¿A partir de qué edad los bebés pueden tomar gelatina?

¿A partir de qué edad los bebés pueden tomar gelatina?
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La gelatina es un alimento, que puede ser dulce o salado, pero que normalmente se ingiere dulce, que se obtiene a partir del colágeno procedente del tejido conectivo de los animales y se hierve en agua. Puede mezclarse con trozos de frutas y otros alimentos y puede ser beneficioso para el niño siempre que se eviten las presentaciones ricas en azúcares.

La gelatina es un alimento que se prepara con el colágeno procedente del tejido conectivo de los animales, agua y trozos de alimentos que pueden ser frutas, pescado o verduras. Su consistencia es blanda y suele gustar mucho a los niños como postre cuando se le añaden trozos de fruta y sabor a fresa, limón, etc.


La gelatina es fuente de proteínas y no contiene colesterol, azúcar, grasa ni aditivos, a no ser que le añaden en el proceso de fabricación. Por eso, la gelatina en sí puede ser beneficiosa para los niños, puesto que aporta una serie de beneficios al organismo, pero no debe consumirse en exceso ni sustituir siempre a otros postres más saludables y nutritivos como la fruta o los lácteos, especialmente si compramos gelatina ya elaborada que, muchas veces, contiene muchos azúcares, perjudiciales para los niños.


Por lo tanto, la gelatina puede ser beneficiosa:


- Aporta muchas proteínas, aunque el valor de estas depende de su origen. Si se obtiene de huesos y otros tejidos ricos en colágeno de los animales, tiene mayor valor biológico que si se obtiene de las plantas. Y, además, su valor biológico, aunque provenga de animales, no es comparable a las proteínas de la carne o el pescado.


- Contiene aminoácidos como la glicina o la prolina, que ayudan en la formación de estructuras como los huesos, los tendones, los ligamentos o los cartílagos. Según los datos del Hospital San Juan de Dios y el Hospital de Navarra, la administración de gelatina de manera regular a los niños puede prevenir las lesiones, cada vez más frecuentes en esta población, de lesiones articulares, de menisco, ligamentos, etc. Pero para que esto funcione la gelatina debe estar formada de colágeno hidrolizado y no de una sustancia similar. Este colágeno, como decíamos, es similar al colágeno que se encuentra en los cartílagos humanos y mejora la función de las articulaciones.


- No contiene grasas y tiene muy pocas calorías.


- Tiene un elevado porcentaje de agua, lo que ayuda a hidratar el organismo.


- Es fácilmente digerible.


- Si se enriquece con vitaminas, minerales y fibra (al mezclarlo con frutas o verduras), puede aportar estos nutrientes al niño. Si no, es un alimento muy pobre nutricionalmente. Además, aunque esté enriquecida, nunca aportará la misma cantidad de nutrientes que una pieza de fruta y hay que tener en cuenta que, como apenas tiene grasa, es muy difícil encontrar en ella vitaminas A, D, E o K, ya que son liposolubles y, aunque se le añadan, rara vez el organismo las aprovecha ya que necesitan la presencia de grasa para vehiculizarse.


No obstante, a pesar de todos estos beneficios hay que tener cuidado con la gelatina, ya que algunas presentaciones que se comercializan tienen un alto contenido en azúcares, lo que es perjudicial para los niños y puede aumentar el riesgo de obesidad o caries. También pueden contener colorantes y saborizantes artificiales, algunos de ellos poco o nada recomendables en la etapa infantil de desarrollo y crecimiento.


Y, como decíamos, tomar gelatina como postre o en la merienda algún día a la semana puede ser bueno, pero si se abusa, y la gelatina sustituye a otros postres más beneficiosos, como la fruta, el yogur natural o la leche, la dieta del niño puede tener carencias nutricionales.


De modo que no elijas la gelatina como un postre sano para tomar de manera regular, sino para consumirlo de vez en cuando y siempre comprando gelatina natural que provenga del colágeno de los animales y que sea baja en azúcares y libre de aditivos y productos perjudiciales.


¿Desde cuándo se puede consumir?


La gelatina pura no dispone de potencial alérgeno ni tiene ninguna sustancia que se debe evitar en bebés pequeños, por lo que puede consumirse desde los 6 meses. Eso sí, asegúrate de que la gelatina de que le ofreces a tu hijo no tiene muchos azúcares y, si tiene menos de 12 meses, ten cuidado con ciertos alimentos con los que pueda estar mezclada por si son malos antes de los 12 meses, como la leche de vaca o la miel.


Si nunca la has ofrecido gelatina, no lo hagas seguido de otro alimento nuevo y espera al menos 3 días para comprobar que no le sienta mal, sobre todo por los alimentos que pueda tener como frutas, pescado o verduras. 


Redacción: Irene García

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