Viajar con niños...¿En coche, avión, barco, tren o autobús?

Viajar con niños...¿En coche, avión, barco, tren o autobús?
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El medio de trasporte a elegir depende sobre todo del presupuesto de que dispongamos y de la distancia hasta nuestro origen. También la edad de nuestro hijo (y el número de ellos) hará más o menos cómodo uno u otro

1- En coche

 
1. Los cinturones de seguridad salvan vidas. Suponen la medida individual más efectiva y menos costosa para los ocupantes del vehículo. El uso del cinturón mejora la posibilidad de supervivencia entre un 40 y un 60%.

 
2. Los reposacabezas pueden evitar lesiones por latigazo cervical motivadas por choques y frenazos. Éstas afectan al delicado tejido del cuello y son las más frecuentes entre los ocupantes del vehículo. A nivel mundial estas lesiones representan un 35% del total de problemas sufridos a causa de los accidentes de tráfico.

 
3. Los neumáticos son uno de los elementos relacionados con la seguridad menos atendidos por el público. Una investigación realizada por Bridgestone en 2004 demostró que sólo 2 de cada 5 conductores revisan la presión de sus neumáticos cada mes; y sólo 1 de cada 3 comprueba la profundidad del dibujo de la banda de rodadura mensualmente. Además, también se concluyó que 1 de cada 5 conductores no revisa nunca el estado de sus neumáticos. Mucha gente subestima la importancia y no es consciente de que, en último extremo, sólo 4 piezas de caucho del tamaño de una postal son las que mantienen el contacto de su vehículo con la carretera.

 
4. Asientos para niños. Los niños deberían usar siempre asientos o elevadores hasta que su estatura supere el 1,50 m (alrededor de los 8-11 años). Según un informe estadounidense, los dispositivos de seguridad infantiles tienen una efectividad del 71% para reducir la mortalidad en accidentes de tráfico entre los menores de un año y un 54% entre los niños de 1 a 4 años.  Asimismo, el uso de estos dispositivos específicos para niños reduce el riesgo de daños en caso de choques en un 59% más que el cinturón de seguridad.


Consejos para el trayecto
 
 
- Lo mejor es que uno de los dos vaya detrás con él por si le pasa algo o llora, para que el conductor no se distraiga.
 
 
- Procura salir lo más pronto posible para avanzar mientras los niños duermen y evitar las horas de máximo calor.
 
 
- La temperatura del coche debe estar en torno a los 20-22 grados. Si usas el aire acondicionado abre las ventanas algunas veces para renovar el aire y nunca lo pongas demasiado fuerte, no sea que lleguéis resfriados a vuestro destino.
 
 
- Para con frecuencia, cada dos horas, para que descanse tanto el conductor como el resto de pasajeros.
 
 
- Lleva agua para hidratar al bebé con frecuencia.
 
 
- Guarda en una bolsa aparte, que lleves contigo fuera del maletero, todo lo necesario para el trayecto: agua, comida, pañales, ropa de abrigo, toallitas, etc.
 
 
- Es muy útil llevar algún juguetito con el que se pueda distraer, además de entretenerle con algún juego.
 
 
- Si se marea en el coche, consulta con un pediatra que te recomiende algún jarabe o supositorio antimareo.
 
 
2- En avión
 
 
El avión tiene la enorme ventaja de su rapidez, algo importantísimo en los largos desplazamientos. En los vuelos domésticos el tiempo previo que se necesita para llegar a los aeropuertos (siempre bastante alejados de la ciudad), las comprobaciones de seguridad y la obligación de facturar un par de horas antes, rebajan notablemente esta ventaja, sobre todo si existe una alternativa en tren de alta velocidad o de una velocidad aceptable.
 
 
Cuando vayas a sacar los billetes, pídelos contiguos y confirma que te los han dado así. También es conveniente tener pasillo por la propia comodidad y para molestar lo menos posible a los otros viajeros.
 
 
En cuanto al mejor lugar dentro del avión, la primera fila de asientos es cómoda si se tiene que colocar una cunita. Además, no se permite que los niños viajen en las salidas de emergencias. Normalmente los niños y los adultos con menores embarcan los primeros y desembarcan los últimos, con el fin de proporcionarles mayores facilidades. Los niños menores de 2 años no pagan billete, pero tampoco tienen derecho a tener asiento ni a llevar equipaje. Desde esta edad hasta los 12 años, tienen descuento que varía según las compañías y disponen de asiento y franquicia de equipaje.
 
 
Es habitual que reciban pequeños obsequios como peluches, mochilas o puzzles. Solicitándolo al menos con 24 horas se puede tener una cunita y por supuesto proporcionan pañales y toallitas y calientan biberones y potitos. En los aeropuertos de las ciudades importantes suele haber salas para que se distraigan los niños que están realizando un viaje con escalas.
 
 
En España la edad mínima para que un niño viaje solo es de 5 años, pero existen diferencias en las condiciones de unas compañías a otras. Por ello es necesario informarse previamente, sobre todo en el tema de documentación y permisos necesarios para el niño; preguntar en la compañía y a la policía del aeropuerto con anterioridad nos evitará muchos problemas.
 
 
La azafata, al hacerse cargo del menor, suele ponerle una pegatina sobre la ropa y colgarle del cuello una bolsa con la documentación, pero la familia no debe abandonar el aeropuerto hasta media hora después de haber salido el avión. Al finalizar el viaje un empleado de la compañía acompañará al menor hasta que se presente la persona que lo ha de recoger y que deberá identificarse debidamente aunque el menor la reconozca. Cuando se realizan viajes organizados, los niños sólo disfrutan de los beneficios que oferte la agencia.
 
 
Conviene que el niño lleve una ropa cómoda y si es muy pequeño y se ha de pasar la noche en el avión, incluso se le puede poner el pijama para que se sienta más relajado. Las líneas aéreas se esfuerzan en mimar a estos pequeños clientes para hacerles el viaje más agradable. Suele haber un menú especial para niños, que se debe solicitar con antelación y las azafatas procuran complacer las peticiones de los pequeños clientes, además les proporcionan juegos.
 
 
Los niños no suelen tener miedo a volar, a no ser que algún adulto de su entorno le haya traspasado su aerofobia. Al contrario, volar es un hecho extraordinario en sus vidas y suele producirles ilusión. Conviene darle al niño un caramelo o un chicle, para que no le duelan los oídos al despegar y aterrizar el avión, si es un bebé un poco de agua con un biberón. Lo normal es que con la novedad la comida, el juego y hasta un pequeño sueño, el viaje se les pase “volando".


3- En tren

 
El tren resulta muy seguro y económico para viajar con niños. Además, si el trayecto es nocturno y bastante largo, podéis viajar en coche litera y hacer aún más cómodo. Algunos trenes tienen un pequeño espacio para cambiar al bebé, pero en la mayor parte de ellos hay que hacerlo sobre el propio asiento.
 
 
En la mayoría de estaciones existen salas de espera y de servicio para cambiar al bebé. No existen puntos específicos para calentar el biberón o un potito, pero si lleva vagón-restaurante se les puede pedir allí que lo hagan.
 
 
En general, los trenes resultan más cómodos y el trayecto se hace más llevadero al poder pasear por los pasillos, ir al vagón restaurante… Pero debes tener siempre cuidado con el niño, no sea que un frenazo brusco le haga caer o alguien se le eche encima.


Facilidades económicas
 
 
Los niños menores de 4 años viajan gratis si van en brazos de un adulto. A partir de esta edad, hasta que cumplan 12, pagan el 60% del precio del billete normal y tienen derecho a ocupar su asiento. Además, si sois familia numerosa podréis beneficiaros de más descuentos.


Consejos para viajar en tren
 
 
-Lleva una toalla por si deseas acostar al niño a tu lado. Los trenes no están especialmente preparados para la piel y la ropa de los bebés y por lo tanto, siempre será una protección adecuada.
 
 
-Instala al niño en el lado de la ventana, así se distraerá con el paisaje y no correrá el riesgo de que le empujen o golpeen con el equipaje las personas que recorren el pasillo durante el viaje.
 
 
-Lleva suficiente agua. Los niños beben mucho y además el aire acondicionado genera un ambiente seco y deshidrata.
 
 
-Es necesario llevar pañales, toallitas humedecidas, bolsas de plástico para retirar lo sucio, comida y juguetes para el niño.
 
 
-No lo dejes en su sillita aunque las ruedas estén bloqueadas, va más seguro en un asiento o en tus brazos.
 
 
-Preséntalo a los viajeros de alrededor, es una forma de implicarlos y hacer que soporten, con paciencia, las eventuales molestias.


4- En autobús
 
 
Es lo menos recomendable, sobre todo si tu hijo es muy pequeño y el trayecto muy largo. Los autobuses suelen parar cada 2,5 horas o 3, lo que a veces se puede hacer un poco pesado para el niño. Además, no te puedes levantar, no hay baños en todos y si le ocurre algo al niño, no puedes obligar al conductor a parar (a no ser que sea grave).
 
 
Si a pesar de ello es la opción preferida, elige una compañía cuyos autobuses sean lo más cómodos y seguros posibles, que tenga baño y confirma que para de vez en cuando.
 
 
Al igual que en otros medios de transporte, asegúrate de llevar todo lo necesario: agua, algo de comida, pañales, toallitas, ropa de recambio, algo de abrigo por si el aire acondicionado está fuerte, un juguetito…
 
 

 


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: "Vacaciones con niños", https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/vacaciones-con-ninos-0

Redacción: Lola García-Amado

1 Comentarios

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  1. Anónimo

    "a partir de que edad puede viajar un niño solo en autobus o en tren?".

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