El sexo con hijos: pañales y lencería fina

El sexo con hijos: pañales y lencería fina
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La llegada de los hijos a la pareja afecta a esta relación, sobre todo en lo que se refiere a las relaciones sexuales ya que al cansancio de los primeros meses la siguen las interrupciones posteriores para ir al baño o pedir agua o el miedo a que se levanten de la cama y os pillen en pleno acto cuando son un poco mayores. ¿Es posible seguir teniendo noches locas de pasión cuando se tienen hijos?

Sí, es posible. Solo hay que poner de vuestra parte. Y es que, si bien es cierto que las cosas se complican cuando llegan los hijos, nada es imposible. Quizá ya no podáis tener sexo en medio de la cocina o mantener relaciones en cualquier momento, pero todavía podréis mantener una buena vida sexual si sigues estos consejillos:


- ¡Nada de excusas! Si quieres hacer algo, no dudes ni te pongas a buscar excusas. Seguro que hay días que estás más cansado, pero también habrá otros que podáis sacar 10 minutos para vosotros (no hace falta relaciones de 1 hora, con 10 minutos puede ser suficiente).


- Mientras el pequeño duerma con vosotros en la habitación no hace falta que os vayáis al salón o a otro sitio, los bebés una vez dormidos no se despiertan fácilmente por los ruidos. Aun así, intentad no ser tampoco muy ruidosos para que no os interrumpa.


- Es importante que os acostéis juntos en la cama para que surja. Si cada uno se va a la cama a una hora, lo único que encontraréis al llegar a ella será una persona dormida.

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Desde que te enfrentas por primera vez al embarazo surgen sensaciones contradictorias respecto a las relaciones sexuales. ¿Se acaba el sexo con mi pareja a partir de este momento? Por un lado existe un sentimiento de protección hacia el bebé que te inclinan a evitarlo, pero por otro tu apetito sexual puede estar más exacerbado que antes al poder disfrutar de la libertad de no tener que utilizar ningún método anticonceptivo.


- Si hacéis colecho, podéis probar a mantener relaciones en el sofá del salón antes de acostaros con vuestro bebé. Así estaréis más cómodos y con más espacio.


- Si tenéis gente con quien dejar al niño a dormir de vez en cuando, aprovechad para salir a cenar, a tomar unas copas y para poder acostaros juntos al volver sin miedo a que el niño llore o se despierte. No obstante, es importante que estas ocasiones no sean las únicas que mantenéis relaciones, es importante que tengáis sexo habitualmente, como poco una vez por semana para mantener la chispa.


- Una vez el niño crece y duerme en su cama, os puede inquietar que se levante y aparezca en vuestra habitación en medio del acto. Para evitarlo, podéis cerrar la puerta de vuestra habitación y así os dará tiempo a daros cuenta de que entra. No obstante, si el niño está profundamente dormido lo normal es que no se despierte.


- También es posible que os interrumpa algunas veces (los niños son muy oportunos) y que justo os pida ir al baño o beber agua en medio de vuestro momento de amor. En estos casos, atendedle lo más rápido posible y seguid una vez hayáis acabado. No permitáis que la interrupción acabe con ello.


- Tenéis que estar centrados en lo que estáis haciendo para disfrutar. Nada de poneros a pensar en las tareas del día siguiente ni en la lista de la compra.


- Si notáis que estáis faltos de pasión, no dudéis en recurrir a lencería sexy, juguetes sexuales, aceites especiales, baños románticos… cualquier cosa que os haga salir un poco de la rutina y tener un momento realmente especial.


- No olvidéis que, además de padres, sois personas con unas necesidades y una pareja que se quiere y que tiene que seguir demostrando su amor de forma física. Es fundamental que no perdáis esa parte para que vuestra relación como pareja dure muchos años y sea feliz.


El sexo es posible aun teniendo hijos, solo es cuestión de proponérselo un poco. 


Foto: Creado por Pressfoto - Freepik.com


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