Consejos para padres en proceso de divorcio

Consejos para padres en proceso de divorcio
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Empezar un proceso de divorcio siempre es complicado, tanto legal como económica o emocionalmente, pero lo es todavía más si hay hijos de por medio. Si te estás divorciando de tu pareja y tenéis hijos, no dudéis en echar un vistazo a estos consejos para que el proceso resulta más sencillo para todos.

A pesar de que todas las parejas se casan y tienen hijos pensando que su amor y su relación va a durar para siempre, lo cierto es que son muchas (cada vez más) las que se divorcian pasados unos años. Este divorcio suele producirse unos 10-15 años después de la boda, lo que implica que los hijos todavía son pequeños y viven en casa con los padres, lo que realmente puede afectarles mucho, sobre todo si el divorcio es problemático. Para evitar traumas y problemas a tus hijos, procurad seguir estos consejos:


1- Hablad mucho sobre vuestros sentimientos y vuestro futuro para que esté bien claro que ya no hay nada más que hacer para salvar vuestra relación y que el divorcio es la única opción. A los niños puede confundirles y alterarles más aún que el propio divorcio el que cambiéis de idea cada dos por tres, así que tenedlo claro antes de hacer nada.


2- Una vez que la decisión esté tomada y sea firme, juntad a los niños un día y explicadles lo que está pasando. Es fundamental que se enteren por vosotros y no por terceras personas. Debéis ser claros con lo que está pasando y hacerles ver que el divorcio no es culpa suya, sino que es algo que a veces pasa en las parejas. Deben comprender que los seguís queriendo igual y que intentaréis que su vida cambie lo menos posible ya que vosotros os divorciáis, pero la familia no se rompe.


3- A la hora de firmar los papeles del divorcio, todo será más sencillo, rápido y educado si llegáis a un acuerdo sobre la custodia de los niños, quién se queda con la casa, cuál debe ser la manutención, etc. Lo mejor es que acordéis entre ambos qué es lo mejor sin la necesidad de que un juez se meta de por medio y, por supuesto, lo mejor para los niños es la custodia compartida y la flexibilidad para que puedan ver y llamar al padre que se marcha de casa lo más posible.


4- Una vez tengáis claro quién se queda en la casa familiar con los niños y el otro progenitor se vaya de casa, debéis intentar que los niños sientan los menos cambios posibles. Es conveniente que los lleve y recoja del cole la misma persona que lo hacía antes, que sigan con sus rutinas y que puedan ver al padre que no vive en casa o llamarle siempre que lo necesiten para que esa relación no se resienta. Sus padres se divorcian entre ellos, pero los niños no se divorcian del padre.


5- Aunque la relación entre la pareja no sea muy buena por diversos problemas entre ellos (infidelidades, mentiras, problemas económicos…), nunca hay que permitir que esa tensión y problemas se extiendan a los hijos. No hables mal de tu pareja delante de los niños, ni hagas mención a lo mal que se ha portado o a que todo es culpa suya, o harás que crezca un sentimiento de odio hacia ese progenitor.


6- Estad preparados para posibles cambios en el comportamiento de los niños durante los primeros meses, sobre todo si tienen entre 6 y 16 años, las edades más complicadas. Es posible que sufra regresiones (hacerse pis en la cama, portarse como un bebé), que tenga pesadillas o que se porte mal en casa o en el colegio. Son llamadas de atención normales que realizan los niños cuando tienen miedo a los cambios, por eso es importante que os mantengáis unidos frente a ellos, que les mostréis que les seguís queriendo igual y que procuréis que su vida cambie lo menos posible tanto durante el proceso de divorcio, como cuando este se haya firmado y sea oficial.


7- Aunque uno de los padres se vaya de casa la educación sigue siendo cosa de los dos, por lo que debéis hablar frecuentemente sobre los niños, qué problemas tienen, cómo van en clase, cómo les ha afectado el divorcio y qué hacer en caso de problemas. Las normas que teníais antes siguen vigentes en las dos casas, tanto la de mamá como la de papá, y no se debe consentir a los niños ni darles regalos para que sean más felices y lleven mejor el divorcio. Lo que los niños necesitan es amor, unidad y tranquilidad, no juguetes.


8- Si pasados unos meses alguno de los niños sigue mostrando un comportamiento agresivo, triste o diferente, y pensáis que puede estar motivado por el divorcio, no dudéis en acudir a un especialista para que ayude al niño a superar el divorcio y afrontarlo de la mejor manera posible.


Fuente:

Álava, Silvia (2016), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación.

Coleman, Paul (2001), ¿Cómo decirlo? A los niños, México, Pearson Educación. 

Redacción: Irene García

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