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Cómo cuidar a un niño con reflujo

Cómo cuidar a un niño con reflujo

¿Sabes lo que es el reflujo? ¿Crees que tu bebé puede estar sufriéndolo? No hay que preocuparse en exceso, les pasa a muchos pequeños y se puede aliviar en unos pocos meses siguiendo algunas recomendaciones.

 

 

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Los bebés que son alimentados con leche de fórmula son más propensos a sufrir de reflujo ya que con la lactancia materna la digestión es más liviana y fácil, aunque esto no abstiene a los que se alimentan de leche materna.  La causa de esta dolencia está asociada no solo a la limitada tolerancia a la lactosa por parte de los lactantes sino también por la inmadurez de su tracto digestivo. En el caso de que se tratara de un problema físico habría que consultar al médico para revise, diagnostique y trate al pequeño de la manera más adecuada.

 

El reflujo gastroesofágico causa que el alimento, en este caso la leche, que el bebé consume sea devuelto al esófago desde el estómago. Después de cada toma o de la mayor parte el menor vomita un poco de la leche que ha tomado debido a que la válvula que conecta su esófago con su estómago (esfínter esofágico interior) no funciona correctamente haciendo que los jugos gástricos y los alimentos que ingieran suban de nuevo.

 

Este padecimiento no es nada extraño. Aproximadamente un 65% de los bebés sufren de reflujo y regurgitan varias veces al día durante sus primeros 6 meses de vida. Esto comienza a calmarse a partir de los 12 o 14 meses. Los síntomas de esta afección son los siguientes:

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Y tambien:

-Arcadas o problemas la tragar.

-Tos.

-Irritabilidad y malestar después de comer.

-Arquea la espalda y tira su cabeza hacia atrás después de comer o durante la toma.

-Pérdida de peso o poco aumento de mismo.

-Problemas para respirar y silbidos.

-Se niega a comer o come muy poco.

-Se alimenta distraídamente y con tirones.

-Rechaza el pecho.

-Vómitos frecuentes.

 

Hay que tener en cuenta que muchos bebés menores de 3 meses pueden regurgitar a diario sin que padezcan de reflujo por lo que se deben observar muy atentamente los síntomas anteriormente descritos. Por lo general, los bebés que sufren estos vómitos no tienen mucho problema y con el paso del tiempo y la maduración de su sistema digestivo, entre los 7-8 meses, esto se va corrigiendo naturalmente. Aun así, existen algunas recomendaciones que se pueden seguir para aliviar estos incómodos síntomas o, al menos, llevar un control:

 

1-Tener un control diario sobre los alimentos que ingiere la madre para analizar y descifrar los cambios que se producen en la sintomatología del bebé al tomar la leche.

2-Ofrecer al pequeño el biberón o el pecho en una posición en la que se encuentre ligeramente incorporado y aguantarlo en esa misma posición tras la toma. También es recomendable, en la medida de lo posible, mantenerlo levemente elevado mientras duerme ya sea mediante el porteo o elevando la cuna.

3-El reflujo suele ser síntoma de posibles intolerancias a algunos alimentos, principalmente la leche de vaca. Se aconseja que la madre siga una dieta de eliminación durante 2 o 3 semanas y luego introducir lácteos para corroborar esta posibilidad.

4-Los cambios en la dieta de la mujer pueden agravar los síntomas del reflujo. Los cítricos, las bebidas con cafeína, las bebidas alcohólicas, los tomates o el chocolate suelen empeorar la situación. Hacer cambios estrictos en la alimentación como la eliminación total de algunos alimentos potencialmente causantes del reflujo es clave para aliviar los síntomas en el pequeño.

5-Darle al bebé de comer más a menudo, pero en menor cantidad para evitar llenar su estómago con facilidad y que no se sienta tan pesado. Asimismo, hacerlo de manera calmada y tranquila haciendo las pausas que sean necesarias si se pone a llorar o empieza a estar intranquilo.

6-Evitar que acumule los gases hasta el final de la toma y los expulse todos juntos ya que esto aumenta las posibilidades de que regurgite la comida. Hacer que eructe varias veces durante la toma, algunos pediatras recomiendan que cada 30 o 60 mililitros de leche se haga una parada para ayudarles a expulsar gases.

 

En muy pocas ocasiones el reflujo se intensifica y se desarrolla hasta convertirse en la enfermedad por el reflujo gastroesofágico (ERGE). Las manifestaciones clínicas asociadas a esta enfermedad son:

 

-Síntomas a causa de la esofagitis como anemia, llanto intenso, disfagia, posturas anómalas o hematemesis.

-Complicaciones del desarrollo como consecuencia de la pérdida calórica al vomitar con frecuencia.

-Patologías respiratorias desde asma, apnea, tos nocturna u otitis hasta neumonías recurrentes o muerte súbita.

-La asociación entre el ERGE y las alergias a la proteína de la leche de vaca está demostrada y es causante del reflujo.


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La cantidad de leche de biberón para un bebé 4 meses debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.

Fuentes:

Asociación Española de Pediatría https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/manual_nutricion.pdf

Medline Plus https://medlineplus.gov/spanish/refluxininfants.html

Fecha de actualización: 06-08-2019

Redacción: Andrea Rivero

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