Miedos en niños de 8 años

Miedos en niños de 8 años
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Los miedos evolucionan y cambian a lo largo de nuestra vida, pero todos tenemos miedo a una u otra cosa. En los adultos, generalmente, los miedos tienen que ver con la muerte, los problemas de salud, los laborales o el amor. En los niños de 8 años, además de otros miedos que ya tenían, surge un miedo nuevo: el temor a hacer el ridículo.

A medida que los niños crecen y aprenden sobre el mundo que les rodea, sus miedos cambian y evolucionan con ellos. Uno de los primeros miedos que surge en cualquier bebé, en torno a los 8 meses, es el miedo a la separación de su figura de apego, generalmente la madre.


Este miedo suele continuar hasta la adolescencia, por eso es habitual que los niños lo sigan sintiendo a los 8 años, aunque menos acusado que cuando son bebés. A esta edad este miedo suele surgir solo cuando tienen que quedarse solos en algún lugar o con gente que desconocen. Es más bien un miedo a lo desconocido.


Otro miedo que aparece pronto, en torno a los 2 años, es el miedo a la oscuridad, que puede continuar también a los 8 años. A esta edad tampoco es tan habitual como en edades más tempranas, sino que suele aparecer tras haber visto una película de miedo o haber leído un cuento terrorífico. También las experiencias diurnas pueden hacer que aparezca la nictofobia o miedo a la oscuridad ya que, realmente, con 8 años los niños no tienen miedo a la oscuridad en sí, sino a lo que pueda esconderse en ella, como monstruos imaginarios o seres sobrenaturales.

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Miedos en bebés de 2 años

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El miedo es un sentimiento normal, e incluso necesario, que todos los niños experimentan en algún momento de su vida. Estos miedos van cambiando a medida que el niño crece y madura. Algunos de los más habituales con 2 años son el miedo a la oscuridad, a hacerse daño, a los desconocidos o a algunos animales.


Y es que con 8 años los niños siguen teniendo una imaginación desbordada y aún son capaces de creer que existen ciertos seres mitológicos o fantásticos. De ahí que todavía crean en Papá Noel, los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez. Esta capacidad tan maravillosa de los niños comienza a desparecer a esta edad, pero con 8 años todavía son capaces de creer que un dragón puede venir en medio de la noche y raptarles, aunque en el fondo sepan que no existen.


También es posible que este miedo esté relacionado con personajes terroríficos más reales, como ladrones, secuestradores, etc. Por eso, aunque conviene explicarle a tu hijo las medidas de seguridad que debe seguir para evitar ciertos problemas (no alejarse nunca de sus padres, no abrir la puerta desconocidos, no hablar con extraños…), no es conveniente que le metas miedo haciéndole pensar que en cualquier momento puede llegar un secuestrador y llevárselo de casa cuando duerme.


A la hora de castigarle o hacerle cumplir las normas, nunca uses el miedo como arma ya que puedes crearle traumas o fobias que serán más complicadas de tratar.


Asimismo, es frecuente que los niños de 8 años sientan miedo ante la presencia de animales que piensan que pueden hacerlos daño, como gatos, perros o insectos. Este es un miedo evolutivo que aparece en torno a los 2 años, lo que significa que muchos niños lo tienen de forma innata para percibir a los animales como una amenaza (aunque realmente ni los perros ni los gatos sean una amenaza, pero los niños tienen miedo a que los arañen o muerdan).


Por último, a los 8 años, aproximadamente, surge un nuevo miedo que no suele darse en niños más pequeños: el temor a hacer el ridículo en público. Eso hace que los niños que experimentan ese miedo no quieran participar en juegos colectivos por temor a no estar a la altura o a no hacerlo tan bien como los demás. Aparecen una serie de pensamientos negativos que hacen que el niño se paralice y se vea débil e incapaz frente a los demás. En este caso, lo mejor es fomentar su autoestima y hacerle ver todo lo bueno que tiene, explotar sus habilidades y enseñarle que no pasa nada malo por equivocarse o no ser el mejor en todo.


Además, frente a todos los miedos evolutivos y normales que presente tu hijo en cada etapa de tu vida, siempre tienes que apoyarle, no obligarle a hacerlos frente si no está preparado y nunca reírte de él.


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Fecha de actualización: 18-01-2018

Redacción: Irene García

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