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Celos entre hermanos

Celos entre hermanos

Los celos entre hermanos es algo habitual en cualquier familia. Hay que tener en cuenta que el primer hijo estaba acostumbrado a recibir todo el cariño y la atención de los padres y ahora, de la noche a la mañana, tiene que aprender a repartirlo sin que lo que se le diga (“no te preocupes porque te vamos a seguir queriendo igual”; “pero si así vas a tener alguien con quien jugar todo el tiempo”) o se haga (que asuma la responsabilidad de cuidarlo como el “hermano mayor”) parezca surtir efecto.

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Índice

 

¿Todos los niños sienten celos?

La llegada de un nuevo hermanito no siempre es bien recibida por los hermanos mayores, aunque la aparición de los celos depende de la edad que medien entre ambos hermanos, a menor edad mayor dificultad pues les cuesta más comprender esas diferencias mientras que a mayor edad puede resultar que en lugar de celos haya incluso mayor colaboración por su parte, porque aunque siga sintiendo celos, puede más la necesidad de recabar atención y mostrarse imprescindible para nosotros.

No obstante, también es cierto que, cuando el mayor es muy pequeño (en torno a 12 o 18 meses), apenas será capaz de darse cuenta de lo que ha pasado, por lo que los celos se darán de otra forma (el niño puede estar más mimoso o reclamar más a los padres), pero no llegará a desarrollar celos reales.


¿Qué problemas pueden aparecer con los celos?

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¿Cómo lograr que se lleven bien?

¿Cómo lograr que se lleven bien?

Todos los padres desean que sus hijos se lleven bien, se entiendan, se quieran mucho y no se peleen (al menos, no más de lo normal entre hermanos). Lograr que se cree entre ellos un vínculo muy especial que dure toda la vida es tarea de los padres. Los amigos son excelentes, pero la familia está por encima de todo. Hay unas cuantas reglas que te ayudarán a conseguirlo:

Y tambien:

Lo habitual cuando surgen celos es que el mayor puede comenzar a cambiar su comportamiento volviéndose más agresivo hacia vosotros o incluso hacia él mismo, en definitiva se trata de formas de captar la atención que cree perdida y de esa forma disminuir la ansiedad que eso le puede ocasionar. Ello puede hacer que le consintáis todo para así intentar calmarle y tenerle contento, pero ello no solamente le perjudicará en su educación como persona, sino que, incluso, puede dificultar aún más la integración del segundo hijo.

Se debe intentar evitar hacer comparaciones entre hermanos que para él son siempre odiosas. Es mucho más positivo mostrarle o decirle sus cualidades y las ventajas que tiene como hermano mayor y más grande y las desventajas que tiene el pequeño (por ejemplo, mientras él puede jugar al fútbol, correr, saltar, su hermanito solamente sabe llorar de momento, etc.).

Es conveniente no ignorar los celos creyendo que así desaparecerán o por evitar tener más dificultades: los retrocesos que puede experimentar el mayor (lenguaje, hacerse pis de nuevo, irritabilidad, etc.) necesitan de vuestra atención y cuidado, intentando que comprenda la nueva situación: siempre será el hermano mayor e igual de importante para vosotros; evidentemente, ignorarlo hará que ese comportamiento inadecuado aumente y que consiguientemente también lo hagan las dificultades que se pretendían evitar o que desaparecieran como por arte de magia.

Cada niño reacciona de forma diferente ante esta situación; hay algunos que tratan de ignorar al nuevo hermanito y no quieren ni oír hablar del pequeño, volcando sus sentimientos de hostilidad hacia su madre; otros se vuelven más agresivos en el colegio o la escuela einfantil: mientras que otros intentan portarse mejor y ser más colaboradores para “asegurarse” el amor de su madre.

Igualmente, hay niños que no manifiestan abiertamente sus celos y se dejan llevar hacia un sentimiento de apatía y de falta de participación. Pero esto es igualmente peligroso, no hay que pensar que el niño lo está llevando bien, simplemente, demanda más atención de otra forma.

Además, en la primera etapa de los celos pueden aparecer pesadillas, problemas de alimentación, descontrol de los esfínteres, lenguaje “aniñado”, etc.


Consejos para tratar los celos

1- Preparar al niño antes del nacimiento del bebé. Hay que comunicarle personalmente la noticia. No pienses que por ser pequeño no se dará cuenta, los niños son agudos observadores y, a menudo, notan los cambios físicos en el cuerpo de su madre, en su actitud e incluso en su humor. Y si no les explicas qué está pasando, pueden pensar que es culpa suya o que ya no le quieres igual. Por eso, tienes que explicarle que estás esperando un bebé, adecuando las explicaciones a su edad.

2- Hazle ver que, pase lo que pase, aunque llegue un nuevo hijo a casa, le vas a seguir queriendo exactamente igual porque el amor no se divide al nacer un nuevo bebé, se multiplica.

3- Ten paciencia con sus cambios de humor, sus regresiones o sus problemas de comportamiento al nacer el nuevo hermanito. Es un cambio importante para él y debe hacerse gradualmente. No te pases el día regañándole o le echará la culpa al hermano de todo lo que le pasa.

 4- Si toca algún cambio en la vida del hermano mayor, hazlo antes de que nazca (quitar el chupete, el pañal, cambiarle a una cama…) para que no lo asocie con la llegada de su hermano.

5- No le digas que va a tener un hermano con el que podrá jugar, ya que pasarán meses antes de que el hermanito pueda jugar con él y se sentirá decepcionado al ver que no hace nada más que comer y dormir.

6- Aplaude sus logros y progresos mostrándole todas las ventajas que tiene por ser mayor que su hermano. Hazle ver lo bueno que es ser el mayor para muchas situaciones.

7- Enséñale fotos de ti embarazada de él, ecografías de su embarazo, fotos suyas de bebé…

8- No le obligues a querer al hermano nuevo ni a darle besos. Todo eso llegará poco a poco.

9- No te olvides de que el hermano mayor también necesita su dosis de atención y de afecto. Procura tener todos los días un rato para estar a solas con él jugando, leyéndole o haciendo algo solos. Y, cuando estés con el pequeño, dándole el pecho, por ejemplo, puedes a la vez leerle un cuento para que no se sienta desplazado.

10- Nunca los compares. Cada niño tiene su propia personalidad y territorio que los padres deben respetar.


Fecha de actualización: 07-06-2020

Redacción: Juan Pedro Valencia

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