Cómo enseñar a escribir a un niño de 7 años

Cómo enseñar a escribir a un niño de 7 años
comparte

Los niños comienzan el aprendizaje de la escritura desde que entran a Educación Infantil y es entre los 4 y 6 años cuando, estadísticamente, comienzan a escribir. El aprendizaje de los procesos de lectura y escritura es uno de los más importantes en la vida de las personas y es vital para su futuro desarrollo. La lectoescritura permite a los niños a plasmar el lenguaje y hacerlo accesible.

Los padres deben comprender que no es lo mismo enseñar a un niño de 4 años que a uno de 7 ya que su capacidad de comprensión y su evolución cognitiva es bastante diferente. No existe una única manera de enseñar a escribir, hay muchas técnicas y trucos para hacerlo que serán más o menos convenientes, todo depende de lo que mejor se adapte a los niños.

En la etapa de Educación Infantil es importante que el niño haya adquirido ciertas habilidades para que al pasar a Primaria esté en las condiciones óptimas para obtener nuevos conocimientos. Dejar que los niños hagan dibujos, garabatos o trazos les facilitará en el futuro la ejecución de las líneas y las formas de las letras en las fichas.

La escritura en los niños comienza como una fase de reproducción y copia, por eso el uso de fichas con las letras es un comienzo sencillo. El siguiente paso suele ser poder reproducir en papel los dictados y, finalmente, serán capaces de escribir de manera espontánea. La fase de los dictados suele comenzar una vez hayan comenzado la Educación Primaria.

Algunas de las técnicas más conocidas para enseñar a escribir a un niño hay que aplicarlas antes de que comience este aprendizaje. Dejar que pinten con los dedos sobre láminas estimulará el movimiento y la ejecución de trazos. La grafomotricidad es el movimiento que se realiza con las manos al dibujar y que estimula la escritura en los niños. Esta capacidad se inicia sobre los 2 años con simples garabatos que, poco a poco y con el tiempo, van afinando la grafía de los pequeños y ayudan a controlar su cuerpo (postura de la mano, presión del lápiz, etc.). Esto ayudará a que cuando lleguen a los 6-7 años su grafía sea bastante buena.

Una de las mejores maneras de enseñar es convirtiendo el aprendizaje en un juego. Se pueden trabajar las letras y la correcta ortografía con juegos como aquellos en los que deben unir imágenes con la palabra adecuada. Utilizar temáticas que sean de su interés para llamar su atención y conseguir que se mantenga más concentrado. Las letras se aprenden mejor si el niño les presta atención, por ello, hacer uso de abecedarios llamativos y divertidos es una buena opción. Asimismo, enseñar el significado de las palabras a la vez que aprenden a escribirlas es un buen método para que asocien conceptos, por ejemplo, pedirle que escriban una pequeña lista de las cosas que se deben comprar para comer o las cosas que necesitan llevar al colegio.

Además, la escritura y la lectura van de la mano, cuanto más lea un niño y escriba estas destrezas se desarrollarán más fácilmente. La escritura es un apoyo fundamental para ayudar a los niños a organizar sus ideas y pensamientos, favoreciendo así sus habilidades comunicativas.

1.            Escribir junto a los niños y hablarles de lo que se está escribiendo ayuda a que comprendan el significado y la utilidad que tiene la escritura.

Cómo criar a un niño de 7 años

Cómo criar a un niño de 7 años

A los 7 años los niños se encuentran en la niñez media, que va de los 6 a los 8 años. Con 7 años sus capacidades cognitivas han evolucionado mucho y ya son capaces de entender del tiempo, resolver problemas matemáticos sencillos o ser más conscientes de los sentimientos de los demás. Todo esto hace que sea un año clave para implantar en él valores básicos y enseñarle a comportarse de manera adecuada en todos los ámbitos.


2.            Instar a los niños a escribir cartas o notas para sus familiares y amigos para agradecerles algún regalo o felicitarlos por su cumpleaños.


3.            Con el tiempo irá escribiendo cada vez cosas más largas y elaboradas. Los padres pueden ayudarles haciéndoles preguntas para que vayan ordenando sus pensamientos y les ayuden a comprender que es lo que quieren plasmar en el papel.

Durante el comienzo de este aprendizaje no hay que centrarse en los errores de concordancia, los ortográficos o la falta de organización en la escritura. Primero es importante centrarse en que aprenda a escribir adecuadamente las letras, a continuación forme palabras y poco a poco aprenda a construir frases. Cada paso llevará al otro.

En general, será la escuela la encargada de enseñar a los niños a leer y a escribir, pero desde los hogares los padres pueden fomentar y facilitar este aprendizaje. Además, leerles mucho a los pequeños es una buena manera de hacerles relacionar las palabras que se están diciendo con su manera de escribirlas. Esto llevará a que se familiaricen no solo con la grafía de las mismas, sino también con su sonido.

Lo importante es comprender que cada niño lleva su propio ritmo de aprendizaje y que, si le cuesta más que a otro, no hay que desesperarse. Apoyarlos y darles la confianza suficiente para que no se desanimen es parte de la misión de los padres.


Fuente:

Fundación Rubio

Redacción: Andrea Rivero

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×