Cómo hacer que mi hijo sea sociable

Cómo hacer que mi hijo sea sociable
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Para muchos niños, incluso para aquellos que parecen más extrovertidos, no resulta sencillo dar el primer paso para establecer contacto con otro niño de su edad. Y es que, como los adultos, los más pequeños también tienen miedo a ser rechazados.

Esta conducta es frecuente y normal, especialmente en determinadas situaciones. El sentirse aceptado y respetado es uno de los valores y las motivaciones más importantes que tiene el ser humano como ser social que es.

 

Ahora bien, hay niños que presentan menos habilidades para las relaciones sociales que otros. ¿Sabes cómo ayudarles?

 

- Fomenta la confianza en sí mismo. Alábalo y felicítale cuando haga las cosas bien, especialmente las que tengan que ver con compartir, relacionarse con gente, etc.

 

- Ayúdale a establecer el contacto con otros niños cuando estéis en un contexto nuevo (el parque, las clases de natación, el jardín de casa, etc.). Puedes presentarlos tú: “¿Cómo te llamas? Mira este es Pablo. Dile cuántos años tienes. ¿Le enseñas tu juguete?”. No te preocupes si al principio no tienes éxito (seguramente la indiferencia será por ambas partes), a medida que vayan rencontrándose y viéndose frecuentemente, se sentirán más seguros y comenzarán a relacionarse.

¿Qué hacer si mi hijo es un bully?

¿Qué hacer si mi hijo es un bully?

En la actualidad el tema del acoso escolar, ahora conocido como bullying, suena más en las nuevas generaciones que en las pasadas. Es probable que tu hijo se encuentre en problemas por estar sufriendo de este acoso, o incluso que sea el responsable de acosar a otros compañeros de su escuela y otros círculos sociales.

 

- Elige cuentos o DVD que tengan que ver con la amistad y la empatía. Léeselos o ved juntos la peli, hablando y haciendo hincapié en las escenas que hagan referencia a la amistad.

 

Una buena comunicación con tu hijo es esencial para evitar secretismos. Intenta encontrar tiempo para hablar con él, adecuando el nivel de la conversación a su edad. Busca un entorno atractivo que facilite el diálogo sin que sienta que lo interrogas, por ejemplo mientras jugáis juntos, cocináis, etc. Interésate por sus amigos y sus actividades. Descubre qué le hace feliz o infeliz.

 

- Juega a juegos colectivos. Si estáis solos en casa utiliza sus muñecos en representación de sus amigos. Puede aprender a mostrar empatía con otros niños si se acostumbra a hacerlo primero con sus muñecos o peluches.

 

- Enséñale a compartir. Utiliza el mensaje de compartir y esperar turnos en tus conversaciones habituales. Familiarízale con el concepto incluyéndolo en tus conversaciones con él. “¿Compartimos la chocolatina?”. “Ahora me toca a mí coger una ficha”. “¿Quieres un poco de mi manzana?”, etc

 

- Anímale a apuntarse a actividades extraescolares que tengan que ver con sus gustos e intereses. Conocer a más niños que compartan sus mismas aficiones puede ayudarle a entablar relaciones sociales.

 

- Predica con el ejemplo. La forma en la que tú trates a los que te rodean será imitada por tus hijos. Por eso es bueno lanzarle un mensaje positivo en este aspecto. Permite que vea cómo saludas a los extraños, cómo te relacionas con tus vecinos, cómo tomas la iniciativa en las conversaciones, cómo ofreces ayuda a los recién llegados, etc. Del mismo modo que los niños aprenden a copiar los miedos e inseguridades también tenderá a afrontar situaciones con la misma confianza que ve en vosotros.

 

- Ríete de ti misma y emplea el humor a menudo. Esto le animará a hacer lo mismo.

 

Conductas inaceptables

 

Los niños, especialmente cuando son pequeños, tienen conductas inapropiadas, que pueden repercutir negativamente en sus relaciones sociales y suponer un obstáculo a la hora de hacer amigos. Muchos no lo hacen con intención de hacer daño, forma parte de la naturaleza de los niños, que a edades tempranas aún no saben gestionar sus frustraciones y emociones, o simplemente no saben cómo expresar con palabras lo que pasa por su cabeza. Es entonces cuando pegan, escupen, tiran del pelo, gritan, insultan, se enfadan, etc.

 

Esta actitud no debe tolerarse de ninguna forma. Si el niño actúa así sácalo de la situación con firmeza, mientras le explicas qué ha hecho mal y por qué. Después consuela al niño agredido y discúlpate. Cuando se hayan serenado, pide a tu hijo que diga perdón. Pasada la situación, enséñale los beneficios de compartir un juguete, reírse, jugar juntos, esperar turnos, etc.


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