Hábitos de higiene según la edad del niño

Hábitos de higiene según la edad del niño
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Todos y cada uno de los hábitos de higiene son fundamentales para el bienestar de vuestros hijos. Es el concepto básico del aseo, de la limpieza y del cuidado del cuerpo humano y es importante que ellos lo sepan. Diariamente los niños deben tener una serie de hábitos relacionados con el cuidado personal que además inciden de forma muy positiva en su salud a la vez que previenen posibles enfermedades.

El baño es una parte muy importante de la higiene de los niños, pero ¿cada cuántos días hay que bañar a un niño? Las necesidades de un baño dependen de la edad porque estos se ensuciarán más o menos. Además, el momento del día dependerá también más de los gustos y necesidades de los padres. Por debajo de los seis meses, por ejemplo, no será necesario bañarles diariamente porque se ensucian muy poco. Sin embargo, cuando el niño comienza a gatear y a comer solo es más frecuente que se manche lo suficiente como para necesitar un baño diario al igual que cuando ya caminan o empiezan a tener cierta independencia.


De hecho, aunque la higiene sea un aspecto fundamental, el baño resulta ser una de las mejores oportunidades para favorecer la autonomía al niño. Por debajo de los seis meses el niño va a encontrarse en una fase mucho más pasiva (el baño cumple el objetivo de mantener al niño limpio). Entre los seis meses y el año el baño es un momento de juego y diversión. A partir del año ya podrán ir entendiendo lo que está ocurriendo y comenzar también a participar en la higiene. Pasados los dos años y hasta los cinco los niños ganan cada vez más autonomía haciendo que pasen a una fase bastante más pasiva en la que el niño realiza su higiene y los padres les supervisan.


La higiene dental no podía ser menos y, por eso, los dientes del bebé, por tanto, deben cuidarse adecuadamente. Es importante prevenir las caries desde que salen los primeros dientes, limpiándolos adecuadamente y evitando el contacto con líquidos dulces. De hecho, es importante que los padres y las madres de estos niños sepan que tan pronto sale el primer diente es susceptible a la caries si, por ejemplo, existen bacterias productoras de caries o azúcares abundantes en contacto prolongado con el diente. Además, para proteger esos primeros dientes es importante no dejar nunca dormir al niño con un biberón de leche o de cualquier otro líquido azucarado. Después de la erupción dentaria evitar en la medida de lo posible las tomas prolongadas y continuas nocturnas de lactancia materna y no mojar nunca el chupete en azúcar, miel o líquidos dulces.


Para limpiar los dientes a un niño en edad escolar lo más práctico es ponerse detrás de él con su cabeza apoyada en el cuerpo del adulto. Si el niño es pequeño probablemente será más fácil hacerlo con él tumbado y el adulto por detrás. Hasta que el niño tenga seis años la limpieza la deberán realizar siempre los adultos, y después de esta edad no estará nunca de más supervisarla.


Entre los seis y los once años los niños ya comienzan a desarrollar su potencial, carácter y autonomía. Según los expertos, lo más recomendable es que los menores entre seis y once años se bañen entre dos y tres veces por semana. Además, hasta la pubertad los niños deberían lavarse la cabeza solamente una o dos veces a la semana. No obstante, será a partir de los doce años ya cuando los niños tengan que ducharse y lavarse el pelo todos los días. ¿En qué se basan? Pues bien, tal y como asegura el profesor del departamento de dermatología de la facultad de Medicina de la Universidad de Washington, Robert Sidbury, “para los más pequeños ensuciarse es bueno y saludable, así es como su cuerpo aprende a combatir las bacterias y a construir un sistema inmune fuerte”.


En cuanto a la higiene dental de los niños que tienen entre seis y once años estos deben cepillarse los dientes como mínimo dos veces al día con pasta dental de forma eficaz. Deben ser vistos por un dentista a los seis años donde se valorarán los sellados, la ortodoncia y también las fluoraciones. No deberán comer nada tras el cepillado dental nocturno y los progenitores deberán vigilar que no se chupen el dedo ni que utilicen chupete. En definitiva, la mejor manera de eliminar la placa es cepillando los dientes y limpiándolos cada día. Por ello, para hacerlo correctamente se necesitará:


Cepillo de dientes: el tamaño y la forma del cepillo dental debe siempre adaptarse a la boca del niño para que pueda llegar a todas las zonas con facilidad. Además, es fundamental cambiar de cepillo cada dos o tres meses para que se mantenga en perfecto estado.


Pasta de dientes: la crema o pasta de dientes debe contener flúor que ayuda a proteger los dientes contra las caries.


Hilos o cepillos interdentales: la limpieza interdental se realizará una vez al día con hilo dental o limpiadores especiales. El cepillo interdental elimina la placa que se queda entre los dientes donde el cepillo no llega. Es, en definitiva, el complemento perfecto del cepillado y se debe realizar una vez por día.


Consejos para fomentar hábitos de higiene en los niños


La adquisición de cualquier hábito requiere siempre de un proceso continuo y gradual de aprendizaje y necesita de un ambiente relajado, tranquilo y adaptado en el que el niño pueda sentirse motivado. Para crear una determinada rutina los padres y las madres de estos niños deben tener claro previamente algunos consejos como estos:


Hay que tener muy claro qué le vas a enseñar y cuándo lo vas a hacer. Es muy importante que el adulto siempre sea consciente de las limitaciones propias de la edad del niño, ser constante, pero también tener paciencia.


Explicarle siempre el por qué de todo. Lo que sucede en muchas ocasiones es que los padres consideran que “por la edad del niño” este no va a ser capaz de razonar determinados temas, sin embargo, esto no es del todo cierto. De hecho, si se explica de forma razonada podrá entenderlo y asumirlo de manera positiva en la mayoría de los casos.


Ponerlo en práctica. Recuerda que elogiar y motivar al niño siempre que lo haga bien también es importante. Es fundamental destacar sus progresos diarios.


Ser siempre su ejemplo a seguir. Aunque los padres en ocasiones no se den cuenta los niños los observan diariamente y son su modelo. Por eso es completamente necesario mostrarle cómo se hace algo para que luego él lo repita.


Ir reduciendo vuestra ayuda, pero seguir supervisándole. A pesar de que al principio a los padres les cueste demasiado dejar de ayudar a su hijo, es importante que poco a poco vayan reduciendo su ayuda para ir criando a un niño autónomo e independiente, aunque se siga supervisando siempre lo que hace.


Nunca dar órdenes o amenazarles. Amenazar, castigar o gritar al niño no va a servir de nada. De hecho, lo más importante es que, en la medida de lo posible trabajes con él con un enfoque más bien lúdico. 

 


Fuentes:

Enfoque lúdico-corporal de alfabetización con y desde el cuerpo https://www.noveduc.com/noticia/637

Cepillado de los dientes ¿Hay que limpiar ya el primer diente del bebé? https://enfamilia.aeped.es/prevencion/cepillado-dientes

Los niños de 6 a 11 años: la salud https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/nino-6-11-salud

Dientes del bebé ¿Hay que limpiar ya el primer diente del bebé? https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/dientes-bebe-hay-que-limpiar-ya-primer-diente-bebe

Baño en los niños https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/bano-en-ninos

How often do children need to take a bath https://www.aad.org/public/skin-hair-nails/skin-care/child-bathing

Redacción: Ana Ruiz

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