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Jugo de frutas para niños

Jugo de frutas para niños

Los jugos o zumos de frutas son las bebidas que se obtienen de exprimir, de forma mecánica o manual, diferentes frutas. Se pueden hacer en casa o comprar ya envasados y, en este último caso, hay que tener en cuenta que los jugos industriales suelen tener una gran cantidad de azúcares y menos vitaminas que las frutas enteras, por lo que no es aconsejable consumirlos a menudo.

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Las frutas son parte esencial de una dieta saludable, puesto que aportan grandes cantidades de vitaminas, minerales, agua o fibra, por lo que se recomienda consumir entre 2 y 3 piezas de fruta al día. El problema es que a muchos niños la fruta no les gusta o les cuesta consumirla entera, por lo que los padres recurren a los jugos, generalmente industriales, que no son tan sanos como las frutas enteras y que incluso pueden ser perjudiciales para el niño si le aportan una gran cantidad de azúcares.


De hecho, la Academia Americana de Pediatría dio a conocer nuevas recomendaciones al respecto advirtiendo a los padres que no den jugo de fruta a niños menores de un año, puesto que no ofrece ningún beneficio a los menores de esa edad. Y, cumplido el año, se debe optar solo por zumos o jugos naturales y siempre primando el consumo de las frutas enteras frente a estos.


Y es que los jugos de frutas tienen un alto contenido en azúcares, lo que aumenta el riesgo de padecer caries, obesidad y desarrollar diabetes en el futuro. Entre los principales componentes de los jugos encontramos la sacarosa, la fructosa, la glucosa y el sorbitol.

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Además, su falta de proteínas y fibra pueden aumentar el riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad. Y, por otra parte, aportan menos vitaminas y minerales que las frutas enteras. Los datos también indican que tienen una alta concentración de carbohidratos, superior a la cantidad indicada.


La AAP también indica que los jugos sí pueden formar parte de una dieta sana en niños mayores de un año, siempre que se consuman de manera natural (es decir, elaborados en casa) y no llevan azúcares añadidos. Y, por supuesto, que se beban de manera ocasional y no para sustituir a las raciones diarias de frutas. Un jugo de dos naranjas no aporta lo mismo que dos naranjas consumidas enteras.


Asimismo, el jugo de frutas elimina la mayor parte de la fibra que contiene la fruta, lo que puede causar estreñimiento en los niños y hacer que tengan hambre antes de tiempo, lo que les puede conducir a picar entre horas alimentos nada sanos.


Por otra parte, las bebidas que contienen ácido ascórbico, como los jugos de naranja, consumidos a la vez que otros alimentos pueden dificultar la absorción del hierro y causar anemia, un problema muy habitual en los niños.


Por lo tanto, el exceso de consumo de los jugos de fruta está asociado a malnutrición, obesidad, caries, problemas digestivos (diarreas, flatulencias), etc.


A pesar de las últimas recomendaciones de la mayoría de los pediatras y asociaciones respecto a los jugos de frutas, los estudios indican que los niños de 2 a 8 años son los mayores consumidores de este tipo de bebidas y que, además, la mayoría consume casi la mitad de su ingesta diaria de fruta de esta forma, en lugar de hacerlo mediante frutas enteras.


Consejos al consumir jugos de frutas


- No des este tipo de bebidas a tu hijo si tiene menos de 1 año.


- Como hemos visto, los jugos de frutas no son tan saludables como muchos padres piensan, por lo que no debes ofrecérselos a tu hijo de manera habitual. Limita su consumo a 2 o 3 veces por semana y potencia el consumo de frutas enteras.


- Elige jugos naturales, elaborados en casa o, si los compras industriales, que sean sin azúcares añadidos.


- Fomenta el consumo de frutas enteras en tu hijo. Si le cuesta o no le gusta tomar fruta, puedes ofrecérsela en brochetas, asada, en compota, batidos o macedonia. Prueba frutas diferentes (hay muchas opciones) y no renuncies a que tu hijo coma fruta todos los días, puesto que es imprescindible para una dieta sana.


- Los jugos no deben consumirse como forma de tratar la deshidratación o la diarrea. En ambos casos son mejores otras bebidas, como el agua o las bebidas isotónicas.


- Cuando compres jugos industriales, busca aquellos fortificados en calcio, vitamina D u otros nutrientes para que aporten más ventajas al niño.


- Nunca des jugo de frutas al niño justo antes de irse a la cama y sin lavarse los dientes después de beberlo.


- No des jugo de pomelo a tu hijo si toma medicamentos metabolizados por CYP3A4, puesto que puede interferir con la medicación.


- Evita el consumo habitual de jugos de frutas; aunque es cierto que es mejor que tu hijo consuma este tipo de bebidas a otras como refrescos con gas, y que es mejor que beba jugo de frutas a que no consuma nada de fruta, como hemos dicho, no abuses de ellos y busca cómo darle frutas enteras a tu hijo en su lugar.


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: "Zumos, refrescos y chuches", https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/zumos-refrescos-chuches

Fecha de actualización: 15-01-2019

Redacción: Irene García

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