Ovulación y baja reserva ovárica

Ovulación y baja reserva ovárica
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La reserva ovárica de una mujer es la cantidad de óvulos de los que dispone en un momento determinado de su vida. Si esta reserva es baja, será más complicado lograr un embarazo. La edad, el estrés, la contaminación, la obesidad o determinados tratamientos pueden afectar a la reserva ovárica de una mujer.

A diferencia de los hombres, que producen esperma en cada eyaculación, las mujeres nacemos ya con todos los ovocitos que darán lugar a los óvulos que iremos madurando en cada ciclo menstrual desde la primera regla hasta la última. Así, las niñas nacen con un millón de ovocitos, que se convierten en unos 500.000 en la pubertad que esperan en los ovarios a madurar y ser expulsados en cada ciclo menstrual. No obstante, solo unos 500 llegarán a la ovulación, el resto degenerará en el proceso.


Por lo tanto, la reserva ovárica de una mujer hace referencia a la cantidad de óvulos de los que dispone en un momento concreto de su vida, y es uno de los factores más importantes a la hora de lograr un embarazo, tanto de manera natural mediante técnicas de reproducción asistida. Si la mujer tiene pocos óvulos y de poca calidad, será muy complicado lograr la fecundación.


Hay que tener en cuenta además que tener la regla no es sinónimo de tener muchos óvulos ya que el sangrado es producto de las hormonas que expulsan el endometrio engrosado, pero eso no significa que, necesariamente, se haya producido la liberación del óvulo.

Síntomas de la ovulación y la fecundación

Síntomas de la ovulación y la fecundación

Nuestro cuerpo es muy sensible a cualquier cambio, con lo que es normal notar ciertas molestias mientras se produce la ovulación o en los días previos a la menstruación. ¿También es posible sentir algo diferente cuando se produce la concepción?


Factores que influyen en la reserva ovárica


- La edad: el periodo más fértil de la mujer va de los 16 a los 30 años, por lo que en estos años su reserva ovárica suele ser alta. Sin embargo, a partir de los 35 años se produce un importante descenso de la reserva ovárica, que se nota aún más al cumplir los 40 años. Y en torno a los 50 años esta se agota totalmente y comienza la menopausia. En los casos de menopausia precoz (antes de los 45 años) la reserva se agota antes.


- Base genética: nacer con menos óvulos o que los óvulos se destruyan a mayor velocidad de la habitual.


- Tratamientos médicos y quirúrgicos que afecta a la salud de los ovarios, como la radioterapia, la quimioterapia, etc.


- El estrés: la ansiedad y el estrés continuado causan oxidación y envejecimiento de las células, afectando también a la cantidad de los ovocitos.


- La obesidad: el sobrepeso y la obesidad afectan a la fertilidad de la mujer, incluida su reserva ovárica.


- Contaminación: la contaminación ambiental o la exposición a tóxicos y pesticidas también afectan a la fertilidad de la mujer.


- Hábitos de vida poco saludables, como fumar o beber alcohol.


- Enfermedades como la endometriosis o infecciones pélvicas.


¿Cómo saber tu reserva ovárica?


Para conocer la reserva ovárica de una mujer se pueden llevar a cabo diversas pruebas:


- Análisis de la FSH (hormona folículo estimulante). Esta hormona es la encargada de estimular el desarrollo del folículo que da lugar al óvulo en cada ciclo. Es liberada por la hipófisis y los niveles altos indican que hay pocos óvulos, por lo que el organismo genera más FSH para intentar que el ovario se active. Los valores normales, que indican una buena reserva ovárica, se sitúan por debajo de 6 mUI/ml. Si la hormona se encuentra entre 6 y 9 mUI/ml, la reserva ovárica es buena, aunque no tanto. Si el valor de FSH es de entre 9 y 10 mUI/ml, la reserva ovárica es moderada. Es disminuida si está entre 10 y 13 mUI/ml y con valores superiores a esta cantidad la reserva ovárica es baja.


Para medir la FSH, se realiza un análisis de sangre entre el día 3 y el día 5 del ciclo ovárico.


- Análisis de AMH (hormona antimulleriana). Esta hormona es liberada por el folículo ovárico y su valor es alto cuando hay maduración de muchos óvulos, y bajo cuando la reserva ovárica es escasa. Un valor entre 0,7 y 3,5 ng/ml indica una reserva ovárica normal. Valores inferiores a 0,7 ng/ml indican reserva ovárica baja. La medición de esta hormona en sangre puede hacerse cualquier día del ciclo.


- Análisis de los niveles de estradiol. El estradiol es una hormona que se libera a medida que los folículos se desarrollan, por lo que, a mayor concentración de estradiol, más cantidad de óvulos. No obstante, un nivel alto de estradiol en los primeros días del ciclo también puede indicar baja reserva ovárica (en esos días los niveles deben estar por debajo de 40 pg/ml).


- Recuento de folículos antrales. Son los folículos que se van atrofiando en cada ciclo, ya que solo madura uno hasta convertirse en óvulo. Así, el desarrollo folicular consta de las siguientes etapas: folículo primordial, primario, secundario, antral, preovulatorio (también llamado folículo de Graaf). El folículo antral se caracteriza por la acumulación de líquido en su cavidad interior: el antro, por lo que se puede visualizar a través de una ecografía transvaginal. Hacer un recuento de los folículos antrales da una idea aproximada de la reserva ovárica. Este recuento debe hacerse entre los días 3 y 5 del ciclo menstrual.


En resumen, la reserva ovárica nos indica indirectamente las posibilidades de embarazo, por lo que una reserva ovárica baja disminuye las probabilidades de embarazo. Si se detecta este problema, lo mejor es recurrir a métodos de reproducción asistida para conseguir la fecundación.

Foto: Created by Yanalya - Freepik.com


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