¿Cuando estás embarazada es normal que te duelan los senos?

¿Cuando estás embarazada es normal que te duelan los senos?
comparte

Es muy frecuente que los pechos duelan durante el embarazo, especialmente en las primeras semanas. De hecho, es uno de los primeros síntomas que muchas mujeres relatan al quedarse embarazadas. Generalmente no implica ningún problema ni complicación por lo que debas preocuparte.

¿Por qué duelen los senos en el embarazo?


Los pechos son muy sensibles a los cambios hormonales, por eso es habitual que duelan en los días previos a la menstruación, y es totalmente normal que duelan en el embarazo.


De hecho, como decíamos, es uno de los primeros síntomas de embarazo, una molestia o dolor en los senos debido al aumento de dos hormonas principalmente: estrógeno y progesterona. Estas hormonas, ligadas el embarazo, causan el aumento del tamaño de los pechos, así como otros cambios habituales en ellos: tirantez, sensibilidad, hormigueo, hinchazón…


Esta extrema sensibilidad que se nota desde el comienzo de la gestación causa estas molestias o dolores, que pueden verse incrementados al tocarlos o durante las relaciones sexuales.


Asimismo, pronto notarás que se producen otra serie de cambios en tus pechos motivados por el embarazo, como el agrandamiento y oscurecimiento del pezón y la aréola, picor, aparición de estrías, venas más grandes… pero estos cambios no provocan dolor.

No te puedes perder ...


Por otra parte, estos dolores son más habituales en mujeres que ya sufrían molestias durante la menstruación y suelen ser menos frecuentes en mamás secundíparas.


Además, es normal que se noten durante los 9 meses de embarazo ya que los pechos continúan aumentando toda la gestación, aunque la sensibilidad suele ser menor en el segundo y tercer trimestre. También se preparan para la lactancia, por lo que en las últimas semanas empiezan a segregar calostro.


Existen otros motivos de que duelan los pechos en el embarazo. Uno de ellos, muy raro, es la aparición de un tumor o cáncer en alguna de las mamas. Aunque no es común, puede pasar, por lo que debes estar atenta a cualquier bulto sospechoso en tus senos y consultar al ginecólogo.


También es posible que notes una protuberancia molesta en uno o los dos pechos debido a la obstrucción de un conducto de la leche (ya que, como hemos dicho, ya estás segregando calostro). Si un galactóforo se obstruye, puede salir un bulto en el pecho, rojizo, doloroso al tacto (más comunes a partir del segundo hijo). En este caso, debes aplicarte agua templada en el bulto o ponerte compresas calientes. Unos suaves masajes también pueden ayudar a desobstruir el conducto mamario.


Consejos para aliviar el dolor de senos en el embarazo


Para que las molestias en tus pechos durante estos meses sean lo más leves posible, es conveniente que sigas estos consejos:


- Usa la talla de sujetador adecuada según tu nuevo tamaño. No te empeñes en seguir usando tus viejos sujetadores ya que el dolor aumenta debido a una mala sujeción, a que se mueven más de la cuenta o estar apretados. El sujetador de maternidad alivia muchas molestias musculares. Cómpralo preferiblemente de algodón o tejidos naturales y evita los sintéticos. Además, son mejores los tirantes anchos.


- Si te molestan los aros, compra sujetadores sin aros.


- Coger demasiado peso también puede aumentar las molestias, por lo que debes controlar tu peso por este y otros motivos.


- Hidrata a diario la piel de tus senos para evitar las estrías, el picor y la tirantez.


- Dúchate con agua templada y al terminar aplica sobre cada pecho un chorro de agua fría para tonificar la piel.


- Realiza ejercicios especiales para el pecho para mantener los músculos en forma.


Te puede interesar:
El calendario de fecha de parto permite averiguar cuándo es la fecha prevista para el nacimniento del bebé con el fin de organizar adecuadamente todos los preparativos de cara a ese día.


Fecha de actualización: 16-11-2017

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>