Estoy embarazada y mi jefe quiere que renuncie

Estoy embarazada y mi jefe quiere que renuncie
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Ya en febrero de 2018 decíamos adiós al mito de que si estás embarazada no te pueden despedir. Y es que, aunque a muchos todavía les cueste reconocerlo, ser despedida por quedarse embarazada es la realidad de una de cada cuatro mujeres en nuestro país.

España está a la cola de la Unión Europea en flexibilidad laboral (o desregulación del mercado de trabajo). El trabajo flexible significa en sí mismo lo que su propio nombre indica: un sistema que asegure a los empleados oportunidades para llevar a cabo el trabajo de la forma que mejor se adapte a sus propias necesidades, al tiempo y también a las necesidades de la empresa. Pero, por desgracia, nuestro país se sitúa en la mitad de la tabla en flexibilidad laboral ocupando el puesto número 25 de un total de 41 países, que fueron analizados en dicha materia pertenecientes tanto a la Unión Europea como a la OCDE.

 

Y sí, algo hemos avanzado, pero todavía hoy el 25% de las embarazadas de entre 18 y 25 años es despedida y casi el 20% de ellas recibe presiones por parte de su empresa. Si a esto le sumamos, además, que ocho de cada diez españoles consideran que las mujeres deberían reducir su jornada laboral para cuidar de los niños, la cosa se pone todavía más seria.

 

En el caso de las mujeres embarazadas, por ejemplo, existe una protección especial, por lo que, si una empresa quiere prescindir de los servicios de una mujer que está embarazada sin causa justificada, no basta sólo con abonar la indemnización por despido improcedente, sino que la trabajadora tiene que prestar su conformidad y en caso contrario puede exigir que se la readmita en su puesto de trabajo ya que su despido será considerado nulo.

Estoy embarazada y he adelgazado, ¿debo preocuparme?

Estoy embarazada y he adelgazado, ¿debo preocuparme?

Seguro que antes de quedarte embarazada te imaginabas engordando y viendo cómo aumentaba tu tripa poco a poco. Pero resulta que llevas 12 semanas embarazada y, hasta ahora, lo único que has hecho es perder peso y adelgazar. Tranquila, eso es normal en las primeras semanas, pero aun así debes revisar si tu alimentación y tu actividad diaria son las adecuadas para la gestación.

 

Sin embargo, esta protección especial hacia las mujeres embarazadas no se aplica en aquellos supuestos en los que la empresa tenga razones justificadas para proceder a su despido, bien porque exista ineptitud y faltas continuadas de asistencia de la trabajadora o razones económicas, técnicas, organizativas o de producción (despido objetivo individual o colectivo a través de un ERE) o bien porque se produzca un incumplimiento contractual grave y culpable de la trabajadora (despido disciplinario).

 

En el caso del ERE, por ejemplo, la sentencia llegaba justo dos semanas antes del Día Internacional de la Mujer. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que las trabajadoras embarazadas pueden ser despedidas en el contexto de un ERE, porque, según ellos mismos afirman, “la decisión no está relacionada con el embarazo sino con motivos económicos, técnicos u organizativos de la empresa”.

 

Pero ¿qué sucede cuando el motivo es otro? Es decir, cuando se trata de plena discriminación, algo por desgracia, muy habitual hoy en nuestro país. Son muchos los empresarios que ven a las mujeres embarazadas como un problema por los cambios que a veces provocan en la organización del trabajo y las despiden, o peor aún las hacen renunciar. Si eso sucede, serán obligados a readmitir a la trabajadora sin poder deshacerse de ella pagando una indemnización. Por eso, lo primero que se debe hacer en esos casos es denunciar el caso, alegando el embarazo (motivo por el cual nos han despedido).

 

En el ámbito laboral/legal, lo ideal sería buscar un asesoramiento con un abogado laboralista, es decir, un profesional experto en despidos improcedentes, es decir, el que tiene lugar cuando se ejecuta sin motivos justificados por la ley para exponerle la situación que estamos viviendo e informarnos, además, sobre los derechos que nos auxilian.

 

Asimismo, es importante saber que, si una empresa induce u obliga a un trabajador a renunciar, se asimila al despido sin causa justa y en consecuencia debe pagarse la respectiva indemnización. Algunas empresas ante la necesidad o el deseo de despedir a la trabajadora que está embarazada, pero hacerlo sin pagarle la indemnización que por ley le corresponde, directamente la inducen u obligan a que renuncie voluntariamente para no hacer frente al pago de la indemnización. ¿Cómo lo hacen? Pues bien, recurriendo a estrategias como el impago de sueldos, el maltrato o presión psicológica, el cambio de las condiciones de trabajo, las exigencias adicionales, etc., con el fin que el trabajador decida que lo mejor es conseguir un nuevo trabajo y marcharse.

 

Pero sí, lo que está claro es que lo de que las mujeres embarazadas pueden ser despedidas es una realidad, y aunque gocen de protección especial en las directivas europeas y las leyes nacionales, como la Ley de Igualdad y específicamente el Estatuto de los Trabajadores, tanto la directiva europea como las leyes españolas que la desarrollan y complementan, recuerdan que las mujeres embarazadas sí pueden ser despedidas por causas procedentes, aunque con una excepción: las empresas son las que deben demostrar que no despiden a la trabajadora embarazada por estarlo, invirtiendo la carga de la prueba para hacer más difícil la discriminación.

 

Fuente: https://www.elespanol.com/espana/20180225/adios-embarazada-no-pueden-echar-causas-despido/287471690_0.html

 


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