¿Cuánto dura un embarazo?

¿Cuánto dura un embarazo?
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La duración de un embarazo puede variar hasta un mes según un estudio publicado en la revista Human Reproduction, en concreto, las fechas de parto entre embarazos naturales pueden variar hasta en 37 días. ¿Quieres saber por qué?

Una de las preguntas más habituales cuando una mujer está embarazada, junto con la del sexo del bebé, es “¿Cuándo nacerá?”. Respuesta que a toda embarazada le gustaría saber con exactitud, aunque esto es imposible ya que no todos los embarazos duran lo mismo.

 

Los ginecólogos calculan la fecha de parto aproximada sumando 280 días a la fecha de la última menstruación. Sin embargo, muy pocas mujeres dan a luz en ese día. De hecho, sólo el 4% de las mujeres da a luz cuando han pasado exactamente 40 semanas y sólo el 70% lo hace dentro de los 10 días anteriores o posteriores a la fecha prevista.

 

El problema a la hora de calcular la fecha de parto es que no todas las gestaciones duran lo mismo. Por eso, en cuanto se llega a la semana 37 del embarazo se recomienda preparar todo lo necesario y estar alerta ante el primer síntoma de parto.

 

Esta incertidumbre en la duración de un embarazo se confirma en un estudio publicado en la revista Human Reproduction. Según este estudio, las fechas de parto entre embarazos naturales pueden variar hasta en 37 días, más de un mes de diferencia que puede angustiar a los futuros papás y poner del revés todas las previsiones.

¿Qué es un embarazo molar?

¿Qué es un embarazo molar?

Un embarazo molar es aquel en el que el óvulo fertilizado crece anormalmente, convirtiéndose en una masa de quistes. Este embarazo nunca puede llegar a término, ya que el óvulo o no existe, o no se desarrolla de manera adecuada. Por eso se debe interrumpir en cuanto se tiene conciencia de su existencia. Lo bueno es que las perspectivas de tener un futuro embarazo normal después de esta dura experiencia son altísimas. Conoce sus síntomas, tratamiento, etc.

 

 

Para averiguar esta cuestión, los investigadores del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de EE UU (NIEHS) llevaron a cabo una investigación con una pregunta principal que responder: "¿Cuánto puede variar la duración de la gestación humana?". Y una segunda cuestión: "¿Las variaciones hormonales que se registran en las primeras etapas del embarazo están relacionadas con dicha duración?".

 

Para ello, utilizaron a las participantes del Estudio del Embarazo Precoz, un análisis prospectivo de una cohorte de 130 mujeres que, entre 1982 y 1985, dejaron de tomar anticonceptivos para quedarse embarazadas. Aquellas que gestaron un único hijo y de las que se tenían datos hormonales desde el primer momento (entregaron muestras diarias de orina), fueron las analizadas a posteriori por los investigadores del NIEHS, liderados por la epidemióloga Anne Marie Jukic. En total, 125 mujeres, lo que constituye justo el principal punto débil del estudio que, por lo demás, aporta conclusiones muy interesantes.

 

La primera, ya enunciada, la increíble variabilidad de la duración de los embarazos. "Poner el énfasis en una fecha de parto puede hacer parecer la duración de una gestación más predecible de lo que es en realidad. Nuestros resultados sugieren que dicha duración es muy variable incluso en embarazos sanos", explica Jukic.

 

Asimismo, este trabajo sugiere que las mujeres mayores son más proclives a dar a luz más tarde. Cada año de edad de la madre añade un día a la fecha de parto. Además, las participantes que habían pesado más en su propio nacimiento eran más proclives a los embarazos largos. Por cada 100 gramos más que hubiera pesado la madre al nacer se retrasaba en un día la fecha prevista del parto. Otro factor predictivo eran los embarazos anteriores. Si estos habían sido largos, era más posible que los siguientes también los fueran.

 

Pero los autores del estudio también encontraron factores biológicos asociados a la duración del embarazo. En primer lugar, las concepciones que tardaban más tiempo en implantarse también alargaban el parto. Además, cuando las mujeres tardaban más en experimentar una subida natural de la progesterona (una hormona que ahora se administra artificialmente a la mayoría de las embarazadas) sus embarazos eran una media de 12 días más cortos que los del resto. 

 

Aunque Jukic y sus colaboradores reconocen las debilidades del estudio, sobre todo el pequeño tamaño de la muestra, sí se ven con fuerza para concluir que la variabilidad de la duración del embarazo es mucho mayor de lo que se pensaba hasta ahora y que los eventos hormonales que suceden al principio del mismo pueden ser clave a la hora de poner fecha a la esperada llegada del bebé.

 

"Nos sorprendieron un poco los 37 días de diferencia de parto que puede haber entre embarazos de los que se conoce perfectamente la fecha de ovulación. Hasta ahora, esta variación se había atribuido a errores en la determinación de la edad gestacional, pero nuestro estudio lo descarta", apunta la autora.

 

El estudio tiene una importante implicación práctica ya que, hasta ahora, el ginecólogo se decide a intervenir 'artificialmente' cuando el parto se ha retrasado demasiado. Para los autores, dada la variabilidad observada, será complicado desarrollar un test que calcule la fecha exacta del parto, pero creen que su estudio "tendrá implicaciones en la investigación en este campo". Más realista, Jukic apunta a consecuencias más cercanas. "Por ejemplo, las cosas que sucedan en los primeros momentos del embarazo pueden proveernos de todo un nuevo campo de investigación en el parto prematuro", explica a este medio.


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