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¿Qué es un embarazo de alto riesgo obstétrico?

¿Qué es un embarazo de alto riesgo obstétrico?

El embarazo de alto riesgo es aquel que pone en peligro o amenaza la salud o vida de la madre o del feto. Es cierto, no obstante, que en el caso de la mayoría de las mujeres recibir cuidados prenatales tempranos ayuda a tener embarazos normales y sin complicaciones. Sin embargo, algunas mujeres corren más riesgo de sufrir un embarazo de alto riesgo obstétrico.

 

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La atención prenatal (APN) es el conjunto de actividades sanitarias que reciben las mujeres embarazadas durante la gestación. Esta atención médica resulta completamente fundamental para asegurar un embarazo saludable e incluye, además, diversos controles sanitarios regulares y también unos análisis prenatales, que se suelen iniciar, además, desde que la mujer que sabe que está embarazada va al médico. Sin embargo, muchas veces solo esto no es necesario y se puede llegar a producir, por tanto, un embarazo de alto riesgo obstétrico.

 

Pero ¿cuáles son los factores de riesgo que incrementan las posibilidades de que se produzca un embarazo de este tipo? Pues bien, algunos problemas de salud existentes como, por ejemplo, la presión arterial alta, la diabetes o el SIDA; el sobrepeso o la obesidad. Esta última, además, hace aumentar el riesgo de presión arterial alta, la preeclampsia, la diabetes gestacional, los defectos del tubo neural y el parto por cesárea; los nacimientos múltiples, es decir, cuando la mujer tiene en su vientre más de un feto que es, además, cuando el riesgo de las complicaciones es mayor; y ser madre a una edad demasiado temprana o serlo a avanzada edad. El riesgo de preeclampsia o hipertensión gestacional es mayor cuando la chica es adolescente o si la futura mamá tiene más de 35 años.

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La mola hidatiforme (llamada también enfermedad trofoblástica gestacional) es un raro trastorno que se produce por la formación anormal del tejido placentario, dando lugar a una mole de quistes en lugar de a un embrión sano.

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Al ser diagnosticado un embarazo de alto riesgo obstétrico lo primero que hay que tener en cuenta es que este precisa de unos determinados cuidados especiales que solo afectan al 10% del total y que, además, en la actualidad, la tecnología y la ciencia médica han desarrollado métodos efectivos para controlarlo o prevenirlo de forma positiva. No obstante, resulta completamente fundamental identificar de manera precoz los factores de riesgo y estimar su importancia para disminuir consecuencias adversas.

 

Cuando esto sucede, es decir, cuando hay un embarazo de alto riesgo obstétrico es completamente necesario hacer un control más estricto y especializado en este tipo de gestaciones. La finalidad que esto tiene es ofrecer de manera individualizada y continuada a la paciente ante situaciones más complejas que además suelen inquietar y preocupar mucho. De hecho, todas aquellas mujeres con embarazos de alto riesgo deben recibir cuidados de un equipo de especialistas para garantizar que sus embarazos sean saludables y puedan llegar a término de la forma más adecuada y saludable posible, aunque está claro que promover un embarazo saludable es posible, pero ¿cómo?

 

-programar una cita médica previa a la concepción. Si tú y tu pareja estáis barajando la posibilidad de tener un bebé lo ideal es que acudáis al médico para comentarlo. Puede que el ginecólogo te recete una vitamina prenatal con ácido fólico, y que alcances un peso saludable antes de quedarte embarazada. Quizás, si la mujer está embarazada tenga que recibir algún tipo de tratamiento.

 

-llevar una dieta saludable. La ingesta de ácido fólico en el embarazo es fundamental, pero incrementar durante este las proteínas, el calcio o el hierro también.

-aumentar de peso. Si tu peso no es demasiado adecuado y está por debajo de lo normal, sería recomendable que aumentaras la cantidad que necesitas porque es bueno para la salud de tu bebé, pero también para que, una vez ya hayas dado a luz, puedas bajar esos kilos de más que has cogido en el embarazo.

-recibir atención médica prenatal de forma periódica. Las consultas prenatales también son muy adecuadas para controlar tanto tu salud como la de tu bebé.

 

¿Qué pruebas médicas he de realizarme si tengo un embarazo de alto riesgo?

 

En función de las circunstancias se te podrán recomendar unas u otras:

 

-ecografía especializada o dirigida: ecografía fetal, es decir, una técnica de diagnóstico por imágenes que utilizan ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes de un bebé en el útero.

-prueba de la amniocentesis: procedimiento del cual se toma del útero una muestra del líquido que rodea y protege al bebé durante el embarazo. Normalmente la amniocentesis se realiza a partir de la semana 15.

-análisis de vellosidades coriónicas: muestra de las vellosidades coriónicas a través de la cual se identifican afecciones genéticas. Este se realiza entre la semana 10 y 12 de embarazo.

-ecografía de longitud del cuello uterino: en las diferentes citas médicas durante el embarazo se puede realizar una ecografía del cuello uterino para terminar si existe riesgo de trabajo de parto prematuro.

-análisis de laboratorio: se solicitarán análisis de orina para detectar infecciones de las vías urinarias y pruebas de detección de enfermedades infecciosas.

-perfil biofísico: prueba prenatal que se utiliza para controlar el bienestar del bebé.

 

Cualquier embarazo de alto riesgo obstétrico produce algunos altibajos por lo que resulta ideal esforzarse por mantener una actitud positiva mientras se toman las medidas necesarias para tener y lograr un embarazo completamente saludable.

 


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