No sabía que estaba embarazada y me operaron

No sabía que estaba embarazada y me operaron
comparte

Cuando estás buscando un embarazo, aunque no sepas todavía si la concepción se ha producido o no, se aconseja que, cada vez que vayas al médico a hacerte pruebas o análisis, indiques que es posible que puedas estar embarazada, para que lo tengan en cuenta. Sin embargo, a veces el embarazo llega más de improviso y, cuando te enteras de la buena noticia, te das cuenta de que has estado haciendo cosas que, a lo mejor, pueden haber dañado al feto, como operarte.

No sabía que estaba embarazada y estoy sangrando

No sabía que estaba embarazada y estoy sangrando

Pensabas que ese sangrado que habías comenzado a tener era la regla, que se había adelantado o retrasado, pero resulta que es diferente del sangrado menstrual normal y empiezas a pensar que puede ser otra cosa. En ese momento caes en que mantuviste relaciones sexuales sin protección cerca de tus días fértiles, por lo que es posible que estés embarazada y estés sufriendo un aborto… ¿O no?

La mayoría de las mujeres se enteran de su embarazo en la semana cuarta o quinta, cuando la amenorrea –o ausencia de menstruación- les hace sospechar y se hacen un test casero de embarazo que confirma su estado. No obstante, en ocasiones, el estrés, irregularidades en la regla, estar dando el pecho a un primer hijo u otros motivos hacen que la mujer no se entere de su estado hasta mucho más avanzado el embarazo, incluso ya en el segundo trimestre del mismo.

Eso implica que, durante unas semanas, habrán seguido con su vida normal sin prestar atención a esos detalles que hay que cuidar en el embarazo, como no comer ciertos alimentos, no beber nada de alcohol, no fumar, tomar ciertos fármacos, no hacer mucho deporte, etc. Incluso es posible que se hayan sometido a diversos tratamientos médicos o estéticos que ahora piensen que pueden haber hecho daño a su bebé.

Una de estas actividades que se pueden haber llevado a cabo, aunque no es algo habitual, es una operación, ya sea de algo más serio como la extirpación de un tumor, o de algo más corriente como una apendicitis. Y ahora que sabes que estabas embarazada en ese momento de la operación, estés preocupada por cómo puede haber afectado eso al desarrollo del bebé.

Una de las primeras preocupaciones es si causará un aborto espontáneo, pero si así fuera, este se produciría a las horas de la operación, estando incluso en el mismo hospital. Si ya han pasado días o semanas, no debes preocuparte por eso.

También es posible que te preocupe que la anestesia, los medicamentos ingeridos o las pruebas realizadas antes y después de la operación, como radiografías o TAC, puedan haber causado malformaciones al feto.

Según un estudio del Anschutz Medical Campus de la Universidad de Colorado, publicado en la revista JAMA Surgery, una intervención quirúrgica no parece afectar a ni en mortalidad, ni en morbilidad general o complicaciones a la madre. No obstante, es importante para los médicos saber que una mujer está embarazada a la hora de intervenirla ya que su corazón y sus pulmones funcionan de forma diferente en estos meses, incluso los medicamentos metabolizan de manera distinta. Por eso, es posible que el embarazo, si es de más de 4 semanas, se descubra incluso durante la misma intervención, lo que puede obligar a cambiar los planes de los médicos o a aplazar la cirugía si es posible para replantearse la intervención teniendo en cuenta al feto.

En cuanto a la anestesia, la mayoría de los medicamentos anestésicos no son malos para el feto, pero, no obstante, cuando se sabe que la mujer está embarazada se intenta usar anestesia local o medicamentos de anestesia inyectados por vía epidural o raquídea para evitar el paso de estos a través del bebé. De todas formas, diversos estudios han demostrado que las benzodiacepinas son seguras y que el óxido nitroso no tiene poder teratogénico a dosis habituales, pero sí a dosis mayores sobre animales, por lo que se recomienda evitarlo en los dos primeros trimestres para no producir alteraciones en el ADN del feto.

Por lo tanto, en relación con las malformaciones, la mayoría de los medicamentos son seguros, por lo que es raro que estas se hayan producido, aunque es conveniente que, en cuanto te enteres de tu estado, pidas cita con el médico y le expliques lo que ha pasado para que te hagan las pruebas necesarias para descartar daños en el bebé o en el desarrollo del embarazo a causa de la cirugía.

Y es que, generalmente, sabiendo del estado de la madre, se recomienda esperar al segundo trimestre de embarazo para llevar a cabo todas aquellas operaciones que no pueden esperar hasta pasado el parto, pero que tampoco son urgentes, ya que una intervención quirúrgica siempre puede causar estrés al organismo de la madre y causar un aborto espontáneo o un parto prematuro. Pero, como decíamos, si eso no ha pasado ya, no te va a pasar semanas después.

En cuanto a las pruebas previas para la realización de la operación, como radiografías o resonancias, una radiografía de tórax te expone a una radiación de 0,06 rads, pero, para que esta radiación afecte al feto, debe ser de más de 10 rads, por lo que no existe riesgo para el bebé. Los TAC (tomografía computarizada), emiten el doble de radiación que los rayos X, pero, aun así, a no ser que te hayan muchos en muy poco tiempo, tampoco hay peligro.


Fuente:

Infogen: http://infogen.org.mx/estudios-de-rayos-x-durante-el-embarazo/

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
Cerrar