Estoy embarazada y rechazo a los niños

Estoy embarazada y rechazo a los niños
comparte

Si estás esperando un bebé y rechazas a otros niños que hay a tu alrededor, puede ser que esto ocurra por dos motivos: uno, que los niños nunca te han gustado; dos, que los cambios hormonales propios de la gestación hagan que te sientas irritable con todo el mundo, especialmente con niños que gritan y chillan a tu alrededor.

El hecho de querer tener hijos y quedarse embarazada no implica que, de repente, ahora que tienes un bebé dentro, todos los niños te parezcan maravillosos y desees abrazarlos y besarlos a todos. Si nunca te han gustado mucho los niños ni eres de las que babeaban al ver a un bebé pasar, esto no va a cambiar por mucho que estés gestando tu propio bebé. Pero eso tampoco significa que vayas a rechazar a tu pequeño cuando nazca. Hay muchos padres que afirman que a ellos no les gustan los niños de los demás, solo los suyos, por lo que puede que tú también seas de este club.


Y es que los niños propios nos resultan maravillosos y todo en ellos nos gusta, pero las mismas acciones en otros niños que no conocemos pueden resultarnos pesadas y cargantes. Los adultos nos volvemos impacientes y no sabemos comprender la naturaleza infantil, por lo que, generalmente, solo somos pacientes con nuestros hijos y sobrinos, pero no tenemos mucha paciencia con el resto de los niños.


Esto es algo que pasa a muchos padres, y aún así son padres maravillosos que adoran a sus hijos, así que no te preocupes si ahora que estás embarazada notas más ese rechazo hacia los demás niños, es tu forma de ser, pero no significa que vayas a rechazar a tu hijo. Seguro que en cuanto lo veas le adoras, aunque también habrá veces que te saque de quicio, los niños tienen ese gran poder. Y los adultos tenemos poca manga ancha, mala combinación.

¿Qué hace a los niños japoneses tan independientes?

¿Qué hace a los niños japoneses tan independientes?

La respuesta es sencilla: la independencia que se les da. Uno de los ejemplos es que, en Japón, es común que los niños a partir de 4 años vayan y vuelvan solos o en pequeños grupos con otros niños, sin adultos, al colegio. Una costumbre que, en la mayoría de países occidentales, consideramos impensable.


Por otra parte, es posible que tú siempre hayas adorado a los bebés y los niños. Te encantaba cogerlos, jugar con ellos, tirarte al suelo, hacer monerías… y ahora, cuando estás esperando a tu propio bebé, cada vez que ves un niño tienes ganas de darte la vuelta y salir corriendo. Seguro que este cambio te asusta y te preocupa, pero no debes inquietarte ya que es probable que esté causado por los cambios hormonales de estos meses.


Durante la gestación, son muchas las hormonas que se incrementan para favorecer el crecimiento y desarrollo del feto, como la hormona gonadotropina coriónica, la progesterona, los estrógenos, la oxitocina, la prolactina… Todos estos cambios hormonales pueden afectar a tu estado emocional. Además, se sabe que existe una relación entre los niveles hormonales y los neurotransmisores cerebrales, como la serotonina, una sustancia relacionada con el estado de ánimo. Por eso es normal que las embarazadas estén más sensibles, se enfaden o lloren sin motivo, etc. Todo esto también puede hacer que cosas que antes te gustaban, como el llanto y la risa de los bebés y los niños, ahora te saquen de quicio. Eso puede hacer que sientas rechazo a los niños ya que te molestan y te irritan, algo que antes no te pasaba.


Tranquila, seguro que esta sensación desaparece cuando el bebé nazca y las hormonas poco a poco vuelvan a su estado anterior. Asimismo, el hecho de que rechaces ahora a los niños con los que te encuentras no significa que sientas esa misma sensación con tu bebé ni que lo vayas a rechazar al nacer. Seguro que todos estos problemas desaparecen en cuanto tu bebé esté sano y salvo en tus brazos, así que deja de preocuparte y no le des más vueltas al tema. Si en estos momentos no tienes ganas de estar con niños y eso te pone nerviosa, evítalos en la medida de lo posible y espera a que esta sensación se pase, que seguro que ocurre más pronto de lo que piensas.


Fuente:

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
Cerrar