×
  • Buscar
Publicidad

Parto con bebé en posición posterior

Parto con bebé en posición posterior

Está claro es que durante el trabajo de parto y el parto en sí mismo el bebé va a tener que atravesar una serie de huesos y diferentes partes del cuerpo de su madre por lo que es importante que este se encuentre bien colocado y adopte una posición adecuada para que el trabajo de parto sea lo menos complicado posible y pueda llegar sin demasiada complicación a la abertura vaginal de su madre.

Publicidad

Índice

 

Posiciones del feto en el embarazo



Encontrar el camino más fácil para salir es importante y se puede lograr sin problema alguno gracias a ciertas posiciones del cuerpo del bebé. Hay distintos tipos de posiciones en las que el bebé se puede colocar antes de nacer y son:

- La posición cefálica anterior es la posición en la que van a venir los bebés mayormente y también la óptima. Esta postura indica que su cabeza se encuentra hacia abajo, muy cerca de la pelvis.

- La posición cefálica posterior en la que se pueden encontrar en algunas ocasiones muchos bebés y que no es la idónea para el parto puesto que la más idónea es la postura cefálica anterior.

- La posición podálica, es decir, que el bebé viene de nalgas, que no se ha dado la vuelta y sus pies son los que se encuentran en el canal de parto y no la cabeza.

- La posición transversal, que ocurre cuando el bebé se presenta de forma horizontal u oblicua por lo que no hay manera de que este atraviese el canal de parto, aunque es más común que esta se produzca en los nacimientos múltiples.

- Y, por último, la posición de frente que, aunque no es la más frecuente, también puede producirse. Suele ser el caso más excepcional. En dicha postura el bebé se coloca boca abajo, pero no flexiona el mentón. Su rostro está hacia abajo.

No te puedes perder ...

¿Cómo hacer que el bebé se mueva?

¿Cómo hacer que el bebé se mueva?

A partir de la semana 18 de embarazo, más o menos, empiezas a notar los movimientos de tu bebé dentro de ti, una sensación maravillosa pero también un poco estresante ya que, en cuanto pase un rato sin notarle, empezarás a preocuparte pensando si le pasa algo. Para que no te vuelvas loca, te damos unos sencillos trucos para hacer que el pequeño se mueva.

Y tambien:

¿Cómo es más corto y fácil el parto?

Casi siempre es así cuando el bebé está cabeza abajo con la parte de atrás de la cabeza algo volteada hacia el vientre de su madre. Es la posición de la que hablábamos más arriba, es decir, la posición anterior, que es en la que se colocan la mayoría de los bebés al final del embarazo.

Esta resulta la más idónea porque es la posición en la que el bebé se ajusta perfectamente a la curva de la pelvis de la madre. Además, durante el parto el bebé curvará su espalda y apoyará su barbilla en su pecho. De esta forma el parto debería progresar con mucha más facilidad. Sin embargo, no todos los partos y posturas son ideales. De hecho, la posición posterior es otra de las posturas que podrían adoptar los bebés y que no es demasiado idónea para dar a luz, pero ¿por qué?

¿Qué consecuencias tiene la posición posterior?

Pues bien, lo cierto es que la gran mayoría de los bebés que se encuentran en esta posición nacen de manera natural. El problema es que para la madre este parto será mucho más complicado, sobre todo si la barbilla de este se proyecta hacia afuera en lugar de apoyada sobre su pecho. Lo más habitual es que la futura mamá tenga dolor de espalda porque la cabeza del bebé esté presionando la columna vertebral de esta, que puedas romper aguas al comenzar el parto, que este sea lento y largo con episodios de contracciones que comienzan y paran y que sientas ganas de pujar antes de que el cuello uterino haya dilatado por completo.

Pero ¿por qué se encuentra así mi bebé?

Es posible que el bebé esté en esta posición por la forma de la pelvis. Muchas veces pasa que las mujeres (algunas, no todas) tienen una pelvis estrecha y ovalada o bien una pelvis ancha y en forma de corazón. Cuando la pelvis de la futura mamá es oval o en forma de corazón lo más probable es que el bebé se vaya a acomodar en esta posición posterior, es decir, espalda contra espalda, en la parte más ancha de tu pelvis porque le va a resultar más sencillo descansar la cabeza. Sin embargo, para que baje a tu pelvis en posición anterior puedes, por ejemplo, hacer muchas actividades de pie.

¿Qué más cosas puedo hacer para que mi bebé se coloque bien?

Cuando una mujer ve que su embarazo avanza y que su bebé no está bien colocado existen varios ejercicios y posiciones que uno puede probar para ayudarle a girar como podrían ser nadar a braza con regularidad, intentar controlar la postura que tenemos a lo largo del día e intentar sentarse erguida con la espalda ligeramente inclinada hacia delante, poner algo de música o luz sobre la tripita cerca de la pelvis para atraer así la atención del bebé y otros ejercicios como son ponerse de rodillas en el suelo y apoyar la cabeza sobre los antebrazos y, especialmente, estar tranquila y relajada.

¿Qué otras opciones existen si mi bebé sigue sin girarse?

Si vemos que la fecha probable de parto está cada vez más cerca y que el bebé sigue mal lo único que una puede hacer es acudir al ginecólogo a evaluar si podría ser adecuado un parto en determinada posición que no sea la posición cefálica anterior (la ideal) o hacer una cesárea para evitar riesgos innecesarios. Eso último se suele hacer normalmente cuando el bebé viene de nalgas.

No obstante, ante todo deberás tener paciencia y estar tranquila ya que lo más probable es que el bebé se gire a tiempo y, en caso de que finalmente no lo hiciera, todo el equipo médico que esté a tu lado durante el parto te ayudará enormemente y te guiará en todo el proceso para que tengas un parto maravilloso.


Te puede interesar:

La fecha posible de parto se obtiene sumando 280 días (40 semanas) al primer día de la última regla de la mujer. Se trata de una fecha aproximada que más tarde el obstetra va ajustando conforme se va desarrollando la gestación.

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.