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¿Las tormentas producen más nacimientos de lo normal?

¿Las tormentas producen más nacimientos de lo normal?

Según un estudio publicado en Archives of Ginecology and Obstetrics, “el parto espontáneo está relacionado con la presión barométrica”. Pero ¿qué es la presión barométrica? Esta presión, también conocida como “presión atmosférica”, es el peso de las partículas en el aire. En los días con alta presión barométrica el sol sale muy a menudo. Sin embargo, en días con baja presión barométrica hay mayor presencia de lluvias y también de tormentas. Pero ¿con qué relacionan los científicos la presión barométrica y las tormentas? Te lo contamos en este artículo…

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Son varios los estudios que han demostrado que los cambios en el clima afectan a la salud. Más concretamente, de hecho, en el campo de la ginecología y la obstetricia donde se ha demostrado de forma empírica que varios sucesos que ocurren a nuestro alrededor están relacionados con el clima. En relación, por ejemplo, con el dolor de parto hay que saber que este está controlado por el sistema nervioso autónomo y varias hormonas por lo que se espera que esté influenciado por el clima y los cambios ambientales. No suficiente con eso, también han ido relacionando con el paso del tiempo el parto con el clima llegando a afirmar que este último está relacionado, efectivamente, con el número de partos. ¿Quieres saber por qué?

En el estudio que se llevó a cabo en un hospital se analizaron a las pacientes que tuvieron un parto cefálico espontáneo entre enero de 1997 y diciembre de 2003 con el fin de determinar si efectivamente la presión barométrica baja inducía dolores de parto y ruptura prematura de las membranas de parto, y si los cambios en la presión barométrica afectaban o no al parto. Los resultados del estudio fueron los siguientes:

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Dolor de riñones en el embarazo

Dolor de riñones en el embarazo

Entre las molestias y afecciones que surgen en el embarazo, el dolor de riñones es uno de los más frecuentes. No pocas mujeres embarazadas se quejan de este malestar, que se sufre especialmente por la noche o al final del día, a partir del segundo trimestre.

Y tambien:


- hubo un aumento significativo del número de partos y ruptura de las membranas a baja presión barométrica.

- no hubo correlación significativa entre el inicio del parto y la presión barométrica.

- dicha tendencia solamente se observó en mujeres con ruptura espontánea de las membranas fetales y en aquellas con ruptura prematura de las membranas.

- se descubrió también que en los días con mayor cambio en la presión barométrica (independientemente de si estaba aumentando o disminuyendo) el número de partos aumentó y la relación fue bastante significativa.


Además, se sabe por otros estudios que la presión tiene un impacto directo en el agua, algo que también se puede observar en las condiciones de la marea cuando hay tormenta, y dado que el cuerpo humano está compuesto de 50 a 65% de agua se deduce que los cambios en la presión barométrica, por tanto, podrían afectar a nuestros cuerpos, aunque más específicamente a los cuerpos de las mujeres embarazadas que ya contienen líquido amniótico. ¿Qué dice la teoría? Que cuando la presión disminuye hay una probabilidad mayor de que el saco amniótico se rompa. De hecho, según los especialistas, es posible una ruptura de las membranas fetales. Por su parte, la doctora Desiree Bley, obstetra en Portland (Oregón, EE. UU.) afirmaba que había una relación significativa entre números de partos y tormentas. Se observó también que durante las tormentas las mujeres ingresan a la sala de emergencia con más contracciones.


Como conclusión del estudio podemos decir que se observó una relación causal entre el número de ruptura de las membranas fetales, el parto y la presión barométrica indicando, por tanto, que una presión barométrica baja induce la ruptura de las membranas fetales y el parto, lo que viene a significar que sí se produce, por tanto, mayor número de partos.


¿Y qué pasa con los eclipses?


Aunque se tenga esta falsa creencia, lo cierto es que los eclipses no suponen ningún peligro para las mujeres embarazadas, aunque algunos mitos sí dejaban esta “teoría” caer. Para Krupp, astrónomo y director del Observatorio Griffith de Los Ángeles, todos estos mitos se van transmitiendo de forma oral y surgen en cualquier conversación (en su mayoría informales), pero no existe ninguna evidencia científica de que un eclipse pueda afectar al embarazo, aunque sí hay algunas “teorías” algo más controvertidas que otras. ¿Quieres saber cuáles?

Antes de que existiera una explicación lo suficientemente científica sobre los eclipses, las personas daban sus propias explicaciones a dichos fenómenos astronómicos. Con ello se explica, por tanto, que diversas culturas desarrollan supersticiones específicas sobre mujeres embarazadas y eclipses.

El mal augurio

Científicamente no existe ninguna evidencia que demuestre que el eclipse podría ser dañino durante el embarazo. Sin embargo, existen muchas culturas que lo consideran un mal augurio para las mujeres embarazadas, y tanto es así que son muchas las personas que creen que estas ni siquiera pueden salir de sus habitaciones durante el eclipse.

Nada de cuchillos

Existe también la creencia de que una mujer embarazada no debe cortar nada con un cuchillo durante el eclipse, pero se trata de otra afirmación que no tiene ningún respaldo científico tampoco.

Bañarse después de un eclipse

Sobre todo en un país como es la India a las mujeres embarazadas se les suele sugerir que tomen un baño tras un eclipse. ¿El motivo? Para que toda la energía negativa que el cuerpo absorbe durante el eclipse se vaya y se aleje de ellas.

Pero como ya veíamos, y a pesar de que sean varias las culturas en las que los eclipses se consideran un mal augurio y algo dañino para las mujeres embarazadas, en realidad no se trata más que de supersticiones varias y de creencias que carecen de evidencia científica.


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