¿Cómo ayudar a mi bebé si se ahoga?

¿Cómo ayudar a mi bebé si se ahoga?
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Los niños pueden ahogarse por diversos motivos: en el agua si se sumergen debajo y tragan agua; por ingesta de tóxicos; por enfermedades que no les dejen respirar; o por atragantamiento con algún alimento u objeto. En todos esos casos debes saber cómo actuar.

Antes de hacer nada, debes estar seguro de que tu hijo se está ahogando y necesita tu ayuda. Si el niño tose, pero es capaz de respirar, emitir sonido o hablar, no se está ahogando, por lo que lo mejor es permitirle toser para que expulse el líquido o cuerpo extraño que le está molestando por sí mismo. Es habitual en estos casos dar golpes en la espalda, pero eso es mucho peor ya que esta acción puede mover dicho elemento y convertir la obstrucción parcial en una obstrucción total. Por este motivo, no debemos dar palmadas en la espalda, ni dar de beber si el bebé no se ha recuperado totalmente.


Por el contrario, si el bebé tose con poca fuerza, no puede respirar, produce sonidos anormales o sus labios y su piel se torna de color azulado, sí se está ahogando o asfixiando y debes actuar de inmediato ya que las consecuencias si su cerebro se queda sin oxígeno mucho tiempo pueden ser muy graves.


¿Cómo actuar?


Si se atraganta con un líquido, normalmente la leche, debes permanecer tranquilo ya que los líquidos rara vez taponan las vías respiratorias. Puede ser molesto y hacerle llorar si se va por otro lado, pero nada más. El bebé toserá para sacar la leche o agua hacia fuera. Si se pone nervioso y no puede respirar, colócalo boca abajo para que la gravedad ayude al líquido a salir.


Si se atraganta con un alimento o un cuerpo extraño, debes mantener la calma y no ponerte nervioso. Si está consciente, debes colocar al bebé boca abajo sobre tu antebrazo o tu muslo (si estás sentado) e inclinarlo ligeramente hacia el suelo, con la cabeza más baja que el resto del cuerpo. Dale un máximo de 5 palmadas en la espalda con el borde la mano, entre los omóplatos. Después, dale la vuelta y colócalo de espaldas sobre el otro antebrazo, igualmente inclinado hacia el suelo. Ejecuta cinco compresiones torácicas con la punta de los dedos sobre el centro del tórax. Después, verifica si aparece el objeto que causaba la obstrucción examinando la boca. No trates de extraerlo si no está a la vista, solo si puedes alcanzarlo sin introducir mucho los dedos. Si no ha funcionado, repite la maniobra entera otra vez.


Si el niño tiene más de un año, puedes realizar la maniobra de Heimlich, que consiste en colocarse detrás del niño, a su espalda, y colocar los brazos al nivel de la cintura. Cierra una mano en puño y colócala con el pulgar apoyado en el abdomen del niño, en la línea media, entre el ombligo y el final del esternón. Con la otra mano agarra el puño de la mano colocada anteriormente y empuja, con un movimiento rápido y vigoroso hacia dentro y arriba.


Si el bebé está inconsciente, o si se ha ahogado en la piscina o el mar, debes hacerle el boca a boca. Coloca al bebé en el suelo y empuja ligeramente su cabeza hacia atrás para que las vías respiratorias se abran. Coloca tu boca sobre su boca y nariz. Si no puedes cubrirlos totalmente, tapa con una mano la nariz con los dedos. Insufla dos bocanadas de aire, comprobando que se eleva su pecho. Si continúa sin respirar haz las cinco comprensiones torácicas, dejando tres segundos entre cada una. Si después de 1 minuto de maniobras no reacciona acude a Urgencias. Hazlo también cuando empiece a respirar.


Si el atragantamiento ha sido leve y has expulsado el cuerpo extraño rápidamente, no hace falta que vayas al médico, pero si el bebé ha estado inconsciente, especialmente en casos de ahogamiento, se debe acudir siempre a Urgencias para verificar que no ha sufrido ningún daño.


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