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¿Cómo afectan las enfermedades al sueño de los bebés?

¿Cómo afectan las enfermedades al sueño de los bebés?

Muchas veces los niños no duermen bien o se niegan a irse a la cama porque quieren estar más rato jugando o porque tienen pesadillas, otras veces, en cambio, los trastornos del sueño obedecen a ciertas enfermedades que les impiden un descanso reparador

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Indice

 

Los problemas del sueño del bebé como síntomas de una enfermedad

Cuando el bebé se pone malito muchas veces nos cuesta reconocer qué le pasa porque aún no tiene capacidad para expresarse, pero algunos síntomas harán que nos demos cuenta de que algo no marcha bien en la salud del pequeño, uno de estos indicios son los trastornos a la hora de dormir.

Dependiendo de la enfermedad, el bebé no podrá descansar bien, no conciliará el sueño, se despertará de manera constante o llorará sin parar; o, por el contrario, dormirá más de la cuenta, aunque de manera intranquila, porque el cuerpo le pide descansar para recuperarse, es lo que se conoce como sueño reparador.  

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Los bebés nacidos prematuramente son propensos a desarrollar ciertos problemas al crecer, por ejemplo, tienen más probabilidades de desarrollar autismo o trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), y más probabilidades de problemas en el colegio. Un nuevo estudio pionero en investigar la actividad cerebral en fetos humanos sugiere que los problemas neurológicos subyacentes pueden comenzar en el útero. Los resultados proporcionan la primera evidencia directa de una alteración de la función cerebral en los fetos que van a nacer prematuramente.

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Enfermedades que afectan al sueño del bebé

Si tiene catarro, tos y mocos, seguramente tenga la nariz taponada y mientras esté tumbado tenga más ganas de toser, se sentirá muy molesto y apenas podrá dormir en toda la noche; le pasará más o menos lo mismo que a una persona adulta, solo que el bebé no entenderá qué le pasa ni sabrá cómo aliviar las molestias. Es recomendable elevar un poco la parte superior de la cama para que las secreciones no le lleguen a las vías respiratorias altas que le impedirán respirar bien. Limpiarle la nariz con suero fisiológico también puede aliviarle mucho.

Los cólicos serán otras de las molestias más frecuentes que impidan a los recién nacidos conciliar el sueño. Los masajes en la tripita del bebé pueden aliviarle un poco los dolores. Lo mismo puede pasar con los gases, aunque éstos son más fáciles de eliminar: coloca al bebé en posición vertical apoyándolo sobre el pecho y golpéale suavemente en la espalda hasta que los expulse.

Los eczemas son una de las enfermedades más frecuentes en niños pequeños. Suelen estar causadas por la irritación que causa el pañal al contacto con la piel. Producen un picor muy molesto que impedirá que los niños descansen, suelen aliviarse con la aplicación de cremas antibióticas.

La otitis es una infección que cursa con dolor en el oído; eguramente a la hora de dormir los bebés se sentirán aún más incomodos porque el dolor se acentúa cuando se está tumbado. El pequeño se calmará cuando le cojamos en brazos y le sujetemos en posición vertical. El pediatra prescribirá antibióticos para su tratamiento.

La gastroenteritis, que produce vómitos y diarrea, también es muy molesta para los bebés que se sienten mal, incómodos y con dolor de estómago. Suele ser otra de las dolencias más comunes que afecta al correcto descanso del pequeño.

Si estamos ante una gripe con fiebre pero que no produce dolor de garganta, oído u otra zona en especial, seguramente el niño esté muy cansado y, al contrario que con otras enfermedades, dormirá más horas seguidas aunque presente cierto malestar general.

El excesivo tamaño de las amígdalas o la presencia de vegetaciones son las causas más comunes que producen apenas del sueño en niños. Las apenas del sueño son paradas respiratorias de corta duración que se producen mientras dormimos. Los niños que sufren esta dolencia no suelen descansar bien y están cansados durante el día, además, roncan excesivamente por las noches. El tratamiento más usual es la escisión quirúrgica de dichas amígdalas.

Otras dolencias que alteran la calidad del sueño en los niños son: el asma y la rinitis, que dificultan la respiración; el reflujo gastrointestinal, que provoca molestias en el estómago; TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), que altera la regulación de las fases sueño-vigilia; la epilepsia, que afecta a los patrones del sueño; o el síndrome de las piernas inquietas, que implica dolor en las piernas y por tanto impide la conciliación del sueño.

 

La importancia de un sueño reparador

Es importante descubrir a tiempo qué tipo de enfermedad está afectando al niño en cuestión y porqué le impide dormir. El descanso es fundamental en todo tipo de recuperaciones, además de que las noches de insomnio provocarán que el pequeño esté más irritable, tenga mal humor, esté todo el día cansado y el dolor se acentúe. Asimismo, una falta de sueño a la larga puede implicar déficit de atención y un mal rendimiento escolar.

Cuando los padres empiecen a observar síntomas que no se puedan aliviar en casa, lo mejor es acudir al pediatra para que diagnostique e inicie el tratamiento cuanto antes.


Fecha de actualización: 19-06-2020

Redacción: Irene García

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