¿Por qué los recién nacidos no abren los ojos?

¿Por qué los recién nacidos no abren los ojos?
comparte

Los bebés se pasan 9 meses en un ambiente oscuro, en el que apenas hay luz, por eso es normal que, al principio, les cueste abrir los ojos y se pasen el día con ellos cerrados. Gradualmente irán abriéndolos más y pasando más tiempo despiertos.

Aunque algunos recién nacidos abren los ojos nada más nacer, otros tardan más tiempo en abrirlos debido a diferentes causas. Por una parte, la potente luz del paritorio les deslumbra, ya que sus ojos están acostumbrados a una penumbra constante. Además, algunos bebés nacen con restos del vernix caseosa (la sustancia que recubre la piel del feto en el útero para protegerla del líquido amniótico) en los ojos, que impiden que pueda abrirlos con normalidad.

 

También es posible que el recién nacido se encuentre adormilado por la anestesia administrada a la madre o por el esfuerzo que ha supuesto el parto, y por eso no es capaz ni de abrir los ojos en sus primeras horas. Muchos bebés, de hecho, enseguida se quedan dormidos en el pecho de sus madres y se pasan así la primera parte de su día fuera del útero.

 

Asimismo, muchos bebés nacen con un edema palpebral (hinchazón de los párpados) debido al esfuerzo de atravesar el canal de parto. No hay de qué preocuparse, suele desaparecer a las 48 horas. Esta presión también puede haber roto algún vaso sanguíneo del ojo, por lo que puede nacer con algunas marcas inofensivas que desparecen solas.

 

La apertura del ojo, a veces, no es simétrica debido a esta hinchazón de los párpados, pero si persiste después de la desaparición de la inflamación, deberás consultarlo al pediatra.

 

Es común también que el ojo supure una sustancia amarillenta, debido a una obstrucción del lagrimal, lo que requiere tratamiento médico aunque no es algo grave. Para prevenir una infección e inflamación (dacrioadenitis) e intentar solucionar la fase aguda de la sobreinfección, límpiale el ojo y aplícale un colirio. A los 6 meses se desobstruyen espontáneamente la mayoría de los conductos y no es necesario recurrir a la cirugía.

 

A veces es complicado conseguir que el bebé abra los ojos, pero nunca debes forzarle. Si quieres verle los ojos, levántalo por encima de tu cabeza. La mayoría de los bebés nacen con los ojos de un color gris azulado impreciso, pero normalmente no es el color definitivo, sino que este irá cambiando a medida que la melanina se deposite en ellos. El color definitivo se establece en torno a los 6-12 meses.

 

En cuanto nacen, los bebés son sometidos a varias pruebas visuales para comprobar que no padecen ningún defecto enfermedad visual como cataratas, glaucoma o miopía. Estos exámenes tienen en cuenta el color de la pupila, el tamaño, el brillo y la simetría de los ojos. Según los especialistas, los tres primeros meses de vida son los más importantes para el correcto desarrollo de la vista. Asimismo, el pediatra, en cada revisión, seguirá comprobando que todo evoluciona bien con su vista.

 

Desarrollo de la visión del bebé

 

Es importante que tengas también en cuenta que el bebé apenas si puede ver cuando nace. No distingue nada que esté a más de 25 cm de su cara y su visión es muy borrosa en sus primeros días de vida.
 

A lo largo del primer mes distingue borrones, bultos sin diferenciar colores (ve todo en blanco y negro) y contrastes de luz. Solo es capaz de distinguir rostros, especialmente la cara de su madre.

 

Entre los 3 y los 5 meses comienza a diferenciar colores y las imágenes ganan nitidez. Desde los 4 meses puede ver en tres dimensiones. A partir del quinto mes coordina vista y motricidad, un gran avance en todos los aspectos.

 

Hacia los 6 meses su vista ya es muy parecida a la de un adulto, con profundidad colores y contrastes, solo le falta conseguir nitidez total, la cual alcanza con 5 años. 


0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×