Beneficios de la natación desde bebés

Beneficios de la natación desde bebés
comparte

La natación es uno de los deportes más completos y beneficiosos que existen para el organismo, tanto a nivel físico como mental, y, además, se puede practicar desde bebés, por lo que es una oportunidad única para hacer ejercicio con nuestros hijos desde que nacen.

Beneficios de la natación para bebés

 

La natación para bebés, también llamada matronatación o estimulación acuática, es una variante de la natación en la que, al principio, no se busca que el bebé aprenda a nadar como tal, sino estimular a los pequeños en el medio acuático mediante una serie de ejercicios y juegos que les permiten mejorar sus sentidos y motricidad a la vez que aprende, poco a poco, a flotar y nadar en el agua sin riesgo a ahogarse.

 

La matronatación para bebés está dirigida a bebés de entre 3 y 24 meses y se realiza con los papás y las mamás que, ayudados por un profesional, se meten en la piscina con sus hijos durante un rato no muy largo para hacer una serie de actividades juntos. Este deporte tiene muchos beneficios para los bebés:

 

1- Aumenta el apetito y ayuda a comer mejor

2- Favorece el sueño

3- Mejora los reflejos y la coordinación

4- Aumenta la agilidad y la destreza

No te puedes perder ...

5- Fortalece el vínculo afectivo con papá o mamá

6- Refuerza las defensas

7- Ayuda al niño a socializar

8- Establece una rutina

9- Reduce el riesgo de accidentes en el agua

10- Incrementa la fuerza muscular y mejora las habilidades motrices

11- Mejora el sistema cardiorrespiratorio

12- Relaja y elimina el estrés y la ansiedad

13- Aumenta la seguridad y la confianza

14- Desarrolla la autonomía y la independencia

15- Aumenta el coeficiente intelectual al ayudar a ser más observadores y creativos

 

¿Cómo enseñarles a nadar?

 

Lo primero que debes hacer si quieres ir a nadar con tu bebé es buscar un centro especializado en matronatación o natación con bebés menores de 24 meses ya que, para empezar, la piscina debe cumplir una serie de requisitos especiales:

 

 - La temperatura ambiente debe rondar los 30º C y tener una buena ventilación, pero sin corrientes de aire.

 

- El agua también debe estar a una temperatura agradable, en torno a los 32º C, un poco más que las piscinas climatizadas para adultos, para evitar que los bebés cojan frío y estén a disgusto en el agua.

 

- La concentración de cloro debe ser inferior al de una piscina convencional, entre el 0,5 y el 0,6% (frente al 1% en las de adulto), ya que la piel del bebé es muy sensible.

 

- La zona de los vestuarios también tiene que estar adaptada para bebés.

 

- Por último, la piscina de los pequeños debe ser sólo para ellos, nunca compartida. Estas piscinas, además, suelen ser más pequeñas y menos profundas para que los papás hagan pie y las actividades se realicen mejor.

 

Una vez tengas un centro elegido, debes asegurarte de ir siempre a nadar cuando el bebé no tenga hambre ni sueño, ya que, si no es así, no querrá colaborar y estará más nervioso y alterado.

 

Sigue las instrucciones del monitor y no te preocupes por los objetivos, sino por pasar un buen rato con tu hijo y disfrutar con él en el agua, fortaleciendo vuestro vínculo y pasando un rato divertido juntos.

 

Nunca hay que forzar al bebé ni obligarle a meterse al agua o a hacer alguna actividad que no quiera, o cogerá miedo al agua y a la piscina. Hay que dejar que el pequeño lleve el ritmo de la clase. Es importante que el bebé esté siempre con sus padres, ya que esto ayuda a que los niños se sientan más seguros y relajados en el agua y, además, fortalece el vínculo padre-hijo.

 

Ten en cuenta, además, que las clases no deben durar más de 25 minutos, ya que los bebés se cansan enseguida.

 

¿Cuándo empezar?

 

No se aconseja ir a clases de matronatación antes de los 3 meses para permitir que el sistema inmunológico del bebé se desarrolle y evitar infecciones o enfermedades. A partir de esta edad, puedes ir cuando lo consideres adecuado, aunque los expertos aconsejan empezar antes de los 9 meses ya que, a esta edad, pierden una serie de reflejos innatos que los ayudan en las clases de natación, por eso es bueno comenzar antes de los 9 meses, entre los 3 y los 6 meses.

 

Cuanto mayor sea, más posibilidades de que tenga miedo al agua y de que le cueste disfrutar de las clases.


Te puede interesar:
Las dosis de biberón para un bebé de 1 mes deben ser definidas por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.


Fecha de actualización: 04-06-2019

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>