¿A qué edad empiezan a sentarse los bebés?

¿A qué edad empiezan a sentarse los bebés?
comparte

Cuando nos sentamos, los músculos del trasero y glúteos se encuentran en una posición estirada. Pero no son sólo esos músculos los implicados en el acto de sentarnos: todo nuestro cuerpo adquiere una postura y un movimiento que, aunque parezca relajado, requiere parte de nuestra energía. Por eso, resulta lógico que los bebés tengan que pasar un proceso de desarrollo previo a que puedan sentarse sin dificultad y por ellos mismos.

Por lo tanto, tu bebé estará preparado para sentarse cuando pueda darse la vuelta sobre su vientre y sepa moverse de un lado para otro en posición horizontal, movimiento con el que estará tonificando sobre todo los músculos oblicuos. El cambio empieza cuando los músculos del cuello cobran más fuerza y el bebé es capaz de levantar la cabeza. Con la ayuda de una mano adulta, intenta sentarse, aunque perderá el equilibrio casi al momento. Una vez que haya fortalecido los músculos de su cuello y brazos lo suficiente para mantenerse erguido –que será un proceso lento, ¡paciencia!–, y ha aprendido dónde colocar sus piernas para no tropezarse, será solo cuestión de tiempo que comience a gatear, pararse y caminar.

 

Estas habilidades empezarán a adquirirse entre los 4 y los 7 meses, pues suele coincidir con el momento en el que habrán aprendido a darse la vuelta cuando estén acostados en el suelo y a mantener erguida su cabeza. A esa edad intentarán sentarse por sí mismos, sin ayuda de nadie. Los músculos del cuello, espalda y piernas ya están desarrollados y el bebé puede levantarse y mantenerse en esa postura. Normalmente esto ocurre a los 5 meses, pero algunos bebés no lo consiguen hasta el octavo mes. Para ellos es todo un acierto ya que podrán disfrutar de la vista que tienen con esa postura y utilizar los brazos y manos con total libertad. Podrán alcanzar objetos y estudiarlos. Aunque aún les faltará equilibrio para mantenerse sentado, por lo que suelen adoptar la postura trípode, que consiste en estar con el tórax ligeramente inclinado hacia el suelo. 

No te puedes perder ...

 

Después de los 8 meses, la mayoría de los bebés habrán aprendido a sentarse sin apoyo durante varios minutos, aunque no suelen hacerlo durante largo tiempo pues suelen perder el interés por mantenerse erguidos: hay mil actividades y mil cosas más por descubrir a su alrededor. Alrededor de los nueve meses estará a punto de cruzar un umbral muy importante: podrá empezar a gatear y desplazarse utilizando las cuatro extremidades. Y curiosamente empezará a hacerlo cuando esté sentado, ya que se inclinará hacia delante cuando esté en esta postura y apoyará las manos en el suelo. Una vez que encuentre el equilibrio, sólo deberá realizar pequeños movimientos para gatear.

 

 

Pero ¡cuidado! si tu bebé ha cumplido la edad estimada y aún no es capaz de sentarse no quiere decir absolutamente nada. Es un error forzar los ritmos de los niños en cualquier tipo de aprendizaje y desarrollo, es fundamental comprender que cada bebé sigue su propio ritmo y que no hay un calendario que exija lo que tiene que ser capaz de hacer para cada momento. La naturaleza es diferente para cada cual y es absurdo querer entrar dentro de unos márgenes. En ningún caso habrá que forzar a nuestro hijo a sentarse, porque ya lo hará cuando esté preparado para ello. Y a veces incluso antes, aunque sus músculos aún no estén desarrollados, por pura imitación, curiosidad e intuición.

 

Tampoco hay riesgos excesivos si tienen que sentarse por obligación –por ejemplo en el coche o por facilitar cualquier tarea–. No le hará daño, simplemente en ese momento no podrá moverse con libertad y no tendrá a su alcance la oportunidad de desarrollar los músculos que necesita para sentarse, gatear y ponerse en pie. En realidad, las normas y los tiempos las irá poniendo él, por lo que no hay nada de lo que preocuparse.

 

Ni tenemos que preocuparnos si el bebé se sienta antes de tiempo, ya que no hará nada que le ocasione dolores en la espalda. Da igual la edad que tenga, si no se siente cómodo en una postura, antes de hacerse un daño significativo, cambiará de posición de forma espontánea. Los bebés tienen poca fuerza en la espalda y los huesos están unidos por ligamentos muy flexibles, pero aún así la fuerza que pueda tener un bebé es bastante limitada, por lo que no le provocará daños severos.

 

Lo que sin duda más molestias le genera a un bebé es que no se le permita cierta libertad. Los bebés se mueven mucho por lo que si se les impide moverse o se les limita a una sola postura, probablemente acaben quejándose y malhumorándose. Lo mejor que podemos hacer por ellos y por su desarrollo es dejarles libres para explorar su entorno y su cuerpo. Para ello deberemos asegurarnos de que el lugar es seguro y no les provoca ningún daño. Y para tener una mayor flexibilidad y capacidad de movimiento deberemos ponerle ropa cómoda y adaptada a su edad.


Te puede interesar:
Muchas personas se preguntan "¿cómo calcular la altura de adulto?". De manera orientativa se puede calcular la estatura final tomando en consideración la altura de los progenitores. Pero si se desea un resultado más preciso, es necesario realizar una serie de pruebas prescritas por un médico que incluyen radiografías, análisis de hormonas, etc.


Fecha de actualización: 11-05-2018

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>