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Estoy amamantando, ¿es normal que no me baje?

Estoy amamantando, ¿es normal que no me baje?

¡Tranquila! Aunque sea un tema un tanto desconocido, muchas mujeres no tienen la regla durante el periodo de la lactancia e incluso después de él. No existe un factor determinante para indicar cuándo tu cuerpo reanudará los ciclos menstruales porque todo dependerá de tu metabolismo y de en qué medida estés amamantando a tu bebé. Las fechas son diferentes para cada mujer, y hay un enorme rango de lo que se considera normal. La amenorrea –ausencia de regla– durante la lactancia es un fenómeno que puede durar largos periodos de tiempo debido a la prolactina, una sustancia que se genera para la creación de leche materna.

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Un beneficio o un contratiempo –según se vea– del amamantamiento que pocas veces se menciona es que retrasa el periodo. Si estás amamantando exclusivamente, día y noche, puede transcurrir hasta un año para que tengas que correr a la tienda a comprar tampones o compresas, sufrir con el síndrome premenstrual, o hacer frente a los retortijones. Pero si tu bebé tiene ciclos normales de sueño y es capaz de dormir toda la noche desde una edad temprana, es probable que tu periodo se reanude más pronto, normalmente entre los tres y los ocho meses. En cambio, si has optado por la leche de fórmula, será más común que tu ciclo vuelva a la normalidad y puedas comenzar a menstruar nuevamente tan pronto como al mes del nacimiento de tu hijo, o en dos o tres meses. En definitiva, cuanto mayor sea la frecuencia con la que amamantas a tu bebé, más tiempo pasará antes de que comience nuevamente tu periodo.

Aun así, estés amamantando o no, tu cuerpo liberará el primer óvulo de posparto antes de que menstrúes. Por lo tanto, si no comienzas a utilizar métodos anticonceptivos tan pronto como comiences a tener relaciones sexuales nuevamente, puedes quedarte embarazada aún antes de tener tu primer periodo. La primera regla llega 14 días después de la primera ovulación –aunque como hemos visto, no en todos los casos–, pero una mujer no sabrá que ha ovulado hasta que 14 días después, cuando aparezca la sangre. Puede suceder que el primer óvulo después del parto sea fecundado. Por eso una falta de regla en esta etapa puede ser muy engañosa, ya que sigues siendo fértil y puede deberse o a la amenorrea por la lactancia… o a que estás otra vez embarazada.

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Muchas parejas caen en el error de utilizar la lactancia como ‘método anticonceptivo’, ya que se cree que las probabilidades de embarazo son inexistentes. Es cierto que si la lactancia es exclusiva, si tienes un bebé menor de seis meses y no existen periodos de más de 4-6 horas sin que haga una toma, las probabilidades de embarazo en el primer trimestre son casi nulas. De hecho, la práctica tiene el nombre de MELA (Método de la Lactancia y la Amenorrea) y entre los 3 y 6 meses tiene una fiabilidad de un 98-99%. Aun así, existen casos de embarazo, siendo aún más arriesgado después de los 6 meses.

Por eso lo más lógico es que no te baje no porque estés embarazada sino por la prolactina que se genera durante la lactancia. Esta hormona interviene en el ciclo de creación de la leche materna. Se empieza a ‘crear’ ya desde el momento en que la placenta es expulsada en el parto y es una de las encargadas de generar lo que conocemos como leche materna. Según pasan los días, y a medida que el bebé va succionando, los niveles de prolactina van subiendo más y más. Esta se sigue manteniendo alta si existe succión… Y cuanto más continuada se presente, más prolactina se segrega y más leche produces.

Esta hormona tiene una doble misión: además de proveer al bebé de alimento necesario para su desarrollo, se ocupa de inhibir a nivel cerebral y ovárico la secreción de hormonas relacionadas con la fertilidad. Esto genera que mientras la prolactina sea alta las probabilidades de ovular disminuyan y que muchas mujeres no tengan la regla hasta pasado mucho tiempo de lactancia. Esto podría deberse a que la naturaleza –sabia– del cuerpo de la mujer entiende que mientras estás cuidando de un bebé o de un niño pequeño, no estás todavía en condiciones de cuidar a otro recién nacido. Pero tampoco podemos caer en el error de que esto es una regla absoluta y se cumple en todos los casos. Existen mujeres que o bien tienen un ciclo menstrual irrompible o bien no generan tantos niveles de prolactina. A estas mujeres suele venirles la regla a los tres o cuatro meses del parto. En ocasiones aparecen sangrados sin ovulación –que no se consideran menstruación–, pero en otras sí es el periodo tal y como lo conocemos.

Es posible que los primeros meses –y en algunos casos incluso años– cuando más mama un niño la regla no llegue, pero existen circunstancias que hacen que sea más probable que llegue la regla antes:

- Que el bebé tenga más de seis meses: en el momento en que los bebés empiezan a tomar nuevos alimentos empiezan también a mamar un poco menos, por lo que la prolactina desciende y tu ciclo empezará a regenerarse.

- Que existan periodos de más de seis horas sin mamar: si va comiendo cada vez más y en algunas tomas se olvida de pedir pecho, si por la noche empieza a dormir despertándose con menos frecuencia, si se duerme sin la ayuda de tu pecho y/o si has empezado a trabajar y pasas varias horas fuera de casa pueden aparecer periodos de entre 4 y 6 horas sin que el bebé tome pecho y esto hace que el cuerpo empiece a pensar que el niño es más autónomo y que podría ser buena idea volver a iniciar otra vez el maravilloso ciclo de la reproducción humana.


Fecha de actualización: 24-12-2020

Redacción: Irene García

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