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Síntomas del retraso en el lenguaje

Síntomas del retraso en el lenguaje

La edad en la que un niño comienza a hablar difiere de uno a otro. Alguno balbuceará sus primeras palabras a los nueve meses, y otros no pronunciarán más de una sílaba hasta los dieciocho. Generalmente las niñas se adelantan a los varones, como en otras muchas habilidades.

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Indice

 

¿Cuándo el bebé debería empezar a comunicarse?

Aunque cada uno tiene un ritmo de desarrollo distinto, lo común es que alrededor del año y medio sepan identificar, señalar y nombrar, a su manera, distintos objetos. Incluso la mayoría es capaz de comprender órdenes sencillas que incluyan dos o tres palabras importantes (“Dame los zapatos”, “Pon el vaso en la mesa”).

A los veintiún meses pueden construir frases sencillas de dos o tres palabras y piden lo que quieren verbalmente. Forman plurales a partir del singular y emplean verbos y adjetivos.

El modo en el que los niños aprender a hablar es por imitación, esto es, repiten lo que oyen. Por lo que cuanto más le hables más oportunidades tendrá de progresar en su destreza.

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¿Retraso o trastorno del lenguaje?

No siempre una demora del habla implica que exista un problema. No es extraño que muchos se animen a hacerlo cumplidos los dos años, recuperando luego el tiempo perdido conforme pasa el tiempo, con lo que llegan a alcanzar a los demás chicos de su edad en pocos meses.

El entorno del pequeño, tanto social como familiar, es fundamental en su aprendizaje, especialmente en las primeras etapas del lenguaje. Aquellos niños que no reciben demasiados estímulos, o no están expuestos a muchas experiencias en su vida cotidiana, suelen ser más lentos en empezar a hablar. Pero además hay otras circunstancias que retrasan el desarrollo lingüístico:

- Ser niño, varón

- Haber nacido prematuramente

- Haber nacido con poco peso al nacer

Ahora bien, también es importante permanecer alerta ante la posibilidad de un trastorno. Hay algunas señales que nos advierten de que un niño puede tener un trastorno del lenguaje. En estos casos el menor requerirá atención especial.

Consulta al pediatra lo antes posible si el niño:

- Con dieciocho meses

> No dice ninguna sílaba.

> No emite sonidos consonánticos. Solo usa vocales.

> No señala objetos cuando se le pregunta por ellos.

> No muestra intención por comunicarse, ni siquiera a través de gestos.

> No entiende órdenes simples.

- Con 2 años

> Solo habla repitiendo lo que oye.

> No se entiende lo que dice.

- Con 3 años

> Confunde consonantes, intercambiándolas en una palabra.

No utiliza pronombres personales (yo, tú, él…).

No construye plurales.

 

- Con 4 años

Pronuncia mal las consonantes.

> Los sonidos suenan nasales.

No conjuga los verbos.

 

Además de estos síntomas, pueden aparecer otros comportamientos asociados que nos pueden indicar que algo no va bien. Normalmente estos niños sufren también un retraso motor, suelen comenzar a andar bastante tarde y presentan dificultades psicomotrices. No se aplican tanto en los juegos, les cuesta concentrarse y manifiestan incapacidad para dibujar como los niños de su misma edad.

 

¿Cómo ayudar a los niños a empezar a hablar?

- Mantén el contacto visual cuando hables con él. Esto le obliga a prestarte atención.

- Pregúntale a diario sobre su actividad cotidiana. Pídele que te cuente qué ha hecho en la guardería, en el parque, qué ha comido, etc.

- Acompaña el mensaje verbal con el tono de voz y los gestos para expresar emociones.

- Transmite información coherente con la actividad que esté realizando. Si está comiendo háblale de la comida o si está pintando sobre sus dibujos. Es más sencillo para él comprender el discurso de este modo que si le hablas, pongamos, de la ropa que se puso el día anterior, cuando está construyendo un castillo en la arena del parque.

- No pronuncies mal las palabras como hace él, por muy gracioso que te parezca. Corrige su pronunciación y gramática indirectamente, dentro del propio diálogo (si te dice: “Caza”, dile: “Sí, esa es nuestra casa” o “Me he ponido el vestido”, contéstale: “¡Qué bien te lo has puesto!”).

- Anímale a cantar. Hacedlo juntos siempre que podáis. Con un CD, con las que recordéis, con una peli… Las canciones le enseñarán a marcar el ritmo y la entonación del habla.

Léele cuentos a diario y deja que te lo cuente él a ti mirando las ilustraciones.

- Trata de iniciar una conversación cuando tu hijo empiece a decir sus primeras palabras (o antes). No te limites a darle lo que quiere sin responderle. Si te dice: “Agua”, respóndele por ejemplo: “¿Quieres agua? Toma, mira qué fresquita. ¿Quieres más?”.

No olvides que los niños aprenden imitando a los adultos. A partir de ahora todo lo que digas será absorbido y repetido por el niño, por lo que es momento de ser especialmente cuidadoso con el lenguaje.


Fecha de actualización: 12-06-2020

Redacción: Irene García

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