Las etapas del habla

Las etapas del habla
comparte

No pueden decir ni una sola palabra pero ya pueden comunicarse. Los bebés se expresan desde el primer día en que llegan al mundo, reconocen la voz de su madre, el tono, los gestos y responden de la única manera que saben: llorando. Al cabo de unos días lo harán ayudados de su cuerpo y de las expresiones faciales. En poco tiempo sabrás lo que quiere decirte tu hijo

No te puedes perder ...

Primeros cuidados del bebé al llegar a casa

Primeros cuidados del bebé al llegar a casa

La llegada del recién nacido al hogar suele generar en los padres, especialmente en los primerizos, cierto sentimiento de inseguridad ante la responsabilidad que supone el cuidado de un bebé. Aquí te damos algunas de las normas básicas a tener en cuenta durante los primeros días del bebé en su nueva casa: cómo dar el pecho, cómo bañarle, el cuidado del ombligo…

 

Los bebés poseen la anatomía necesaria para crear sonidos, pero hasta que madure y pueda manifestar palabras de forma coherente deberá pasar alrededor de un año. Durante los primeros meses solo será capaz de emitir balbuceos, gruñidos y lloros.

De 0 a 6 meses

Los recién nacidos, antes del primer mes, son capaces de producir diferentes tipos de gruñidos con los que exteriorizan su humor. Según los expertos, estos sonidos representan el origen del lenguaje.

Los sonidos que realiza un bebé pasan por varias etapas durante su primer año de vida. Después comenzará a descubrir las palabras.

A los tres meses ese primer balbuceo se hace sonoro. Su capacidad de poder producir sonidos le encantará al bebé, quien no tardará en emitir las primeras vocales abiertas (aaaaaaaaa, ooooooo).

La necesidad de los niños de balbucear durante los primeros meses es innata, si bien, el lenguaje hablado se aprende por imitación, por lo que aunque creas que no te entiende, conversar con un recién nacido es muy útil. Al hablarles interactúan, esperan su turno quietos y escuchan e intentan emitir un balbuceo. Aún tiene que pasar un tiempo antes de que respondan de forma adecuada y comprensible, pero no importa. El lenguaje receptivo es anterior al lenguaje expresivo, lo que significa que necesitan entender antes de poder hablar.

Alrededor de los 4 meses pronunciarán sus primeras consonantes (g, p y b) y variarán el tono de los sonidos.

De 6 a 9 meses

A partir de los 6 meses empiezan a formar su primer repertorio de sonidos claros y distintos. El balbuceo suele estar compuesto de sonidos monosilábicos y repetitivos (bababa, nanana), al que irán incorporando nuevas sílabas (da, ga, ca, pa…). Si bien no existe aún relación entre los sonidos producidos y un objeto o persona concretos. Es en esta etapa cuando empiezan a asimilar los sonidos específicos de su lengua nativa.

Alrededor de los 8 meses da comienzo el aprendizaje de las palabras.

De 9 a 12 meses

Aunque continúan balbuceando y la pronunciación aún dista mucho de ser buena, a esta edad puede esperarse que digan sus primeras palabras.

Ya responden a su nombre y entienden preguntas sencillas. Balbucearán más si quieren conseguir algo y obedecen a órdenes sencillas (dámelo, mira, etc.).
Al rondar el primer año de edad podrá ser capaz de utilizar una media de tres palabras con sentido.

De 12 a 18 meses

Cumplido el año de vida los niños ya dicen alrededor de tres palabras, conocen algunas partes del cuerpo y saben su nombre. En poco tiempo serán capaces de construir frases sencillas, que solo entenderán sus padres y que les permitirá iniciar una conversación básica.

A los 14 meses comienza la etapa en la que repiten las palabras que oyen. A partir de este momento debéis prestar atención al lenguaje y las conversaciones que empleáis, ya que no dudarán en repetir constantemente lo que oyen.

De 18 a 24 meses

A los 18 meses cuentan con un vocabulario de unas 40 palabras, aunque no todas las emplean correctamente y muchas de ellas serán de invención propia. También es probable que empiecen a cantar a esta edad. Su palabra favorita suele ser “no”.
Comprenden prácticamente doscientas palabras, que tras oírlas no dudarán en repetir con frecuencia para practicar. A partir de esta edad ya saben cómo se llaman la mayoría de las cosas que forman parte de su vida cotidiana. Asimismo comienzan a entender el concepto del tiempo (después, hoy, mañana…) y pueden construir frases inteligibles de dos palabras (Papá coche).

De 24 a 30 meses

Con 24 meses los niños son muy parlanchines, hablan la mayor parte del tiempo y podrán construir frases de 4 palabras. Ahora el pequeño está en el umbral de una verdadera conversación, sentando las bases de la gramática.

Empezará a utilizar a menudo los adjetivos dentro de las frases, descubrirá los pronombres personales “yo”,”tú”, así como los verbos (aunque todavía con imprecisión) y la formación de plurales a partir del singular. Su pronunciación irá mejorando y podrán comunicarse mejor con otros niños y adultos.

De 30 meses a 3 años

En esta etapa los niños ya entienden casi todo lo que se les dice. Alrededor de los 2 años y medio les gusta interactuar con los adultos. Formulan muchas preguntas y aprenden la expresión “¿Por qué?” que utilizarán sin descanso.
Hablarán sin parar sobre su vida, sus juegos, sus amigos y las actividades que realizan, aunque no se les pregunte. Sus frases ya tienen una media de 5 palabras.


Retrasos y trastornos del lenguaje

Los niños que no reciben suficientes estímulos corren el riesgo de aprender a hablar más tarde. En cualquier caso no hay una regla fija que establezca una edad concreta a la que deben comenzar a decir sus primeras palabras. Unos niños lo harán antes que otros, pues cada uno tiene su ritmo de aprendizaje. Por lo que un retraso en el inicio de éste tampoco tiene por qué significar un problema, y lo más habitual es que en cuanto empiecen a hacerlo, recuperen el tiempo perdido en pocos meses. Ahora bien, sí existen algunos trastornos que requieren una atención especial. Estate alerta si:


- Durante los primeros meses es silencioso y no balbucea.

- Alrededor de los 18 meses sólo pronuncia sonidos vocálicos.

- Entre los 18 y 24 meses no entiende órdenes sencillas y no reacciona cuando se le pregunta (negando con la cabeza, señalando, diciendo adiós con la mano…).

- Muestra poco interés por comunicarse.

- A los 2 años solo repite lo que oye.

- Entre los 2 años y medio y los 3 sus palabras no pueden ser entendidas por personas ajenas a su círculo familiar.

- Cumplidos los 4 años pronuncia mal la mayoría de las consonantes.

Un retraso en la adquisición del lenguaje puede tener múltiples causas y suele acompañarse de trastornos en la conducta, por esa razón es importante que se haga un diagnóstico precoz. Hay otros factores que pueden llegar a influir en el desarrollo del lenguaje del niño, como  ser varón (las niñas suelen empezar a hablar antes que los niños), haber nacido prematuramente o pesado poco al nacer, etc.


Errores de pronunciación

Tras soplar la primera vela, los niños ya pronuncian todos los sonidos vocálicos, pero las consonantes todavía se les resisten, especialmente al combinarlas con las vocales y otras consonantes. Si bien, el hecho de que pronuncien mal a los 12-18 meses todavía está dentro de la normalidad, especialmente algunos fonemas que les resultan difíciles. Con el tiempo, si continúan sin aprenderlas, esta incapacidad podría denotar la presencia de un problema de audición o atribuirse a un frenillo corto, que puede suponer un obstáculo para una correcta pronunciación.
Si consideras que tu hijo tiene dificultad para aprender a hablar, no dejes de consultarlo con el pediatra.

Consejos para estimular el desarrollo lingüístico

El bebé absorbe todo lo que oye desde el primer momento y reacciona positivamente cuando se le habla, se le canta, se le cuenta un cuento o se le hacen preguntas. Con el tiempo intentará contestar, primero con balbuceos, luego con el lenguaje corporal y más tarde con palabras.

- Antes de iniciar una conversación, llámale por su nombre. Se concentrará y escuchará mejor.

- Establece contacto visual cuando hables con él para mejorar la comprensión y sus capacidades lingüísticas, ya que les hace prestar más atención.

- Utiliza frases sencillas y comprensibles.

- Aprovecha para charlar con tu bebé en el transcurso de las actividades y tareas cotidianas que realices con él.

-  Acompaña tus conversaciones con el tono de voz y los gestos, ya que serán de gran ayuda a la hora de comprender lo que se les dice.

-  Los dibujos y los cuentos son una excelente ocasión para aprender conceptos.

- Las canciones también le ayudarán a aprender los ritmos y sonidos del habla, especialmente si las cantáis juntos y se exageran los gestos.

-  Alaba sus logros y reacciona con entusiasmo cuando diga palabras nuevas o responda a una orden o pregunta. Le animará a seguir aprendiendo.

-  Seguramente te resulte divertido su original pronunciación, sin embargo no conviene repetir su dicción, pues solo prolongará sus errores, sus capacidades lingüísticas se estancarán y le resultará más difícil después aprender a pronunciarlo bien.

-  Cuando le corrijas no lo hagas directamente, sino ofreciéndole la forma correcta de decirlo (si dice por ejemplo “abesa”, respóndele: “sí, es una cabeza”).

 

Te puede interesar:
Las tablas de percentiles de peso y talla del bebé son elaboradas por la OMS para facilitar al máximo el control del desarrollo de un bebé dado en relación a otros bebés de su misma edad.


Fuentes:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Blog EnFamilia de la AEP: "Lenguaje en el niño", https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/lenguaje-en-nino.

Silveira, Dr. Manuel (2011), 50 cosas que debes saber sobre un recién nacido, Barcelona, Libros Cúpula.

Fecha de actualización: 07-10-2009

Redacción: Lola García-Amado

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>